Ángel Lecabel – Número 31 – Príncipe Tsadkiel

Ángel Lecabel
Los nacidos bajo su dominio son personas productivas y enérgicas, las cuales frecuentemente logran consolidar su estabilidad, tanto económica como sentimental, a temprana edad

Número: 31
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Jesed “compasión” en idioma hebreo: חסד
Significado: “Dios que inspira”
Nombre en hebreo: לָכָבֵאֵל
Príncipe: Tsadkiel
Planeta: Júpiter
Horario de regencia: de: 10:00 y las 10:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 19 y el 23 de agosto lo han hecho bajo la influencia de Lecabel. Otros días de regencia: 19 abril 01 julio 12 septiembre 24 noviembre 05 febrero

Ángel Lecabel

  • El ángel Lecabel suele relacionarse frecuentemente a la inspiración, y se invoca para lograr la iluminación y lucidez cuando se presentan cierto tipo de problemas tanto en la profesión como en la vida cotidiana
  • Vinculado a la sabiduría y los conocimientos ocultos, Lecabel otorga la lucidez y las herramientas para triunfar no solo en profesiones que requieran de gran creatividad, sino también en los momentos críticos por los que nos podemos ver envueltos.

Como invocar al Ángel Lecabel

La invocación del ángel Lecabel es preciso que sea entre las 10:00 y las 10:20 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Lecabel

  • Los nacidos bajo su dominio son personas productivas y enérgicas, las cuales frecuentemente logran consolidar su estabilidad, tanto económica como sentimental, a temprana edad.
  • Se caracterizan por ser personas ordenadas, inteligentes y responsables, las cuales enfrentan cada reto con gran entereza y dedicación.
  • Se sienten atraídos por las ciencias abstractas y buscan constantemente una y mil formas para la solución de sus problemas.
  • Suelen ser mentes brillantes, lo que los convierte en grandes empresarios y líderes.
  • Está dotado de mucho coraje para enfrentar los obstáculos más difíciles, pero deberá tener mucha cautela con el poder porque el abuso de este, puede ser terriblemente perjudicial.
  • Tendrá protección natural y su fortuna se basará en sus talentos.
  • Su YO superior programa en Su YO inferior, un don magnífico para estudiar y aplicar sus conocimientos sobre las fuerzas naturales para el bien de la comunidad.
  • Apreciará los libros antiguos de historia y arqueología. Tendrá gran curiosidad por descubrir lo acontecido en otras encarnaciones, para responder sus dudas, entender su alma y su existencia.
  • Su lema es cuerpo sano en mente sana y para conseguir este equilibrio podrá hacer dietas alimentarias y practicar reportes.
  • Amará a la naturaleza y a los animales y cuidará con celo su preservación.
  • Su casa podrá ser como un verdadero zoo.
  • Sus principales características serán: estabilidad y gran riqueza interior, amando siempre la verdad y el orden.
  • Profesionalmente estará en el área de las ciencias exactas, agricultura, agronomía, veterinaria, o actividades relacionadas con la astronomía o astrología.

Aspectos negativos del Ángel Lecabel

Domina la avaricia, la usura, la pereza para el estudio y el comercio ilegal de animales. Podrá ser desordenado, malvado y usar la fuerza para dominar. Sentirá atracción por los amores ilícitos y por practicar el comercio de drogas y tóxicos.

Cita bíblica del Ángel Lecabel

“Vendré a los hechos poderosos del Señor; Haré memoria de tu justicia, de la tuya sola.”

Salmo 71, versículo 16.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Lecabel

“Lecabel: Inspira mi alma, Señor, para que mi trabajo humano transcurra por los caminos de lo abstracto.

Ayúdame a descubrir en mis espacios internos a los grandes espacios siderales, de manera que mi ritmo micro-orgánico pueda “seguirle el ritmo” con el movimiento cósmico.

Haz que mi intelecto pueda dar la solución difícil que de mí se espera y aleja de mí la tentación de enriquecerme con la explotación de mi talento.

En esa última etapa de un ciclo devolutivo, dame la serenidad necesaria para que pueda asimilar las experiencias acumuladas en mis vidas anteriores; haz que las pasiones no puedan turbarme, ni ser sensible a otra belleza que la de tu faz divina”.

Ángel Lecabel “La Industria de los Logros”

Ningún otro pueblo podía compararse al esplendor de Noum. En este rincón de la tierra parecían reunirse caprichosamente todas las riquezas posibles de imaginar, pero la razón de esta abundancia no era cosa del azar. Noum contaba con la mayor industria jamás antes conocida, producían “logros”, si tal y como se lo digo. Créanlo.

La producción crecía cada día más y más. La eficiencia de esta industria estaba demostrada, con muy pocos obreros, pero con una tecnología muy avanzada, habían conseguido crear nada más y nada menos que “logros”. De todos los lugares de la tierra se desplazaban hasta el pueblo de Noum buscando ese codiciado producto que habría de permitirles alcanzar todo cuanto se propusiesen. Por esa razón su riqueza no tenía comparación.

Pero al cabo del tiempo algo vino a cambiar el destino de Noum, pues de repente la vegetación que poblaba los bosques cercanos al pueblo, así como las cosechas de los campos vecinos comenzaron a secarse debido a un brote extraño de enfermedad que atacaba las raíces de las plantaciones. Sin embargo, aquella tragedia parecía no preocupar a nadie, pues lo único que les importaba en aquellos momentos era acumular “logros y más logros”.

Cegados por esa codicia, no entendían lo que estaba pasando. Si no ponían remedio a la situación, pronto, muy pronto, los campos fértiles se convertirían en tierras desérticas. Los ríos comenzaron a secarse y la escasez de agua fue lo que despertó el dormido interés por lo que estaba ocurriendo. Pero cuando quisieron darse cuenta ya era demasiado tarde. Toda la comarca quedo devastada por la enfermedad que había azotado la vegetación. Alguien dijo en voz alta:

— No os preocupéis, tenemos en nuestras manos la máquina de los “logros”, ella nos dará la solución para poner fin a esta situación.

Pero todo fue inútil. Los campos se resecaron aun más, y lo que todos habían admirado como la tierra de la riqueza, quedo en manos de la pobreza y de la desolación.

Cuando todo parecía perdido, cuando todos habían comprendido que su alocada ambición por conseguir logros, les había llevado a aquella destrucción, trono una trompeta en el cielo, desde donde partió una profunda voz:

— Atended habitantes de Noum, vuestra gula ha secado las aguas de los ríos, y podrido las raíces de las plantas. Sabed que he sido mandado por Elohim-Hesed para que lleve a vuestras almas turbadas un nuevo cántico de felicidad. Dejare en vuestras manos la semilla de la prosperidad, sembradla en la tierra y amadla con el mismo ardor como habéis amado vuestra ambición. No busquéis los logros sin esfuerzos. Trabajad la tierra y esperad que los frutos maduren a su tiempo.

Y así lo hicieron. El pueblo de Noum volvió a convertirse en un pueblo prospero, pero a partir de ese día, otros muchos pueblos compartirían su mismo secreto.