Mes de Elul

Mes de Elul / Month of Elul

Según el Sefer Yetzirah, cada mes del año judío tiene una letra del alfabeto hebreo, un signo del zodíaco, una de las doce tribus de Israel, un sentido y una respuesta corporal correspondiente.

Mes de Elul — Mes de arrepentimiento y misericordia

Elul es el sexto de los doce meses del calendario judío. Se llama “mes del arrepentimiento”, “mes de la misericordia” y “mes del perdón”.

Elul sigue a los meses de Tamuz y Av, los meses en los que se cometieron los dos grandes pecados de Israel, el del becerro de oro y el de los espías. La palabra de cuatro letras Elul es un acrónimo de las primeras letras de la frase en de los Cantares (6:3):

  • “Yo soy para mi amado y mi amado es para mi”.
  • “Yo soy para mi amado” en pleno arrepentimiento y deseo de volver a las raíces de mi alma en Dios.
  • “Y mi amado es para mi” expresión divina de perdón y misericordia.

En el mes de Elul “el rey está en el campo”. Cualquiera puede acercarse a Él y Él hace resplandecer su rostro hacia todos.

Festividad Tishrei

Elul es el mes de preparación para las grandes fiestas de Tishrei, durante el cual Moisés asciende al Monte Sinaí por tercera vez en un período de cuarenta días, desde Rosh Jodesh Elul hasta Yom Kippur, cuando desciende con una segunda “tabla de testimonio”.

Fueron días donde Dios reveló su gran misericordia hacia el pueblo judío. En “numeración pequeña”, Elul = 13, alusión a los 13 principios de la misericordia divina revelados durante el mes de Elul.

Color rojo, letra Yud

La letra Yud es la primera del Tetragrámaton, Havaiá, nombre esencial de Dios, el de la misericordia. También es la letra final del nombre Adnut, que incluye Havaiá para revelarlo y expresarlo en el mundo.

Yud es el inicio (la esencia de misericordia Divina, Havaiá) y el fin (de la manifestación de misericordia Divina, Adnut).

Todas las formas creadas comienzan con un “punto” importante de energía y fuerza vital, la letra Yud. El final del proceso creativo es igualmente un “punto” de culminación y deleite, una Yúd. “En el principio Dios creó …” Es el punto inicial, “y Dios finalizó en el séptimo día …” Es el punto final.

Palabra hebrea Yud

Yud tiene la misma raíz que “mano” (iad). Los sabios así lo interpretan el versículo:

“Incluso Mi mano ha fabricado la tierra, y Mi derecha ha gestado los cielos”, como que “Dios extendió su mano derecha y creó los cielos, y extendió su mano izquierda e hizo la tierra”. “La mano derecha es el punto de comienzo y la izquierda es el fin”.

En estos versos, la mano izquierda (“Mi mano, sin ninguna aclaración de derecha o izquierda”) surge antes de la mano derecha. Esto coincide con la opinión de Hillel que “la tierra antecede [a los cielos]”. La tierra interpreta la consumación de la Creación, “lo último en la acción es lo primero en el pensamiento”.

Yud de Elul

La Yud de Elul es, en especial, la mano izquierda, es el controlador del sentido del mes, sentido de acción y corrección.

Es el punto final de la Creación que alcanza su objetivo final, la Yud de Adnut, deslumbra perfectamente en la realidad creada, la Yud de Havaiá.

Mazal, betulá (Virgo)

La betulá representa la novia amada de Dios, Israel, la prometida del Cantar de los Cantares, quien dice a su enamorado “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí”.

El vocablo betulá surge por primera vez en la Torá y la única vez describiendo a una mujer específica, elogiando a nuestra matriarca Rebeca, antes de su matrimonio con Isaac.

En la cábala, el enlace de Isaac y Rebeca simboliza el servicio espiritual de la invocación y la devoción a Dios. Isaac (Itzjak = 208) más Rebeca (Rivka = 307) = 515 = tefilá, “plegaria”. En jasidut el verso “Yo soy para mi amado y mi amado para mí”, hace alusión al servicio de oración del mes de Elul.

Virgen de Elul (Rebeca)

La “virgen” de Elul (Rebeca) da a luz (retroactivamente, con respecto al orden de los meses del año) a los mellizos de Siván (Jacob y Esav, los hijos de Rebeca).

Las primeras tablas dadas en Siván fueron rotas (debido al pecado), las segundas tablas dadas a Moisés en Elul (el mes del arrepentimiento) quedaron intactas. El arrepentimiento es identificado en la cábala con la madre (en Rebeca en particular). “Madre corresponde a la sefirah de Biná = 67 = Elul.”

En Cábala la “madre” se mantiene por siempre “virgen” (plano espiritual). En un estado continuo de teshuvá y tefilá, su “siempre nueva” unión con el “padre” nunca cesa – “dos compañeros que jamás se alejan”.

Tal va a ser el estado de la novia y el novio de aquí abajo con la llegada del Mesías. “Padre” y “madre” son las primeras dos letras de Havaiá – “unión superior”; “novio” y “novia” o “hijo” e “hija” corresponden al segundo par de letras de Havaiá – “la unión inferior”.

Betulá

Betulá simboliza también la “tierra virgen”, la tierra de Israel, destinada a casarse con el pueblo de Israel, como explica el profeta:

“Como un joven desposa a una virgen, así tus hijos te desposaran [la tierra de Israel]”
(Isaias 62:5)

Aquí vemos los hijos casándose con la “Madre Tierra” que sigue siendo “Tierra Virgen”. La tierra representa la corrección de la acción, el sentido del mes de Elul.

Tribu Gad

Gad comparte su raíz gramatical con “campamentos”, como en el verso donde el patriarca Jacob bendice a su hijo Gad.

“Gad organizará [literal campamento] campamentos [del ejército], y volverá con todos sus campamentos”
(Génesis 49:19).

El talento singular de Gad es disponer una “compañía”.

Gad también se puede interpretar como “suerte”. Ser la novia amada de Dios es la verdadera “felicidad” de Israel, y así lo demuestran nuestras buenas obras, especialmente las que tienen como objetivo corregir nuestras carencias y edificarnos como esposa para su esposo.

La “buena fortuna” de Gad en Cábala se refiere con los trece principios de misericordia manifestados en este mes para despertar el alma desde su origen (su “buena fortuna”) para retornar a Dios.

Gad numerología

Gad = 7. Fue el hijo número 7 de Jacob. Mazal y es la palabra más común para decir o referirse a la “buena fortuna” = 77. La letra de la mitad de mazal es zain = 7.

Cuando las dos letras gimmel dalet que forman el nombre Gad (7) son substituidas por la letra zain (7) de mazal, se forma la palabra migdal, “torre” expresa el versículo:

“Una torre [migdal = 77] de poder [oz = 77] es el Nombre de Dios, en la que marchará el tzadik y será exaltado”.

En cábala, la “torre de poder” representa a la prometida, la betulá de Elul, el alma-raíz y mazal de la nación judía. El tzadik, el prometido, marcha con todo su poder, para acceder a la “torre de poder”.

Acción como sentido

La acción es el significado interno y el “conocimiento” por el cual cualquier imperfección o estado quebrantado del alma puede ser rectificado a través de acciones benevolentes.

Este es el significado esencial del servicio espiritual del mes de Elul, arrepentimiento y verdadera sumisión a Dios. Entonces, implica la acción de nunca desesperarse. Este es el “punto”, la Yud de Elul, del servicio Divino, sin el cual uno jamás puede comenzar una acción o finalizarla.

Esta connotación es la tendencia a reparar un objeto roto (“salvar” una situación) en lugar de deshacerse de él. Agregue a eso un sentido de organización y gestión de sistemas complejos (como Gad, la tribu Elul que significa “campamento” y “compañía”).

Se dice que la Yud de Elul: “Con sabiduría [el punto de la Yud] Dios hizo [rectificó] la tierra [el sentido de la acción]”.

Mano izquierda como controlador

Como se señaló anteriormente, Dios extendió su mano izquierda para crear la tierra., y “Con sabiduría Dios creó la tierra” [Proverbios 3:19].

La mano derecha (la más espiritual de la dos manos), fue con la que hizo los cielos – “Eleva tus ojos y ve Quién creó esto” – (la dimensión interna y espiritual de la realidad) controla el sentido de la visión, y la izquierda (física) controla el sentido de la acción.

La mitzvá (mandamiento de acción) de los tefilin shel yad (filacterias de la mano) se hace en el brazo izquierdo y la mano derecha los sitúa en la izquierda, es decir, “ve” sus acciones realizarse en la izquierda.

Es la mano izquierda la que toca nuestro corazón, nos enseña que toda acción correctiva tiene su comienzo en las buenas intenciones y sentimientos del corazón.

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Con información del Instituto Gal Einai