Propiedades curativas del Aloe Vera

Antes de su uso, los cocineros hacen hincapié en que, una vez bien pelado, es conveniente tenerlo en remojo una noche, o si se quiere acelerar el proceso, además de añadir una pizca de azúcar o de sal, cambiar varias veces el agua para “extraer los sabores amargos y astringentes”, como explica Dacosta.

– La aloína, que da el amargor al aloe, pasa entonces al agua -, señala Ruiz; pero mantiene – todas sus propiedades saludables -, precisa Dacosta, al igual que cuando se cuece (uno de sus primeros experimentos fue cocerlo en leche) y – nos dimos cuenta que la textura de la leche había cambiado, era gelatinosa, viscosa -.

Resulta pues, insisten, un gelificante, estabilizante y emulgente perfecto en cocina para la realización de sopas, arroces, guisos o postres; además, una vez eliminado el amargor, su sabor es tenue, ligeramente herbáceo, destaca Dacosta, lo que le permite acompañar cualquier plato, porque no modifica los sabores de los ingredientes principales: es un ingrediente sumiso. El jefe de cocina del restaurante Los Baltazares, Juan Carlos Fernández, es otro de los grandes expertos que usa el aloe vera en su cocina de Dos Hermanas (Sevilla).

Preparamos un zumo con el aloe y lo añadimos al final de la cocción en todos nuestros platos, porque facilita la digestión y es muy recomendable para una buena comida, no solo desde el punto de vista organoléptico, sino también saludable.

Sus propiedades como regenerador celular (por dentro y por fuera) son espectaculares y lo añadimos a casi todos los platos. Como espesante da melosidad a los guisos y también va en cremas frías como el gazpacho o el ajo blanco, ya que una vez eliminado el amargor, tiene un ligero toque, casi imperceptible, a cebolla.

Este cocinero andaluz añade el jugo de esta planta en una proporción que suele ser de una parte por cada diez, porque no hay que echar gran cantidad a cada plato, de forma que cada elaboración tenga la ración necesaria de aloe vera. Lo más curioso es que desde que usamos el aloe en nuestra cocina, nuestros clientes piden para cenar platos que se podrían considerar más pesaditos y que habitualmente no se piden a ciertas horas como una carrillada confitada o un plato estofado, pero como hacen una buena digestión, los siguen demandando.

Y es que, según Dacosta, con el aloe se consigue metabolizar mejor las grasas y féculas, de ahí que la digestión sea mejor.

A pesar de que aún es difícil encontrar la hoja de aloe vera en fruterías o herboristerías, cada vez más empresas del sector venden el producto a través de Internet; una vez que tengamos la hoja de aloe vera barbadensis miller, se corta la cantidad que se vaya a utilizar y el resto se tapa con papel film y se guarda en la nevera.

Se deja en remojo, y después se introduce en la batidora; al jugo resultante se le puede añadir un poco de zumo de limón para tomar como un reconstituyente por las mañanas (medio vaso sólo o añadido a cualquier zumo) o, tal cual, para usarlo para cocinar y empezar con nuestra propia cocina saludable.
[adsense-300-250]

Vía » 20minutos.es


seguir leyendo en página: