Número: 65
Árbol de la vida: Se sitúa en la esfera de  Yesod y significa “fundación = סוד
Significado: “Dios Fuente de sabiduría”
Nombre en hebreo: דַמֵבֵיָה
Príncipe: Gabriel
Planeta: Luna
Horario de regencia: de: 21:20  a 21:40 horas.
Regencia: Los nacidos entre el 10 y el 14 febrero lo han hecho bajo la influencia de Damabiah. Otros días de regencia: 26 de mayo, 9 de agosto, 22 de octubre, 1 de enero y 13 de marzo.

Como invocar al Ángel Damabiah

Podemos invocar a nuestro propio ángel guardián cualquier día a cualquier hora, pero para aquellos pedidos verdaderamente importantes debemos solamente hacerlo en sus días de regencia y respetando sus horas de invocación. Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

La invocación del ángel Damabiah es preciso que sea entre las 21:20  a 21:40 horas.

  • Otro de los ángeles relacionados a la sabiduría y el conocimiento, el cual se invoca para obtener éxito en nuestros proyectos, lograr la iluminación y liberarse contra los sortilegios y las malas energías.
  • Es considerado el ángel de las aguas, por lo cual no es extraña su invocación para recibir favores en viajes marítimos, éxito en las empresas relacionadas con el mar, ayuda a las personas que trabajan en ciudades costeras y expediciones marítimas para investigación.
  • Influye sobre los marineros, los pilotos y los comerciantes con productos del mar.

Ángel Damabiah

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Damabiah

  • Son personas sinceras, calmadas y flexibles, capaces de entender con gran facilidad las complicaciones de la vida y de tomar decisiones radicales cuando las situaciones así lo requieren.
  • Son personas con un ánimo inquebrantable, los cuales difícilmente se dejan afligir gravemente por la adversidad, todo lo contrario, asimilan rápidamente los inconvenientes y de la misma forma emprenden nuevas luchas para cambiar esas situaciones que les resultan negativas.
  • Son excelentes guías y saben a dónde dirigir su rumbo en la vida.
  • Tendrá una fortuna considerable y se destacará en el medio en que vive por sus descubrimientos útiles.
  • Podrá ser llamado aventurero por vivir la vida de forma profunda.
  • Generoso, noble, poseedor de un espíritu elevadísimo, tendrá enorme posibilidad de éxito.
  • Con su pensamiento positivo podrá quebrar cualquier tipo de maleficio, tendrá ayuda financiera en su búsqueda o expediciones que se pueden tomar históricas.
  • Estará siempre cambiando de ciudad sin programar nada demasiado, dejando que las cosas sucedan por medio de la sorpresa.
  • Estará  siempre involucrado en situaciones sentimentales múltiples.
  • Adora la libertad y no soporta ningún tipo prisión, fiel a sus ideales, jamás hará sufrir a nadie por sus egoísmos o sacar ventaja de una persona indefensa.
  • Profesionalmente tendrá posibilidades de trabajar en una actividad vincula con la política o la justicia, donde ejercerá su poder de mando.
  • Será llamado para cualquier actividad que requiera alguien especial.
  • Aprenderá fácilmente idiomas y conocerá varios países.

Aspectos negativos del Ángel Damabiah

Domina el sadismo, la perversión, la ingratitud, el egoísmo, la grosería, la pobreza de espíritu y el descontrol emocional. No hará donaciones aunque le sobre dinero y, al ver alguien en apuros, no lo ayudará en ningún aspecto. Podrá escribir historias crueles o intentar el suicidio con automóviles.

Cita bíblica del Ángel Damabiah

“Vuélvete, oh Señor; ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos.”

Salmo 90, versículo 13.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Damabiah
“Quiero conocer Ángel Damabiah, el secreto del feliz aliaje del fuego con el agua. Quiero que me enseñes a construir con agua y fuego, de acuerdo con las reglas del Maestro Hirami con el saber oculto del Rey Salomón. Quiero, Ángel Damabiah que estos conocimientos llenen mis espacios interiores y que formen como un mar tranquilo de sosiego y fuerza espiritual. Pon me señor,  al abrigo de las tempestades pasionales y hazme ciudadano a parte entera de tu armonioso universo”
Ángel Damabiah “La Fuente de la Sabiduría”

Aquella calma, aquella inactividad, estaba poniéndole enfermo. No era el hombre que supiera estar con los brazos cruzados cuando había tanto mundo por conocer. Eran los pensamientos que mantenían aun despierto al joven Damabiah, a pesar de estar bien entrada la noche.

Sentado en la cubierta de aquel navío en el que tan buenas aventuras había vivido, nuestro amigo hablaba en voz alta como si las estrellas –sus únicas compañeras–, fuesen a oirle.

La silueta de la Luna se reflejaba nítidamente en las tranquilas aguas del mar. Estaba hermosa e imitaba la grandeza de su amado Sol, vistiendo sus ropajes más bellos. Estaba llena y pletórica. Quedó ensimismado, como hipnotizado por aquella luz, y de repente y sin saber como sucedió aquel hecho tan extraño, aquel rostro resplandeciente adquirió vida y le dijo:

— Damabiah, Damabiah, debes partir hacia horizontes lejanos en busca de la Fuente de la Sabiduría.

El muchacho muy sorprendido se frotó una y otra vez los ojos, pues pensó que debía ser víctima de algún encantamiento. Pero por mucho que lo intentaba, el rostro sonriente de la Luna adquiría cada vez más brillo.

— No puedo creer lo que ven mis ojos – gritó un tanto asustado el joven. — Dime, que eres, una ilusión que va a desaparecer cuando abra de nuevo los ojos.

— Si no me crees, toma tu caña de pescar y lanza el anzuelo hacia donde yo estoy – le invitó la Luna.

Damabiah obedeció las instrucciones y lanzó el sedal con fuerza haciendo que el anzuelo llegase justo donde se encontraba aquel reflejo. Pronto notó como algo había picado y tiró con coraje, pues temía que se le escapase. El anzuelo había atrapado un pequeño cofre. ¿Qué misterioso era todo aquello?

Tomó el joven con cierto nerviosismo el cofre y lo abrió. En su interior encontró un trozo de papel muy antiguo y en él un mapa dibujado. Era el mapa que debía guiarle hasta la isla donde debía encontrar la Fuente de la Sabiduría. Ahora sí creía, y cuando fue a darle las gracias a la Luna, su rostro ya se reflejaba en el agua, había continuado su camino en el firmamento.

Al día siguiente Damabiah recluto a 40 hombres, fuertes y bregados pescadores que al igual que él sentían un especial amor por la aventura. Les prometió un tesoro muy valioso si lograban llegar hasta la isla de Yeshoch. Con la subida de la marea partieron rumbo a recorrer los 6 puntos cardinales. Ningún obstáculo le impediría alcanzar su objetivo. Y aunque su valor era evidente, muchos de los tripulantes dudarían de él en aquel atardecer.

Una terrible tormenta se desencadenó en pocos minutos. El viento era un ciclón y amenazaba con mandarles al fondo del mar si no arreciaba pronto. Los marineros que eran muy supersticiosos murmuraban entre sí que alguien les había hecho un sortilegio y había despertado la furia de los espíritus infernales del mar. Aquel temor se fue extendiendo entre los demás y tuvo que intervenir Damabiah para evitar que el pánico se hiciese colectivo.

Sacad el miedo de vuestras mentes y que hierva la sangre en vuestras venas.

— ¡Vamos!, tenemos que vencer nuestras debilidades y la tempestad desaparecerá.

Y así fue, cuando aquellos marinos lograron poner orden en su interior, el temporal amainó, y la calma volvió a reinar.

A la mañana siguiente avistaron tierra. Habían llegado a su destino. En la isla de Yeshoch encontraron una verdadera Fuente de Sabiduría, y muchos quedaron en aquella isla para siempre. En cambio otros prefirieron volver cargados de tesoros y riquezas para comprar con ellas nuevas tierras.

Al final, tanto unos como otros lograron encontrar la felicidad.