Ángel Pahaliah – Número 20 – Príncipe Tsaphkiel

Ángel Pahaliah
Los nacidos bajo la protección de Pahaliah suelen ser personas de una alta espiritualidad, amantes de la verdad y de todo lo que sea puro y claro.

Número: 20
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Biná “entendimiento” en idioma hebreo: בינה
Significado: “Dios Redentor”
Nombre en hebreo: פֵהֵלָיָה
Príncipe: Tsaphkiel
Planeta: Saturno
Horario de regencia: de 06:20 y las 06:40 horas
Regencia: Los nacidos entre el 24 de junio y el 28 de junio lo han hecho bajo la influencia de Pahaliah. Otros días de regencia: 08 abril, 20 junio, 01 septiembre, 13 noviembre y 25 enero.

Ángel Pahaliah

  • Este ángel domina sobre la moral, la redención, la espiritualidad y la teología.
  • Otorgarnos revelaciones de la verdad y sabiduría.
  • Ayudarnos a encontrar la vocación correcta, guardar castidad.
  • Para despertar de una vocación religiosa, buscar argumentos para convencer a los incrédulos, protección contra las tendencias al libertinaje y al error.

Como invocar al Ángel Pahaliah

La invocación del ángel Pahaliah es preciso que sea entre las 06:20 y las 06:40 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Pahaliah

  • Los nacidos bajo la protección de Pahaliah suelen ser personas de una alta espiritualidad, amantes de la verdad y de todo lo que sea puro y claro.
  • Su acciones suelen ser apreciadas por ser limpias y libres de toda conveniencia.
  • Aman investigar y buscar respuesta a todo misterio que la naturaleza les plantea, y debido a su disciplina y sabiduría tienden a rodearse de personas similares a ellos.
  • Pocas veces se dejan llevar por sus instintos o deseos, pues saben bien que la paz la encontrarán lejos de las tentaciones.
  • Es un auténtico justiciero luchando por los grandes ideales. Es un gran optimista, maestro en el arte de discernir y le gusta vivir en paz con todos.
  • Traza para esta vida experiencias que ya tuvo en otra, principalmente las ligadas a la familia y a los hijos.
  • No sabe vivir sólo, necesita para ser feliz un compañero fiel.
  • Aparenta generalmente menos edad de la que tiene y tiene apariencia también de tener mucho dinero, a pesar de que muchas veces no tiene casi nada.
  • Su Ángel lo influencia de un modo enérgico, cuando se acomoda a alguna situación. El trabajo en comunión con los ángeles lo ayudará materialmente.
  • Profesionalmente tenderá a seguir la carrera periodística o cualquiera del área de la comunicación social.
  • Podrá ser predicador, dará discursos y charlas.
  • Tendrá habilidad para los trabajos manuales o las actividades relacionadas con la antigüedad.
  • Podrá, también, trabajar con el esoterismo.
  • Estudiará la Cábala iniciática y comprenderá que el mundo invisible puede hacer armónico al mundo visible.
  • Será un intelectual estudioso de varios temas en todas las áreas.

Aspectos negativos del Ángel Pahaliah

Domina el fanatismo religioso, el libertinaje, la prostitución y la incapacidad de captar la espiritualidad de las personas. Será un artista de lo ceremonial y religioso y llegará a lesionar financieramente a personas de buena fe. Egoísta, se dirá dueño de la verdad, dictando reglas que no acostumbra a seguir.

Cita bíblica del Ángel Pahaliah

“Libra mi alma, oh Señor, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.”

Salmo 120, versículo 2.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Pahaliah

“Pahaliah: ilumina, Señor, mi fe, para que pueda contemplar desde esa puerta, las verdades de mundos en los que aún no puede penetrar la razón. Haz, Señor, que mi verbo lleve a los demás el sabor de tus sublimes evidencias, y que para aquellos que han perdido el camino, pueda ser como un poste indicador.Conduce, Pahaliah, mis energías interiores por los canales que riegan el cerebro, para que pueda procrear con mis órganos superiores y no malgaste mi simiente en vanos juegos eróticos. Procúrame la soledad que mi sed de meditación necesita, y cuando tu sagrada ciencia rebose de mi alma, acércame a las gentes necesitadas de tu esplendor, para transmitirles el germen de la eternidad”.

Ángel Pahaliah “Pagando Errores”

Todos en la escuela le temían, y si tenía amigos era porque nadie se atrevía a contrariarle. Lo que él decía debía hacerse y si alguien no estaba de acuerdo que se preparase para vérselas con él. Ya comprenderéis que Pahaliah “el temido” , como muchos le llamaban, no tenía en verdad ni un amigo, pues estos se veían obligados a serlo sino querían ser víctimas de su rabia.

Cuando deseaba algo lo cogía, sin importarle lo más mínimo quien fuese su dueño. Y si alguno se le ocurría traicionarlo, ese recibiría un duro castigo. Pahaliah parecía no tenerle temor a nada ni a nadie, su indiferencia por el peligro era asombrosa y disfrutaba haciendo sufrir a los demás.

La vida no le había tratado muy bien. La agresividad con la que se había alimentado durante su infancia, se le estaba transmitiendo ahora, pues le hacía sentirse importante. Pero tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe, y un buen día todos empezaron a echarle de menos. Durante toda la semana no había ido a la escuela y nadie lo había visto rondando el barrio.

Pahaliah se encontraba enfermo, gravemente enfermo. Un misterioso mal se apoderó de él, y a pesar de que los médicos estudiaron su caso, no consiguieron diagnosticar su enfermedad y cada vez le consumía más.

El temido Pahaliah yacía ahora débil y frágil, apenas si podía mantener abierto los ojos. A pesar de que no se lo merecía, sus compañeros no faltaron ni un solo día ayudando a sus padres a cuidarle. Cada día que pasaba las esperanzas se reducían, ya casi no comía y la respiración se hacia cada vez más difícil.

Pahaliah se encontraba en el umbral de la muerte física, y seria en esta puerta del más allá, donde recibió una visita inesperada.

— Pahaliah, Pahaliah, despierta – exclamó una voz profunda llamando su atención.

Pahaliah vio a su derecha a un ser luminoso que le resulto familiar, abrió aún las los ojos y se llevó una gran sorpresa. Era él mismo pero envuelto en luz.

— ¿Quién eres? ¿Cómo es posible que seas igual que yo? – preguntó el sorprendido joven.

— Soy tu yo profundo que he permanecido prisionero durante mucho tiempo en tu interior sin que oyeras jamás mi voz, ahora que estás a punto de abandonar el mundo físico, he venido a revelarte tus errores. Tuviste la oportunidad de ser un muchacho ejemplar, y decidiste por el contrario ser una calamidad, tu enfermedad la has causado con tu mal obrar.

Por primera vez en su vida, Pahaliah sintió temor, comprendió que había atentado contra los demás y el pago de sus errores era el sufrir aquella maligna enfermedad. Era el mal que había sembrado.

— Dadme otra oportunidad, dejadme que rectifique mis errores, dejadme que pueda cambiar – rogó con fe el joven Pahaliah.

Pero ya no se encontraba en el umbral del más allá, se encontraba de nuevo en su casa, y el mal que le afligía había desaparecido.