El Arcángel Gabriel (en hebreo: גַּבְרִיאֵל, Gavriʼel; en árabe جبريل Yibrīl o جبرائيل Yibrāʼīl; en latín Gabrielus; en griego ΓαβριήλGavril), es uno de los tres arcángeles principales dentro de las religiones judía, cristiana e islámica. גַּבְרִיאֵל — Significa: (en hebreo) «fuerza de Dios», «poder de Dios» o «fortaleza de Dios»

Arcángel Gabriel Mensajero Divino

El que anunció el nacimiento de Jesucristo y de Juan El Bautista, el que fue enviado por Dios para explicarle al profeta Daniel el significado de sus visiones y el que dictó el Corán a Mahoma.

Su nombre (“Gebher” en el original hebreo) ha sido interpretado de formas variadas pero semejantes en sentido: “Fortaleza de Dios”, “Dios es mi fuerza”, “Hombre de Dios”, “Héroe de Dios”; o, en el caso de su nombre islámico “Djibril”, como “El Espíritu Fiel”.

Varios son también los títulos que se le han dado para expresar sus funciones y los atributos que forman su esencia: Ángel de la Anunciación, Ángel de la Revelación, Ángel de la Verdad, Ángel de la Pureza, Ángel de la Encarnación, Ángel de la Resurrección, Ángel del Gozo, Portador de Buenas Nuevas, Ángel del Consuelo, Ángel de la Misericordia.

En la tradición judía existe la creencia de que Gabriel se sienta a la izquierda de Dios y es gobernador del Edén; dentro de la angeología actual, hay quienes sostienen que es jefe de los Ángeles de la Guarda y, ya en un marco de consenso general, que es también él quien dirige a los Ángeles de la Pureza, papel éste originado en la asociación que se ha hecho de él con la Virgen María.

Al arcángel más cercano a la Humanidad

Muchos expertos en el tema de los ángeles han planteado que, en virtud de su rol de Mensajero Divino, Gabriel es el arcángel más cercano a la Humanidad, por lo cual se le ha llamado “Embajador Jefe ante la Humanidad”. Ligado igualmente a su papel de comunicador, se ha planteado que Gabriel es el responsable de cierto tipo de gestión en las relaciones humanos/ángeles, humanos/naturaleza y humanos/humanos.

Dentro del esoterismo moderno, se considera a Gabriel como el arcángel de las emociones, la fecundidad, la creatividad y las artes, además de cómo el ángel de la pureza, el nacimiento, la resurrección, las revelaciones y todos los otros papeles que se le han atribuido en el marco del cristianismo.

El Arcángel Gabriel, patrón de los medios de comunicación

Al arcángel Gabriel se le identifica con los medios de comunicación por su papel de mensajero en las escrituras. Inspira a los seres humanos en las comunicaciones de todo tipo, como la televisión, Internet y el cine.

Aunque el ser humano mantiene su libre albedrío a la hora de decidir lo que comunicará y cómo, el arcángel Gabriel se encarga de guiarlo en la comunicación ética y en la responsabilidad ante sus semejantes.

El Arcángel Gabriel, patrón de las salas de parto

Por su papel como mensajero del nacimiento del Hijo de Dios a la Virgen María, al arcángel Gabriel se le asocia con los recién nacidos y los niños.

Su labor es instruir a las almas durante la gestación, para que puedan aceptar su cuerpo como el instrumento que las ayudará a llevar a cabo su papel en la Tierra. Las instruye también a no olvidar que, sobre todo, son almas, y que esa es su verdadera esencia.

La mayor lección del arcángel Gabriel a las almas que llegan al mundo

Es recordarles que crearán su destino a través de sus pensamientos. Al momento del nacimiento, acompaña a las madres en la sala de parto para ayudar los ángeles guardianes a recibir a las nuevas almas e iniciarlas en sus primeros momentos en el mundo. Representante de la pureza en todas sus expresiones.

El Arcángel Gabriel representa ante todo la pureza

Guía las emociones y sentimientos puros que lleven al ser humano a la bondad y el amor divino. Intercede y aboga porque los seres humanos puedan mantener o recuperar la inocencia, pureza y alegría que tuvieron durante sus infancia.

La ayuda espiritual que Gabriel puede brindar a los seres humanos, reside principalmente en el poder que tiene para conducirlos hacia un camino de purificación en el que los sentimientos y las emociones puras van creciendo cada vez más en compañía de los pensamientos elevados, encaminando así al alma individual hacia la bondad y el amor de El Creador.

De modo que, en el transitar por dicho sendero, los vicios, el odio, los hábitos mundanos y todo ese tipo de cosas van quedando atrás, no ya en virtud de un proceso de represión sino en virtud de un proceso en el que la inspiración espiritual ha ido haciendo que las tendencias de la luz vayan progresivamente reemplazando a las tendencias de la oscuridad.

Todo a modo de una alquimia energética de ascensión espiritual en la cual la labor del arcángel Gabriel ha seguido una dinámica intrínsecamente asociada a incrementar (recuperando en los casos en que se ha perdido) la inocencia, la pureza y la alegría propia de aquellos primeros años de vida.

A la hora de la muerte, cuando el alma deja atrás su coraza en la Tierra y vuelve a su estado original, ahí está también San Gabriel para indicarle el camino. Desde el principio hasta el final, el Arcángel de la Pureza guía al ser humano hacia el amor de Dios.

El Arcángel Gabriel en La Biblia, y en multitud de textos religiosos

Daniel 8:16; 9:21
Lucas 1:19; 1:26 3
Baruch 4:7 1
Enoch 9:1; 10:9; 20:7; 40:9; 54:6; 71:8-9,13 2
Enoch 21:3,5; 24:1; 71:11 (28 Recension A); 72:1,3,8-9 (Recension A) 3 Enoch 14:4 (como Ángel del Fuego); 17:3
Apocalipsis de Ezra 2:1; 4:7; 6:2
Apocalipsis de Adan y Eva 40:2
Oráculos sibilinos 2:215; 8:455
Testamento de Salomón 18:6 (74 in Conybeare)
Visión de Ezra, verso 56
Apocalipsis de Elijah 5:5
Testamento de Jacob 5:13
Preguntas de Ezra (Recension B) verso 11
(Manuscritos de Nag Hammadi) Evangelio de los egipcios 52:23; 53:6; 57:7; 64:26
(Manuscritos de Nag Hammadi) Zostrianos 57:9; 58:22

El Arcángel Gabriel en El Judaísmo

La Biblia hebrea, o Antiguo Testamento, menciona al arcángel Gabriel en el Libro de Daniel, donde le explica sus visiones (Dan. viii. 16-26, ix. 21-27).

Según la literatura judía, los tres ángeles que se le aparecieron a Abraham (Gen. xviii.) fueron Miguel, Gabriel y Rafael. En la tradición judía, se dice que Gabriel está a cargo del tesoro celestial.

En el Libro de Enoc, este arcángel es presentado como uno de los cuatro espíritus que están a los cuatro lados del trono de Dios, estando Miguel a la derecha y Gabriel a la izquierda de Dios, quien está en el centro.

Otra cosa que ilustra su importancia es que, de entre los tres ángeles que se le aparecieron a Abraham, Gabriel era presentado como el segundo más importante, ya que Miguel estaba en el centro, Rafael a la izquierda de Miguel y él a su derecha.

Al arcángel Gabriel es un gran políglota

Para la tradición judía, el arcángel Gabriel es un gran políglota ya que fue él quien, en una sola noche, le enseñó a José las setenta lenguas que supuestamente se hablaban en la Torre de Babel, logrando así que José, de ser un simple esclavo, pasara a ser enormemente importante ante los ojos del Faraón.

El Arcángel Gabriel - Fuerza de Dios

Además de políglota, Gabriel también es presentado como una especie de clarividente, ya que es él quien explica al profeta Daniel sus visiones.

Se cree que Gabriel fue uno de los seres que mostró a José el camino, y que fue él quien previno a la Reina Vashti para que no apareciera desnuda frente al Rey Ahasverus y sus invitados. Dicen que, junto a otros ángeles, Gabriel ayudó en el entierro de Moisés.

Algunas fuentes de la tradición judía plantean que será Gabriel quien toque el cuerno para despertar a los muertos durante el Día del Juicio.

En el Talmud

Se dice que fue Gabriel quien destruyó a las huestes de Sennacherib, armado “con una hoz filuda, la que ha estado lista desde la creación.”

Dentro de esa vinculación entre Gabriel y la muerte, está también el hecho de que Gabriel sea para el judaísmo el ángel de la muerte sobre los reyes y el ángel que llevó la destrucción a Sodoma y Gomorra.

Pero Gabriel, más que estar vinculado a la muerte en sí, está vinculado al ciclo vida-muerte-renacimiento, siendo esta la otra razón (la primera fue que supuestamente él movió la piedra del sepulcro de Cristo) por la cual es el Ángel de la Resurrección.

Así, dice el Zóhar II que, cuando alguien muere, Gabriel recibe su alma y la lleva a donde, en virtud de sus méritos y deméritos, merecerá morar. Pero no se piense que allí acaba todo; pues, aunque casi nadie lo sepa, en realidad el misticismo judío sí afirma la existencia de la reencarnación; por ejemplo, en el Zohar 186b dice:

Siempre que una persona fracasa en su propósito en este mundo, Dios, Bendito Sea, la arranca de raíz y la vuelve a plantar una y otra vez, repetidamente”.

Es en este contexto escatológico que Gabriel aparece como el ángel que, una vez que el alma ha pasado el tiempo establecido en el lugar al que fue conducida por sus méritos y deméritos, la instruye espiritualmente para de ese modo prepararla para su próxima encarnación.

Le da así instrucciones durante los cinco últimos meses de los nueve que está en el vientre, todo a nivel puramente espiritual (pues aún no hay un cerebro para que el alma se manifieste mediante la mente) y haciéndole ver a ese ser que, cuando nazca, no debe olvidar que su esencia es la de ser un alma y que el destino que tenga dependerá fundamentalmente de los pensamientos que conciba.

Durante los cuatro meses anteriores, también Gabriel ha estado instruyendo al alma, a la cual luego acompaña cuando ésta desciende a la Tierra y se encarna en el feto, donde seguirá siendo instruida.

Mas no todo lo que se cuenta sobre el son méritos; pues, en Yoma 79a del Talmud, se revela que Gabriel una vez fue castigado “por no obedecer una orden exactamente como le fue dada”. Debido a eso, por 21 días Gabriel fue reemplazado por Dobiel, el ángel guardián del Imperio Persa.

Gabriel como el ángel del amanecer

Finalmente, la Cábala pone a Gabriel como el ángel del amanecer, como el ángel que, durante el final de la madrugada, recibe una chispa de fuego divino, chispa que Gabriel difunde cuando los gallos cantan, los devotos se levantan a estudiar la Torá, y el poder de los demonios se derrumba pues, según la Cábala, estos solo tienen poder hasta que el gallo canta, lo cual se debe a que Dios, los justos y los seres de luz, desde la medianoche hasta el canto del gallo, se repliegan en el Paraíso a celebrar, dejando el mundo libre a las fuerzas de la Oscuridad.

El Arcángel Gabriel en La Biblia

Dentro del Antiguo Testamento, Gabriel aparece en el Libro de Daniel. Allí, entre los capítulos 7 y 10, se habla de las visiones que tuvo el profeta Daniel y de cómo el arcángel Gabriel fue enviado para explicarle el significado de dichas visiones.

Se lee así en Daniel 8:15-17:

«Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprender su significado, apareció de pronto delante de mí una figura semejante a un hombre; y oí una voz humana que venía del río Ulai y que decía: ‘Gabriel, explícale la visión a este hombre’. Entonces él se me acercó. Yo me asusté, y me incliné hasta tocar el suelo con la frente, pero él me dijo: “Hijo de hombre, ten en cuenta que esta visión se refiere al fin de los tiempos»

Ya en el Nuevo Testamento y dentro del Evangelio de Lucas

El arcángel Gabriel visita al sacerdote sacarías para anunciarle que Dios ha accedido a sus oraciones y que, pese a la edad de su mujer (edad en la cual ya no podía tener hijos), se le concedería el regalo de un hijo que sería un “gran hombre delante del Señor” y al cual debería ponerle de nombre “Juan” (él se convertirá en Juan El Bautista).

En palabras de Lucas 1:8-13:

«Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y le pondrás de nombre “Juan”»

Pero Zacarías, pese a recibir el privilegio de ser visitado por un arcángel, no se mostró digno de tan grande gracia y dudó sobre si el ángel cumpliría lo ofrecido, diciendo que en qué señal (se refería a señal sobrenatural) él podría conocer que tal cosa le sería cumplida.

Arcángel Gabriel - Fuerza de Dios

Arcángel Gabriel – Fuerza de Dios

Ante eso, Gabriel se disgustó (aunque permaneciendo calmado) y le dijo:

Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo”

En el Evangelio de Mateo

Se nos cuenta como Gabriel se le apareció a José el carpintero en sueños, primero para decirle que no tema en recibir a María por esposa, después para advertirle de que debía huir a Egipto por la matanza de bebés que Herodes iniciaría.

Nunca se menciona explícitamente el nombre “Gabriel”; pero, tal y como se ha hecho, es lógico suponer que pudo tratarse de Gabriel y que se puede asumir que fue Gabriel ese ángel, esto debido a que fue Gabriel quien fue designado para anunciar a María el nacimiento de Cristo, por lo cual no sería nada extraño que, siendo el Ángel Mensajero, haya sido encargado en su totalidad para el asunto de la venida de Cristo.

Además y como es conocido por todos, Gabriel fue enviado a María para anunciarle que ella había sido elegida para ser la madre de El Salvador.

Vemos pues en Lucas 1:26-38:

«Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre: reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin”. María respondió al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?” El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios” Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel dejándola se fue»

Aparte de las anteriores, en el marco de las especulaciones ocultistas y místicas, se ha sugerido que Gabriel fue el ángel que detuvo la mano de Abraham para que no matara a su hijo, como también que fue Gabriel quien quitó la enorme piedra que se usó para sellar la tumba de Jesucristo.

El Arcángel Gabriel y El Cristianismo

Gabriel, junto a Miguel y Rafael, es uno de los tres arcángeles que la Iglesia Católica admite de manera oficial debido a que se encuentra en la Biblia: en el Evangelio de Lucas y en el Evangelio de Mateo, además de en el Libro de Daniel.

Se lo ve como El Arcángel Mensajero y como un arcángel ligado al misterio de la Anunciación, la Pureza y la Resurrección. Oficialmente, se le ha proclamado “patrono de los comunicadores” debido a su papel de mensajero celestial.

Semejantes son los casos de la Iglesia Ortodoxa y de la mayoría de iglesias protestantes, siendo Gabriel reconocido por ambas partes.

El Arcángel Gabriel En El Islam

En el Islam se cree que Gabriel (“Yibril”) reveló el Corán al profeta Mahoma y que fue designado para llevar a los profetas los mensajes de sus obligaciones. Su importancia es tan elevada que, además de ser “El Espíritu de la Verdad” es el jefe de los cuatro ángeles favoritos de Alá.

Tan grande es el respeto que se le tributa que, cuando una persona menciona su nombre, debe decir “la paz sea con él”, tal y como se hace cuando se menciona el nombre de Mahoma o de otro gran profeta.

Al igual que los cristianos, también los musulmanes creen que Gabriel anunció el nacimiento de Juan el Bautista y de Jesucristo (a quien ven como un santo profeta). Sumado a eso, dicen que Gabriel fue uno de los tres ángeles que anunciaron a Abraham el nacimiento de Isaac.

La tradición islámica tiene varias historias interesantes sobre Gabriel

— Una de ellas dice que Gabriel fue quien trajo el café (esa sí que es una bendición…) a la Tierra, todo en una ocasión en que Mahoma estaba sumamente cansado y a punto de dormirse, cuando de pronto apareció el ángel de Dios con una taza de café y le devolvió todas sus fuerzas.

— Otra, cuenta que Gabriel y otros 99 ángeles iluminaron, purificaron y llenaron a Moisés con atributos angélicos para que pudiera ver “solo luz pura” y así esté en el estado ideal para escribir la Torá en tablas de oro.

— Finalmente, algo relevante para la Angeología está en la visión de Mahoma sobre el “verdadero” aspecto de Gabriel, y en la visión que el Sufi Ruzbehan Bagli tuvo sobre un Gabriel con aspecto femenino. Mas antes de presentarlas hay que aclarar lo siguiente:

  1. El Islam mismo aclara que Gabriel, como todo ángel, no tenía forma definida pues se le había aparecido a Mahoma en forma de distintas personas.
  2. La forma verdadera de Gabriel no es una forma material; en otras palabras, no es que Dios haya creado a Gabriel con el aspecto con que se le apareció en esa visión a Mahoma, es simplemente que esa “forma verdadera” fue elegida por el arcángel como el aspecto que mejor simboliza la esencia espiritual con que Dios lo trajo a existir.
  3. No hay que preocuparse de que Gabriel se muestre como mujer al Sufi Ruzbehan Bagli, ya que la Angeología plantea que los ángeles son espíritus andróginos sin sexo, espíritus que compendian atributos tanto del alma femenina como de la masculina, aunque ciertamente esto no deja de ser cuestionable pues otras teorías dicen que sí existe el género en los ángeles y los espíritus, no como el sexo biológico sino como predominancia de atributos psicológico-espirituales masculinos o femeninos, según sea el caso.

Concretamente, en la visión de Mahoma el arcángel apareció como un ser de luz dotado con 600 alas que llenaban el firmamento y se batían en él.

Y en el caso del Sufi Ruzbehan Babli, él nos cuenta lo siguiente: «En la primera hilera vi a Gabriel, como una doncella, como la luna en medio de las estrellas. Su cabello era como el de una mujer, porque caía en largas trenzas. Llevaba un traje rojo intercalado con verde… Él es el más bello de los ángeles… su cara es como una rosa roja»

El Día del Arcángel Gabriel

El día de San Gabriel se celebró originalmente el 24 de marzo. En 1969, se transfirió al 29 de septiembre para celebrarse junto comn los demás ángeles y arcángeles.

Las iglesias que celebran el rito bizantino celebran al arcángel Gabriel el 8 de noviembre. Los ortodoxos orientales lo conmemoran otros dos días adicionales: el 26 de marzo es la “Synaxis del arcángel Gabriel”, que se celebra por su papel en la Anunciación.

El 13 de julio se conoce por el mismo nombre y celebra todas las apariciones y milagros del arcángel Gabriel a través de la historia.

Esta festividad se originó en el Monte Athos en el siglo IX. Se dice que el arcángel apareció en una celda cerca de Karyes, donde escribió con el dedo sobre una piedra el Himno a la Theotokos.

La Iglesia de Etiopía celebra su fiesta el 28 de diciembre. Muchos fieles hacen una peregrinación una iglesia dedicada a San Gabriel en Kulubi.