Ángel Número 22 — Yéiayel

Angel 22 Yeiayel

Número: 22
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Biná “entendimiento”
Significado: “La Derecha de Dios”
Príncipe: Arcángel Tsaphkiel
Horario de regencia: desde 07:00 a 07:20 horas (desde la salida del sol de ese día)

English Version

Ángel 22 Yéiayel

  • Con el poder de Yéiayel y el Nombre podemos transmutar cualquier situación y emoción negativa.
  • Es fuente de toda bendición. Esencia de la bendición, la bendición de los cohanim, bendición sacerdotal.
  • Nos ayuda a limpiar el aura.
  • Trae curación, vitalidad y renovación.
  • Ayuda donde haya conflictos armados, terrorismo, opresión, discriminación y violencia.
  • Este ángel es invocado cuando se busca protección en los viajes, esto se debe a su relación con las aguas.
  • Trascender asuntos más cotidianos, como lo son los accidentes, despidos u otro tipo de problemas.

 

Como invocar al Ángel Yéiayel (fechas y horarios)

  • La invocación del ángel Yéiayel es preciso que sea entre las 07:00 y las 07:20 horas (desde la salida del sol de ese día)
  • Regencia (calendario judío): 11 al 15 de Tamúz 5780
  • Regencia (calendario gregoriano) 3 al 7 de Julio 2020. Otros días de regencia año 2020: 10 de Abril, 21 de Junio, 1 de Septiembre, 12 de Noviembre y 23 de Enero 2021

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el Salmo 147, Versículo 11, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Se recomienda que las peticiones como agradecimientos se realicen en los días en que la luna está en sus fases crecientes, no es adecuado hacerlo ni en luna llena y evítese por completo la luna menguante. Y para peticiones muy importantes preferiblemente aprender a utilizar sus horarios.

Las fechas publicadas las modificamos todos los años y están relacionadas cuando el Ángel 22 Yéiayel está regente en el año 2020-2021 y no la fecha cuando usted nació.

Si desea conocer los números y nombres exactos de sus ángeles de nacimiento puede solicitar nuestros servicios de cálculo manual preciso..


 

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Yéiayel

  • Los nacidos bajo la influencia del ángel Yéiayel se caracterizan por ser personas centradas y organizadas, las cuales logran enfocar todas sus energías para conseguir la consolidación de sus ideales.
  • Como se ha mencionado anteriormente, este ángel es invocado cuando se busca protección en los viajes, esto se debe a su relación con las aguas, no obstante su interpretación puede trascender a asuntos más cotidianos, como lo son los accidentes, despidos u otro tipo de problemas.
  • Tiene el espíritu dirigido hacia los cambios, porque sabe que nada es permanente y por eso no se puede desperdiciar un momento de la vida.
  • Es original y exótico en su actuación, a veces considerado loco o mago. Tiene ideas filantrópicas, es generoso, detesta el sufrimiento humano y siempre trabaja por el bien común.
  • Tendrá necesidad de viajar, de conocer el misterio de otros países, de develar puntos oscuros.
  • Es un “médium” excelente y será buscado por personas que, creyendo en su fuerza, encontrarán paz en sus previsiones o presentimientos.
  • Será comprensivo, diplomático, con habilidad para captar el pensamiento de las personas con las que convive, para mejorar sus vidas. Siempre distribuye alegría y a todos les gusta vivir a su lado.
  • Profesionalmente podrá ser profesor, psicólogo, actor, o estar en actividades donde viaje todo el tiempo.

 

Aspectos negativos del Ángel Yéiayel

Domina el racismo, la piratería, la apropiación indebida y el plagio. Abusará y oprimirá a sus subalternos. Vivirá sofisticadamente a costa de los demás.


 

Salmo de invocación Ángel Yéiayel

“Se complace Señor en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia”

Salmo 147, Versículo 11


 

Ángel Yéiayel “Cambiando el rumbo”

Zaim era un joven valiente, muy valiente, que había soñado siempre con llegar a ser algún día capitán de un barco y navegar por todos los mares del mundo en busca de emocionantes aventuras.

Pero por ahora – y ya era algo -, debería conformarse con ser ayudante del cocinero si quería formar parte de aquella tripulación que ya se disponía a zarpar rumbo a las Tierras de la Fortuna.

El joven Zaim era simpático, amistoso y muy pronto consiguió ganarse la confianza de todos sus compañeros de viaje, los cuales admiraban su valor y arrojo. La aventura había comenzado, pero nadie sabía con certeza el lugar de su destino. iRumbo a las tierras de la fortuna!.

Habían sido las órdenes del suboficial. Pero. ¿dónde se encontraban aquellas tierras?

No todos conocían al capitán, pero los que decían conocerle murmuraban que su único propósito era adquirir fortuna y para conseguirlo, estaba incluso dispuesto a acabar con toda una tribu de indígenas.

Con esta duda y sin saber bien como acabaría todo aquello, los días fueron pasando. Hasta que una noche el viento comenzó a soplar cada vez con más intensidad. De repente el cielo se cubrió de nubes y una tormenta se desencadenó. El mar enfurecido escupía gigantescas olas que amenazaban a la embarcación con hacerla zozobrar.

Todos los tripulantes, incluidos el capitán, estaban muertos de miedo, pero aquel pánico no consiguió atemorizar al joven Zaim, que luchaba en aquellos momentos con todas sus fuerzas contra el viento. Recordó todas las aventuras referidas por su abuelo, y en aquel crítico momento una conversación le vino al pensamiento:

— Si algún día te enfrentas a un fuerte temporal, ten bien presente una cosa hijo mío. El rumbo que llevas es el equivocado. El mar que es sabio, te avisa enfureciendo el espíritu de sus aguas para que no sigas hacia adelante. En ese momento debes invocar al Arcángel Yeiaiel y su toque de trompeta callará la tormenta de inmediato.

— Capitán – exclamó el valiente muchacho -, debemos cambiar el rumbo e invocar a Yéiayel, él nos ayudará a salir de este infierno.

El capitán que era un hombre bregado en el mar también había oído hablar de la magia del Arcángel, pero no comprendía porque debía cambiar el rumbo. Pero algo le dijo que debía hacerlo, y acertó, pues de inmediato la furia de las olas se calmó y el mar volvió a su acostumbrada tranquilidad.

Si en nuestra vida tomamos un rumbo y encontramos que todo nos sale mal, cambiemos nuestra dirección y todo volverá a mejorar.