Ángel Hariel – Número 15 – Príncipe Raziel

Ángel Hariel
Ángel Hariel

Número: 15
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de  Jojmá “Sabiduría” en idioma hebreo: חכמה
Significado: “Dios Creador”
Nombre en hebreo: הֵרֵיֹאֵל
Príncipe: Raziel
Planeta: Urano
Horario de regencia: de 04:40 y las 05.00 horas
Regencia: Los nacidos entre el 29 de mayo y el 03 de junio lo han hecho bajo la influencia de Hariel. Otros días de regencia: 03 abril, 15 junio, 27 agosto, 08 noviembre y 20 enero

Ángel Hariel

  • Las mayores cualidades del ángel Hariel son la esperanza y la renovación.
  • Se lo invoca para obtener mejoras en el desempeño profesional, atraer el amor y la bondad de quienes nos rodean, especialmente entre los integrantes de nuestras familias, exaltar los sentimientos religiosos y ayudarnos a descubrir lo útil y lo nuevo.

Cómo invocar al Ángel Hariel

La invocación del ángel Hariel es preciso que sea entre las 04:40 y las 05.00 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Hariel

  • Los nacidos bajo la influencia de este ángel son personas religiosas y espirituales, las cuales encuentran el sentido de la vida reconciliando a las personas con Dios y enseñando el camino a seguir para los descarriados así como el pastor guía a sus ovejas.
  • Reflejan el cambio o el renacimiento, y como el ave fénix son capaces de resucitar cuando las situaciones así lo requieren.
  • Tiene gran pureza de sentimientos, es simple, pero refinado para los valores materiales y sociales.
  • Tendrá tendencia al estudio de las ciencias esotéricas, organizando asociaciones,  promoviendo conferencias y trabajando para instruir la legalización de actividades esotéricas o alternativas. Su religión es exaltada.
  • Tendrá gran iluminación que le ocurre de modo consciente. Instituirá ritos y costumbres para contribuir a la expansión de la espiritualidad.
  • Tendrá poder para las invocaciones mágicas y combatirá el materialismo para mejorar la existencia humana.
  • Tendrá una autoridad, una inteligencia analítica extraordinaria. Poseedor de un fuerte sentimiento de justicia, encontrará siempre la iluminación por escoger los caminos que deberá seguir.
  • Realista, estará siempre con los pies en el piso. Tendrá facilidad para aprender, crear y estudiar.
  • Estará siempre de gran humor, mostrando que la vida es simple y que no hace falta dificultarla.
  • Pedirá siempre a su Ángel cosas que este le otorgará rápidamente.
  • Un año de su vida pueden ser comparados con cinco de otra persona.
  • Profesionalmente se inclinará por ser profesor, abogado, artesano, restaurador y estudioso de pinturas y objetos antiguos.

Aspectos negativos del Ángel Hariel

Domina los cataclismos y las guerras religiosas. Influye a los herejes en la propagación de métodos peligrosos, dificultando el descubrimiento de nuevos métodos y apoyando manifestaciones contrarias a los movimientos esotéricos. Tendrá una percepción individual y egoísta de la espiritualidad, y hasta podrá llegar a auto-denominarse gurú o guía espiritual, formando grupos para hacerse adorar. Será brillante defensor y propagador de doctrinas erróneas y gran organizador de guerras religiosas a escala internacional.

Cita bíblica del Ángel Hariel

“Mas Señor me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza.”

Salmo 94, versículo 22

Oración para invocar la ayuda del Ángel Hariel

Hariel: Límpiame, Señor, mi cuerpo de Deseos, a fin de que mi boca sólo exprese palabras gratas. Dame,Hariel, fuerza y valor para enfrentarme con mi destino, cambiando en bien el mal que hice. Ponme luz en la mente, Señor Hariel, para que a través de mi verbo puedan reconciliarse esos eternos enemigos que son el corazón y la cabeza. Que mis convicciones no se aparten de la ley cósmica; Que mi verdad, Señor, sea siempre Tu Verdad; que mi arte exprese de algún modo tu celeste armonía; que mi técnica y mi trabajo humano sirvan para hacer más evidente y diáfana Tu Obra. Haz de mí, Señor Hariel, una puerta abierta para que ateos o impíos puedan descubrirte y amarte.

Cuento para Hariel: “Un destino esperanzador”

Corrían tiempos duros en aquellos días de invierno que no perecían tener fin. Había sido un año desafortunado, pues se habían perdido la mayoría de las cosechas y los habitantes de aquella comarca sabían que aquello significaba pasar calamidades, hambre y miserias. Aquella situación afectaba a todo el pueblo, pero ninguna familia lo sufría tanto como la que daba cobijo al joven Hariel.

Y la verdad es que este destino era tan adverso que parecía haberles elegido para depositar todos los males en ellos. Primero fue la pérdida de la siembra y ello dio lugar a la aparición del hambre y la pobreza. Pero lo que más le afligía era saber que iban a perder a su único hijo, el cual se encontraba muy enfermo.

Todos en el pueblo amaban a Hariel con un cariño muy especial. Derrochaba tanto amor y era tan dulce y bondadoso, que se disputaban tenerle cerca. Sin embargo, en aquellos días, el dolor se apoderó de ellos al ver como poco a poco aquella enfermedad le consumía. A pesar de ello, Hariel no perdía su optimismo y entusiasmo y viendo que sus padres sufrían, le dijo con alegría en el corazón y en sus labios:

— Padres, esta noche he tenido una breve charla con Dios. Me preguntó si tenía miedo, pero yo le contesté que, por qué debía tenerlo. Él, al oírlo me sonrió y me besó en la frente. Cuando ya se alejaba se volvió y me dijo: “muchos ángeles del cielo sienten una profunda admiración por ti. Ellos estarán a tu lado y te ayudarán. Cuando necesites verdaderamente algo, pídelo y ellos te complacerán. Qué así sea, por tu bondad”.

Los ojos del padre no pudieron evitar que gruesas lágrimas emanaran de ellos. Su corazón estaba tan destrozado por el dolor que ardía en deseos de aportarle los argumentos necesarios para convencerle de que ningún Dios permitiría que una criatura tan inocente muriese cuando fluía en él la savia de la vida. Y fue por ello, que dirigiéndose a su hijo en tono enérgico, le dijo:

— No hijo, te equivocas, has debido soñarlo. ¿Cómo puede Dios castigarme tanto?

El dolor que su padre sentía era tan amargo, que no pudo evitar Hariel que le contagiase, y sintió tanta pena que deseó profundamente que su padre volviera a tener fe en Dios.

Con ese pensamiento quedó dormido, y sería a la mañana siguiente, cuando la luz llamaría a su hogar. La fiebre que consumía la salud del muchacho había desaparecido por completo. Y no tan solo eso, tampoco sentía el dolor que días antes le había atormentado.

Su padre no podía creer lo que veía. Era un verdadero milagro, y las lágrimas de nuevo invadieron sus ojos, pero en esta ocasión tenían un motivo diferente, lloraban de alegría. Aquella explosión de felicidad era el modo de agradecerle a Dios su acción.

Aquella mañana dejó de nevar, el sol ya despuntaba en el cielo anunciando un Destino Esperanzador.