Ángel Número 27 — Yerathel

Angel 27 Yerathel

Número: 27
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Jesed “compasión”
Significado: “Dios que castiga a los malvados”
Príncipe: Arcángel Tsadkiel
Horario de regencia: desde 08:40 a 09:00 horas (desde la salida del sol de ese día)

English Version

Ángel Yerathel

  • Trae prosperidad y abundancia, tanto material como espiritual. Es un Ángel de gracia y bendición.
  • Nos enseña a ver lo positivo de todas las situaciones y llena el alma de optimismo y alegría de vivir.
  • Posee la cualidad para asociarse con la luz y cambia la severidad por la armonía.
  • Este ángel posee la cualidad del perdón y la reconciliación, aunque comúnmente es invocado para alejar a los enemigos y confundirlos para evitar recibir cualquier daño de su parte.
  • Protección contra quienes nos provocan y atacan injustamente.
  • Vivir en paz, en un ambiente justo y entre hombres sabios.
  • Se vincula este ángel a las virtudes de Zeus, la justicia y el poder.

 

Como invocar al Ángel Yerathel (fechas y horarios)

  • La invocación del ángel Yerathel es preciso que sea entre las 08:40 y las 09:00 horas (desde la salida del sol de ese día)
  • Regencia (calendario judío): 7 al 11 Av 5780
  • Regencia (calendario gregoriano) 28 de Julio al 1 de Agosto 2020. Otros días de regencia año 2020: 15 de Abril, 26 de Junio, 6 de Septiembre, 17 de Noviembre y 28 de Enero 2021

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el Salmo 140, Versículo 2, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Se recomienda que las peticiones como agradecimientos se realicen en los días en que la luna está en sus fases crecientes, no es adecuado hacerlo ni en luna llena y evítese por completo la luna menguante. Y para peticiones muy importantes preferiblemente aprender a utilizar sus horarios.

Las fechas publicadas las modificamos todos los años y están relacionadas cuando el Ángel 27 Yerathel está regente en el año 2020-2021 y no la fecha cuando usted nació.

Si desea conocer los números y nombres exactos de sus ángeles de nacimiento puede solicitar nuestros servicios de cálculo manual preciso..


 

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Yerathel

  • Quienes nacen bajo el influjo de este ángel son personas vigorosas, activas, sencillas e inquebrantables, las cuales procuran alejarse de los vicios, el enojo y el odio.
  • Por otra parte, su naturaleza libre y su constante necesidad de cambio y evolución, no les impide manejar un equilibrio perfecto en sus vidas.
  • A pesar de ser individuos recios pocas veces sus palabras se prestan para malos entendidos.
  • Es inteligente, equilibrado y maduro. Consigue equilibrar sus instintos individuales, aceptando, sin necesariamente seguir los consejos y demostraciones de cariño de todos.
  • Tiene fuerte iniciativa y perseverancia. Su vida es clara y plena de alegría.
  • Tiene una apariencia noble y refinada. Tendrá protección contra cualquier tipo de fuerza negativa y su poder de acción será invencible.
  • Hará todo de forma lúcida y ponderada y es por eso que sus iniciativas llegan al éxito.
  • Tendrá una enorme capacidad para conocer el futuro a través de oráculos, sueños o proyecciones, revalidando constantemente sus actitudes.
  • Será defensor de las ciencias y de las artes y podrá movilizar a un gran número de personas por un ideal.
  • Profesionalmente los influenciados por Yeratel ejercerán altos cargos o se desempeñarán en labores relacionadas a la diplomacia o el derecho. A pesar de ello, lograrán destacarse en cualquier profesión que elijan.
  • Podrá ser escritor, periodista, asistente social, o desarrollarse en profesiones ligadas a la cultura y el placer.

 

Aspectos negativos del Ángel Yerathel

Domina la ignorancia, la intolerancia y la violencia. Defenderá sistemas autoritarios y apoyará el abuso del trabajo por una remuneración mínima. Podrá practicar actos bárbaros y vivir en un mundo utópico.


 

Salmo de invocación Ángel Yerathel

“Líbrame, oh Señor, del hombre malo; guárdame de hombres violentos.”

Salmo 140, Versículo 2


 

Yerathel: “Malón, El Malo”

Malón, no era ni mucho menos lo que podríamos llamar un buen muchacho, sino todo lo contrario, era tanta su maldad que la fama le precedía allí donde iba. Era muy conocido y temido en todos los barrios y nadie lo quería como compañero en la escuela.

Aquel desprecio hacia que el malvado Malón se enfadase aún más de lo que ya estaba corrientemente y se revelaba con actos violentos, destrozando todo cuanto se cruzase en su camino.

En un par de ocasiones tuvieron que intervenir los guardias del orden, y en una de ellas le arrestaron, pero tan solo se limitaron a meterle miedo y al poco rato le soltaron.

Pero Malón no se acobardaría con las amenazas de la policía y seguía una y otra vez sembrando el terror por donde quiera que pasara.

Cierta mañana se le ocurrió hacerle una visita a la escuela, sorprendiendo a su paso a cuantos se cruzaban con él. Su apariencia era desastrosa. Daba la impresión de que había dormido con las ropas que llevaba puestas.

Sus cabellos estaban despeinados y en su cara se podía apreciar que hacía días, tal vez meses que no había tenido contacto con el agua.

Todos se apartaban de él cuándo se le acercaba, pero aquello parecía no importarle demasiado en aquel día.

Siguiendo su instinto se adentró en una de las clases y una vez dentro se sentó en un pupitre. De repente y como si se tratase de una plaga infecciosa todos se apartaron de su lado, quedándose totalmente solo y aislado.

Pero de un modo inesperado y sorprendiendo incluso al propio Malón, un chico se le acerco y con una sonrisa amable en los labios, le dijo:

— ¿Puedo sentarme contigo?

Aquella petición hizo tartamudear al despreciado y temido Malón, que estando aún bajo los efectos de su sorpresa, contesto:

— Sí, sí, puedes sentarte.

— Bien, creo que seremos buenos amigos, me llamo Yerathel – comento atrevidamente su nuevo compañero.

— ¿Qué te hace pensar que yo quiero ser tu amigo? – pregunto con serenidad Malón.

— Yo no tengo nada contra ti. No te considero mi enemigo, ni creo que lo seas nunca, puesto que aunque me calumnies, me engañes, incluso me castigues, no lo considerare una ofensa. Pensaré que tal vez me lo haya merecido.

Aquellas palabras consiguieron hacer latir de nuevo el adormecido corazón de aquel desgraciado muchacho que hasta ahora se había sentido rechazado y despreciado por todo el mundo. Aquel misterioso chico con su sinceridad había ganado su confianza y le había hecho sentirse de nuevo un ser vivo.

Desde aquel día, Malón y su amigo Yerathel vivieron muy unidos y enseñaron a los demás que el amor debe ofrecerse a todos los seres aunque en ocasiones estos aparezcan con el rostro del enemigo.