Ángel Hekamiah – Número 16 – Príncipe Raziel

Ángel Hekamiah
Ángel Hekamiah

Número: 16
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Jojmá “Sabiduría” en idioma hebreo: חכמה
Significado: “Dios que Erige el Universo”
Nombre en hebreo: הֵקֹמֵיָה
Príncipe: Raziel
Planeta: Urano
Horario de regencia: de: 05:00 y las 05:20
Regencia: Los nacidos entre el 04 y el 08 de junio lo han hecho bajo la influencia de Hékamiah. Otros días de regencia: 04 abril, 16 junio, 28 agosto, 09 noviembre y 21 enero.

Ángel Hekamiah

  • A este ángel se le relaciona con la creación, y suele ser invocado para librarnos de los enemigos, develar a los traidores.
  • Protege a las personas que ocupan posiciones de mando.
  • Ayuda a combatir a los tratantes, a obtener victorias y a liberar a los oprimidos.
  • Interfiere en el coraje y la fidelidad.

Como invocar al Ángel Hekamiah

La invocación del ángel Hekamiah es preciso que sea entre las 05:00 y las 05:20.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Hekamiah

  • Quienes han nacido bajo el poder de este ángel son personas que reflejan cariño, tolerancia y comprensión, las cuales como subordinados se muestran fieles, leales y complacientes, mientras que como líderes son personas tolerantes, comprensibles y agradecidas.
  • Sensibles y sumamente perceptivos.
  • Tiene un aura natural de paz. Su sinceridad es reflejada a través de su nobleza y autoridad, de su personalidad y prestigio.
  • Es fiel a sus juramentos, tiene carácter franco, leal, bravo y susceptible a las cuestiones de honor.
  • Se ocupa extremadamente de su familia y sus hijos dándoles la prioridad sobre todo.
  • Querido por todos, será siempre respetado por la sensibilidad que posee.
  • Vivirá cada minuto de su vida con mucha ternura, amor, esperanza y deseará para todos una existencia tan digna como la suya.
  • Le gustará siempre estar cambiando todo, desde la posición de los muebles, restauración y pintura de su casa hasta la apariencia física con la cual tiene mucho cuidado y atención.
  • Muy sensual, apreciará guardar trofeos de sus amores como exteriorizando los sentimientos del pasado.
  • Estas personas son leales y fieles a sus superiores, por lo cual se logran destacar en sus profesiones y obtienen el éxito de manera precoz.
  • A nivel espiritual conceden gran importancia a su Dios, y viven agradecidos de todo y cuanto han recibido de él.
  • Por otra parte han sido dotados con sabiduría e intuición, lo que los lleva frecuentemente a esclarecer situaciones complejas o desconocidas.
  • Profesionalmente tendrá éxito trabajando en lo legislativo, Corte Suprema de Justicia, o, por su facilidad para hablar diferentes idiomas, en actividades relacionadas con la cultura.
  • Podrá ejercer profesiones ligadas a las finanzas, el mercado financiero, el periodismo, las relaciones públicas, las comunicaciones, o aquellas relacionadas con el arte, la belleza y la estética.

Aspectos negativos del Ángel Hekamiah

Domina las traiciones, la infidelidad, la seducción y la rebelión. También la obtención de dinero ilegal, como en la compra y venta de automóviles robados, usando la fuerza física para hacerse entender y diseminar drogas peligrosas. Hará uso de cartas anónimas y se envolverá en tramas de la vida familiar. Hipnotizador, “médium consciente”, podrá usar prácticas orientales para arruinar lo que las personas consideran santo.

Cita bíblica del Ángel Hekamiah

“Oh Señor, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti.”

Salmo 88, versículo 1

Oración para invocar la ayuda del Ángel Hekamiah

“Hekamiah: si me has designado a mí para construir un nuevo universo, para ser aquel que señala a los hombres su más allá, debes prestarme tu aliento, Señor Hekamiah interésate por mí, sigue mis pasos; porque si fallo, Señor, si mi luz interior no me permite comprender Tu designio, los hombres te criticarán a Ti, no a mí, diciendo: ¿Por qué Dios ha dado poderes a ése…? Mantenme conectado con tu alta frecuencia; no me abandones, aunque me oscurezca, cuando humanas pasiones agiten mi corazón. Si al despertar de mis errores de hombre encuentro tu mano, si sé que estás obrando a través de mí, yo, Señor, haré que tus piedras negras beban a chorro Tu luz y te devolveré el mundo que me has dado más sensible a tus divinos propósitos”

Ángel Hekamiah “El Rey Infeliz”

Muy temprano madrugó en aquella tranquila mañana el rey Amán, en verdad, no había podido dormir en toda la noche, pues una preocupación le robaba el sueño. La hechicera del reino había visto en las cenizas sagradas, la muerte del Soberano.

— ¿Qué predicen las cenizas sabia hechicera? – le preguntó con interés el rey.

— Majestad, Majestad, no sé que me ocurre, apenas si puedo percibir las Voces del Tiempo – titubeo la hechicera.

— Concéntrate te lo ruego, pues no podemos iniciar el año sin conocer el futuro venidero – le contestó Amán.

— Pero Majestad… – vociferó la Sabia, pero no pudo terminar.

— No aceptaré una negativa por respuesta – interrumpió el rey -, quiero saber que veis.

— Si así lo queréis, sabed que las Voces del Más Allá hablan de muerte.

— ¿De muerte? – preguntó sorprendido el rey -. Decidme, ¿a quién visitará la muerte?, tal vez podamos prestarle ayuda.

— No podréis Majestad – expresó la hechicera -, pues la muerte llamará a vuestra puerta.

La tristeza se apoderó de él y se sintió muy infeliz, pues se encontraba lleno de vida, y ahora tenía miedo a abandonarla.

En aquella mañana paseó por los jardines de palacio, y sin darse cuenta se desvió hacia el bosque. Cuando más absorto se encontraba en sus pensamientos, un gemido de dolor llamó su atención, se acercó hacia el lugar de donde procedían, y se encontró a un anciano medio moribundo desplomado en el suelo.

Corrió el rey Amán a socorrer al desdichado y vio que sus heridas eran de gravedad. Comprendió que necesitaba con urgencia los cuidados del Sabio. Sin más demora Amán cargó al anciano sobre sus hombros y lo trasladó al palacio donde recibiría la atención que requería. Ello le salvó la vida.

Una vez recuperado, el anciano preguntó quién le había salvado.

— Ha sido el mismísimo rey Amán, noble anciano, a él debéis la vida, pero sin embargo, a él nadie podrá evitar, que la pierda.

— ¿Acaso sufre algún mal incurable? – preguntó el anciano.

— El mal del Karma maduro – contestó el Sabio que le había cuidado.

— Siendo así, decid a vuestro rey que no tema por su destino, pues salvándome la vida, ha salvado la suya propia. Yo era su destino, y su amor por mí ha abierto una nueva página en el Libro Sagrado del Tiempo.

— Llevad pues la vida a vuestro rey.

Nadie volvió a ver a Hekamiah, así se llamaba el anciano. Amán vivió por muchos años.