Ángel Yéiayel – Número 22 – Príncipe Tsaphkiel

Ángel Yéiayel
Este ángel es invocado cuando se busca protección en los viajes, esto se debe a su relación con las aguas

Número: 22
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Biná “entendimiento” en idioma hebreo: בינה
Significado: “La Derecha de Dios”
Nombre en hebreo: יֹיֹיֹאֵל
Príncipe: Tsaphkiel
Planeta: Saturno
Horario de regencia: de 07:00 y las 07:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 04 y el 08 de julio lo han hecho bajo la influencia de Yéiayel. Otros días de regencia: 10 abril, 22 junio, 03 septiembre, 15 noviembre y 27 enero.

Ángel Yéiayel

  • Este ángel es invocado cuando se busca protección en los viajes, esto se debe a su relación con las aguas, no obstante su interpretación puede trascender a asuntos más cotidianos, como lo son los accidentes, despidos u otro tipo de problemas.

Como invocar al Ángel Yéiayel

La invocación del ángel Yéiayel es preciso que sea entre las 07:00 y las 07:20 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Yéiayel

  • Los nacidos bajo la influencia del ángel Yéiayel se caracterizan por ser personas centradas y organizadas, las cuales logran enfocar todas sus energías para conseguir la consolidación de sus ideales.
  • Como se ha mencionado anteriormente, este ángel es invocado cuando se busca protección en los viajes, esto se debe a su relación con las aguas, no obstante su interpretación puede trascender a asuntos más cotidianos, como lo son los accidentes, despidos u otro tipo de problemas.
  • Tiene el espíritu dirigido hacia los cambios, porque sabe que nada es permanente y por eso no se puede desperdiciar un momento de la vida.
  • Es original y exótico en su actuación, a veces considerado loco o mago. Tiene ideas filantrópicas, es generoso, detesta el sufrimiento humano y siempre trabaja por el bien común.
  • Tendrá necesidad de viajar, de conocer el misterio de otros países, de develar puntos oscuros.
  • Es un “médium” excelente y será buscado por personas que, creyendo en su fuerza, encontrarán paz en sus previsiones o presentimientos.
  • Será comprensivo, diplomático, con habilidad para captar el pensamiento de las personas con las que convive, para mejorar sus vidas. Siempre distribuye alegría y a todos les gusta vivir a su lado.
  • Profesionalmente podrá ser profesor, psicólogo, actor, o estar en actividades donde viaje todo el tiempo.

Aspectos negativos del Ángel Yéiayel

Domina el racismo, la piratería, la apropiación indebida y el plagio. Abusará y oprimirá a sus subalternos. Vivirá sofisticadamente a costa de los demás.

Cita bíblica del Ángel Yéiayel

“Señor es tu guardador; Señor es tu sombra a tu mano derecha.”

Salmo 121, versículo 5.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Yéiayel

“Yéiayel: Me has dado, Señor, conciencia de la unidad de tu Reino y la visión de lo que será la vida cuando las voces de los instintos encuentren su ordenado silencio. Permíteme, Señor, que ese conocimiento interno pueda expresarse a través de mi comportamiento, haz que Tu idea se haga en mí músculo y sangre, de manera que puedan hablar mis gestos más alto y mejor que las palabras. Y en ese viaje hacia tu esplendoroso futuro, guárdame, Señor, del peligro del naufragio, de esa catástrofe que acecha siempre al hombre cuando su alma se desvincula del Eterno, para adorar su personalidad pasajera y mortal. Libérame, Señor, del error que cometió Narciso y cuando me refleje en un espejo, haz que mis ojos te descubran, en mi imagen, a Ti”.

Ángel Yéiayel “Cambiando el rumbo”

Zaim era un joven valiente, muy valiente, que había soñado siempre con llegar a ser algún día capitán de un barco y navegar por todos los mares del mundo en busca de emocionantes aventuras. Pero por ahora – y ya era algo -, debería conformarse con ser ayudante del cocinero si quería formar parte de aquella tripulación que ya se disponía a zarpar rumbo a las Tierras de la Fortuna.

El joven Zaim era simpático, amistoso y muy pronto consiguió ganarse la confianza de todos sus compañeros de viaje, los cuales admiraban su valor y arrojo. La aventura había comenzado, pero nadie sabía con certeza el lugar de su destino. iRumbo a las tierras de la fortuna!. Habían sido las órdenes del suboficial. Pero. ¿dónde se encontraban aquellas tierras?

No todos conocían al capitán, pero los que decían conocerle murmuraban que su único propósito era adquirir fortuna y para conseguirlo, estaba incluso dispuesto a acabar con toda una tribu de indígenas.

Con esta duda y sin saber bien como acabaría todo aquello, los días fueron pasando. Hasta que una noche el viento comenzó a soplar cada vez con más intensidad. De repente el cielo se cubrió de nubes y una tormenta se desencadenó. El mar enfurecido escupía gigantescas olas que amenazaban a la embarcación con hacerla zozobrar.

Todos los tripulantes, incluidos el capitán, estaban muertos de miedo, pero aquel pánico no consiguió atemorizar al joven Zaim, que luchaba en aquellos momentos con todas sus fuerzas contra el viento. Recordó todas las aventuras referidas por su abuelo, y en aquel crítico momento una conversación le vino al pensamiento:

— Si algún día te enfrentas a un fuerte temporal, ten bien presente una cosa hijo mío. El rumbo que llevas es el equivocado. El mar que es sabio, te avisa enfureciendo el espíritu de sus aguas para que no sigas hacia adelante. En ese momento debes invocar al Arcángel Yeiaiel y su toque de trompeta callará la tormenta de inmediato.

— Capitán – exclamó el valiente muchacho -, debemos cambiar el rumbo e invocar a Yéiayel, él nos ayudará a salir de este infierno.

El capitán que era un hombre bregado en el mar también había oído hablar de la magia del Arcángel, pero no comprendía porque debía cambiar el rumbo. Pero algo le dijo que debía hacerlo, y acertó, pues de inmediato la furia de las olas se calmó y el mar volvió a su acostumbrada tranquilidad.

Si en nuestra vida tomamos un rumbo y encontramos que todo nos sale mal, cambiemos nuestra dirección y todo volverá a mejorar.