Ángel Nelkhael – Número 21 – Príncipe Tzadkiel

Ángel Nelkhael
Los nacidos bajo la regencia de este ángel encontrarán en el universo, sus misterios y secretos, todas las razones de su existencia

Número: 21
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Biná “entendimiento” en idioma hebreo: בינה
Significado: “Dios solo y único”
Nombre en hebreo: נֻלָכָאֵל
Príncipe: Tzadkiel
Planeta: Sol
Horario de regencia: de 06:40 a 07:00 horas
Regencia: Los nacidos entre el 29 y el 03 de julio lo han hecho bajo la influencia de Nelkhael. Otros días de regencia: 09 abril, 21 junio, 02 septiembre, 14 noviembre y 26 enero.

Ángel Nelkhael

  • El ángel Nelkhael se relaciona a la fama y la fortuna, su invocación debe realizarse para combatir de los maleficios, para alejar las malas energías y a los calumniadores.
  • Destruye el poder de los malos espíritus, liberación de situación opresiva, favorece el aprendizaje de las matemáticas y ciencias abstractas.

Como invocar al Ángel Nelkhael

La invocación del ángel Nelkhael es preciso que sea entre las 06:40 a 07:00.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Nelkhael

  • Los nacidos bajo la regencia de este ángel encontrarán en el universo, sus misterios y secretos, todas las razones de su existencia.
  • Son personas optimistas y deseosas de conocimiento, por lo cual frecuentemente obtendrán sus mayores logros en el campo del estudio e investigación de cualquier tipo.
  • Es posible mencionar que sus mayores realizaciones las encontrará en el triunfo sobre la ignorancia.
  • Demuestra mucha severidad, moderación en las palabras, equilibrio entre lo espiritual y lo material.
  • Tiene una fuerte capacidad de liderazgo, autocontrol y paciencia.
  • Busca su estabilidad financiera persiguiendo su ideal a cualquier costo no aceptando pérdidas.
  • Dotado de una inteligencia e imaginación, tiene madurez y dominio sobre su yo.
  • Busca siempre la armonización de todos en la familia, aunque muchas veces se sienta incomprendido por los miembros de esta.
  • Tiene tendencia a ser un solitario, siempre en busca de su pareja ideal.
  • Ama lo bello y detesta lo feo y vulgar.
  • Será muy querido y respetado en su ambiente de trabajo, refinado, amante de la poesía y de la pintura.
  • Le gusta regalar flores.
  • Podrá busca científicamente el conocimiento trascendental a través de la lectura de textos antiguos. Su misión será unir la ciencia y el arte con la religión.
  • Le gustará desenvolver su mediunidad a través de las ciencias esotéricas, pero siempre de una forma analítica. Tiene una personalidad del tipo que dicen: “ver para creer”.
  • Aquellos que nacen bajo el poder de este ángel se caracterizan por tener un perfecto equilibrio entre la intuición y la razón, por lo cual es posible verlas un paso delante de los demás.
  • Lo desconocido es el motor que alienta sus vidas, pues sienten la necesidad de indagar y explorar siempre para obtener respuestas.
  • Sinceros, disciplinados, responsables y perseverantes.
  • Profesionalmente podrán enseñar matemática, geografía, filosofía, geometría, administración, computación; también podrán trabajar como psicólogos o asistentes sociales.

Aspectos negativos del Ángel Nelkhael

Domina el error, la violencia, la agresividad, la ignorancia y el prejuicio. Podrá facilitar la promulgación de leyes erróneas. En su visión de futuro, hay trabajo sólo para las máquinas, ya que subestima el aspecto humano en la empresa.

Cita bíblica del Ángel Nelkhael

“Mas yo en ti confío, oh Señor; Digo: Tú eres mi Dios.”
Salmo 31, versículos 14

“En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”
Salmo 31, versículo 15

Oración para invocar la ayuda del Ángel Leuviah

“Nelkhael: Haz que mi proyección hacia el futuro no sea un puro juego, un sueño vano; permite que al echar las redes de mi fantasía a tu mundo constelado, pueda retornar hacia mis hermanos, los hombres., con una abundante pesca de transcendentes verdades. Haz que por mis venas transcurra el soplo de la eternidad, que mi mente conciba el palacio del espíritu y que con las piedras del pasado mis manos puedan construir nuevos universos. Libérame, Señor Nelkhael, de los calumniadores y de los espíritus que libran eterno combate contra Tu Obra”.

Ángel Nelkhael “Invocando a los Espíritus”

Desde muy pequeño el joven Nelkhael se había sentido atraído por los misterios ocultos de la vida. Su lugar preferido de juegos era el cementerio, le apasionaba la idea de poder comunicarse con los muertos, aunque aún no lo había conseguido, al menos hasta aquel día, pues a partir de él, las sorpresas se sucederían unas tras otras.

Nelkhael se levantó muy temprano en aquella mañana. Parecía tener verdadera prisa por llegar puntual a una cita, pero lo único que le preocupaba en aquel día, era visitar la biblioteca. Deseaba buscar un libro que le habían recomendado para poder de una vez por todas comunicarse con los espíritus de los muertos. Fue el primero en visitar la biblioteca y tenía todo el tiempo del mundo para leer.

“Diálogo con los muertos” se titulaba el libro, y no tardó en encontrarlo.

Durante toda la mañana el inquieto joven no levantó la cabeza del manual. Estaba profundamente concentrado en la lectura de su contenido y no se percató que iban a cerrar. Había merecido la pena, pues ahora sabía cómo ponerse en contacto con los espíritus, y no podía perder más el tiempo.

Fue a casa y siguiendo las instrucciones del texto que había leído, preparó una tabla donde dibujó las letras del alfabeto, así como números y algunas frases. Aquello le resultaba muy divertido, y estaba ansioso por poner en práctica lo que había aprendido.

Y así lo hizo. Nelkhael invocó a los espíritus de los muertos. Les llamó varias veces, hasta que éstos se manifestaron a través de él.

Su propio espíritu había quedado parcialmente fuera de su cuerpo y su lugar lo ocupaba ahora un espíritu burlón con ganas de divertirse, pero que le robaba sus energías para poder expresarse. Aquella experiencia le gustó, y la repitió una, dos, tres, infinitas veces, hasta que llegó el día en que comenzó a darse cuenta que dependía de ese espíritu. Se sentía atrapado por él y su voluntad ya no le respondía. Aquel espíritu le daba órdenes y se veía impotente para negarse a obedecerlas.

Cierta noche, mientras dormía, el espíritu de Nelkhael recibió una visita en el mundo donde los sueños toman vida. Se trataba de un ser luminoso que dirigiéndosele, le dijo:

— Debes saber que somos Hijos de la Luz. Si aspiras y meditas en la luz, te convertirás en luz viviente y ningún ser de las sombras podrá oprimirte.

Aquellas palabras fueron pronunciadas dulcemente y cautivaron al joven Nelkhael.

Cuando despertó, lo primero que hizo fue encender una gruesa vela que utilizó para disipar la oscuridad. Sin demorarlo más, se entregó a la meditación y buscó en su mente la luz, y la encontró. Deseó en su corazón amar la luz, y se sintió luz. Vio como con sus manos transportaba luz y se hacia luz en los demás.

Desde aquel día, Nelkhael fue libre. Ya no se sentía prisionero de aquel espíritu burlón.