Ángel Achaiah – Número 07 – Príncipe Metatrón

Ángel Achaiah Número 07 Príncipe Raziel
Ángel Achaiah Número 07 Príncipe Raziel

Número: 07
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Keter, “Corona”, en idioma hebreo: כתר
Significado: “Dios bueno y paciente”
Nombre en hebreo: אָכָאָיָה
Príncipe: Metatrón
Planeta: Marte
Horario de regencia: de 2:00 y las 02:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 19 y el 23 de abril lo han hecho bajo la influencia de Achaiah. Otros días de regencia: 26 de marzo, 07 de junio, 19 de agosto, 31 de octubre y 12 enero.

Ángel Achaiah

  • A este ángel se le atribuyen las cualidades de la tolerancia y la paciencia
  • Frecuentemente se invoca al ángel Achaiah para alcanzar el conocimiento relacionado a la naturaleza, el dominio de la paciencia y el buen desempeño en el trabajo, soportar las calamidades de la vida, el descubrimiento de los secretos de la naturaleza, descubrir el sentido de la vida cuando se ha perdido la fe en todo, la capacidad de innovar y de ver lo que está más allá de los hechos probados, para combatir la pereza, la negligencia y la despreocupación.

Como invocar al Ángel Achaiah

La invocación del ángel Achaiah es preciso que sea entre las 2:00 y las 02:20 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Achaiah

  • Son personas muy espirituales pero a la vez tienen los pies en la tierra. Miran el horizonte pero tiene la mente en las estrellas.
  • Aunque no tenga instrucción formal, tendrá conocimientos que lo convertirán en una persona influyente. Estará siempre atento a las oportunidades que la vida presenta y a través de su intuición sabrá aceptar riesgos y sortear peligros.
  • Es obstinado y tenaz posee una gran habilidad para conocer todos los puntos de vista sobre las situaciones. Es altruista, inmensamente paciente y comprensivo con todos. Se podrá interesar por comunicarse con la naturaleza utilizando equipos ultrasensibles o al estudio de las potencialidades del cerebro humano.
  • Dedicados a el descubrimiento de los misterios de la naturaleza y todos los secretos que posee la creación, pero siempre con precaución y cuidado, pues aun cuando en las selvas, bosques y demás lugares es posible encontrar animales y plantas que lograrán contribuir con la salud, también existen muchos venenosos y perjudiciales, por lo cual su estudio debe ser consciente y con precaución.
  • Su capacidad de observación, la calma y su intuición los lleva a ser excelentes consejeros y confiables amigos.
  • Los tutelados por este ángel son precavidos, apasionados y astutos, la esperanza es un estandarte para ellos, y aun cuando sientan que no es un buen día, tienen la certeza de que el siguiente será mejor.
  • Profesionalmente tendrá éxito como artista de televisión, de cine, o como productor en la edición de vídeos y películas.
  • Será original y usará la tecnología para divulgar las artes.
  • Podrá trabajar en la comercialización de nuevos aparatos o usar micro-ordenadores para arreglos de medios de comunicación y sistemas de precisión.

Aspectos negativos del Ángel Achaiah

Enemigo de la luz, domina la negligencia, la apatía, la pereza y la inconstancia en los estudios. La persona influenciada estará estancada, no cumplirá promesas, no sabrá enfrentar dificultades y no poseerá altruismo o generosidad. Sólo será comprensiva si tiene las evidencias en la mano. Podrá ser militante de partidos políticos que usan la violencia y tendrá dificultad para hablar y hacerse entender. No percibirá su decadencia, por encerrarse en su pequeño mundo, que le resulta tan atractivo.

Cita bíblica del Ángel Achaiah

“Misericordioso y clemente es el Señor; Lento para la ira, y grande en misericordia”

Salmo 103, versículo 8

Oración para invocar la ayuda del Ángel Achaiah

Ángel Achaiah, invoco tu presencia con gratitud y alegría, para pedirte que me ayudes a desarrollar la virtud de la paciencia y el saber esperar en luz y en paz. Te pido que me ayudes en la re-estructuración de mi vida para alinearla de acuerdo a los decretos de mi alma y su historia. Que mi propósito salga a la luz en donde yo pueda verlo, entenderlo y traducirlo a mi realidad. Que el orden y el sentido de mi vida queden restaurados. En el nombre de Dios, de acuerdo a su entendimiento y definición y para mi mayor y más alto beneficio. Enséñame. Gracias, gracias, gracias. Así es y hecho está.

Ángel Achaiah “La Magia de la Paciencia”

De todos los profesores del colegio, Don Iván era el más querido, y a pesar de que muchos le creían un poco loco también era verdad que todos le consideraban su favorito.

No era un profesor como los demás, no, él no era anticuado. Su modo de educar era muy distinto, tal vez para muchos incluso excéntrico, pero lo cierto era que sus alumnos se sentían muy satisfechos. Pero si queréis, podéis comprobarlo por vosotros mismos. Pasad conmigo a su clase y ocupad asiento, pero mantened silencio, os lo ruego, pues eso sí, a Don Iván le gusta el respeto.

— Queridos alumnos, buenos días a todos. Hoy estudiaremos el secreto de la vida – explicaba Don Iván mientras paseaba entre ellos. Veamos, tú mismo, ¿que crees que es necesario para que se produzca la vida? – pregunto a uno de sus alumnos.

— Pues vera usted Don Iván, así de pronto, no sabría qué contestarle – dijo titubeante.

— Bien, y tú qué opinas – volvió a preguntar a otro.

— La vida, la vida, para que haya vida hay que estar vivo, no Don Iván? – contesto muy nervioso el consultado.

— Bueno, ya es algo – le dijo Don Iván queriendo animarlos. — Pero se me ocurre una idea mejor. No habrá examen este mes, tan solo os pido una cosa, quiero una respuesta a mi pregunta. Aquel que la conteste estará aprobado.

Todos asintieron contentos de no tener que estudiar para el examen, pera antes de terminar la clase, Don Iván quiso dejarles un consejo.

— No creáis que os va a resultar fácil, así que llevad cuidado.

La clase agoto su tiempo y la mayoría salieron corriendo, pues deseaban divertirse un rato. Tan solo la joven Achaiah se quedó y no quiso desaprovechar aquella oportunidad en la que se encontraba a solas con Don Iván para preguntarle algo que le preocupaba.

— Don Iván, ¿puede contestarme una pregunta?

— Como no pequeña, dime, ¿qué te preocupa? – contesto amablemente el profesor.

— ¿Cómo podemos llegar a saber aquello que desconocemos? – pregunto la joven muy inquieta.

— Tan solo con paciencia, querida Achaiah, tan solo con paciencia. No lo olvides jamás.

Aquellas palabras quedaron muy grabadas en la mente de la joven Achaiah quien sentía una especial atracción por conocer los secretos de la naturaleza. Era una enamorada de los misterios. Pues bien, el tiempo paso sin prisa, pero sin pausa, y el día en que debía entregar sus trabajos se aproximaba. Pero este detalle parecía no importar a ninguno, pues apenas si habían prestado atención a desvelar aquel misterio. Se habían despreocupado por completo, tan solo se interesaron por jugar y divertirse.

Sin embargo, Achaiah se lo había tomado en serio y cada día se dedicaba pacientemente a observar el crecimiento de las flores. Había sembrado una semilla y vio como de la tierra nacía su primer brote. Día a día comprobó que iba creciendo y cuando hubo alcanzado una altura considerable, asistió al milagroso momento en que aquella hermosa flor abría sus pétalos al sol.

Si, Achaiah había encontrado la respuesta. Sabía lo que era necesario para que se produjera la vida.

Ella entusiasmada contó su experiencia a los demás, pero se rieron de ella, pues como iban ellos a perder su tiempo viendo como una flor crecía. Y llego el día señalado. Uno a uno fueron consultados, y ninguno supo dar respuesta, pero cuando llego el turno de Achaiah, ella si supo contestar.

Don Iván la felicito y cuando ya se marchaba, orgulloso de ella, le pregunto:

— ¿Cómo has podido encontrar la respuesta?

— Muy sencillo Don Iván, hice lo que usted me aconsejo, tuve paciencia.