Número: 63
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Hod y significa «majestad» o «esplendor» הוד
Significado: «Dios infinitamente bueno»
Nombre en hebreo: עָנֻוָאֵל
Príncipe: Miguel
Planeta: Mercurio
Horario de regencia: de 20:40 y las 21:00 horas
Regencia: Los nacidos entre el 31 de enero y el 04 de febrero lo han hecho bajo la influencia de Anauel. Otros días de regencia: 24 de mayo, 7 de agosto, 20 de octubre, 30 de diciembre y 11 de marzo.

Ángel Anauel

Podemos invocar a nuestro propio ángel guardián cualquier día a cualquier hora, pero para aquellos pedidos verdaderamente importantes debemos solamente hacerlo en sus días de regencia y respetando sus horas de invocación. Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

La invocación del ángel Anauel es preciso que sea entre las 20:40 y las 21:00 horas.

  • Este ángel se relaciona con la bondad y la prosperidad y suele ser invocado para recibir la gracia divina, así como también para confundir e impedir que los propósitos enemigos se lleven a cabo, protege contra accidentes, conserva la salud y cura las enfermedades, favorece las practicas comerciales y bancarias, protege contra la locura, el despilfarro de dinero y la ruina.
  • Se adaptará a cualquier ambiente o situación con facilidad y rapidez, sin preocuparse por la seguridad.

Ángel Anauel

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Anauel

  • Quienes nacen bajo el poder de este ángel son personas nostálgicas, sensibles y en ocasiones melancólicas a las cuales en ocasiones se les dificulta el fin de los procesos.
  • Añoran tiempos pasados en los que existía mayor conexión con Dios, y sueñan con un futuro en el cual el hombre logre vivir en armonía con la naturaleza.
  • Suelen tener gran comprensión de los eventos sobrenaturales, y su espiritualidad se basa la armonía con su entorno.
  • Prácticos, sinceros, meditativos y altruistas. Profesionalmente podrán ser atletas, profesores de gimnasia u otro deporte o dueños de un instituto de deportes.
  • Por su facilidad para mandar, podría entrar en la política, ser administrador de empresas, empresario o economista.
  • Su inteligencia práctica, simbólica y ordenada, hará que tenga dificultad para encontrar la pareja ideal.
  • No se preocupa con enfermedades pues cree en mente sana en cuerpo sano.
  • Cuando eventualmente se enferma, se cura solo.
  • El exceso de bondad es su gran cualidad…
  • Profesionalmente, será capaz de transformar la historia como antropólogo o paleontólogo. Se destacará por el estudio de las filosofías esotéricas y escritos sobre la vida de Cristo. Tendrá éxito en cualquier carrera por su dedicación, sagacidad y facilidad de adaptación.

Aspectos negativos del Ángel Anauel

Domina la locura, el desperdicio y las deudas. Podrá arruinarse por su mala conducta, ser corrupto, descubrir el punto débil de las personas para abusar de ellas con arrogancia. Pedirá dinero prestado y no lo devolverá.

Cita bíblica del Ángel Anauel

«Servid al Señor con temor, Y alegraos con temblor.»

Salmo 2, versículo 11.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Anauel
«Ven en mi ayuda Arcángel Anauel, soy tuyo y no puedo esperar a darte las gracias necesarias para operar mi saludo. Muéstrame Arcángel Anauel la vía en la cual quieres que camine. Dame sinceridad y rectitud de intención que merezco. Nada podrá impedirme acompañarte por el sendero que nos lleve a Dios, ya que es justo que la criatura obedezca a su Creador»
Ángel Anauel «Un Gran Negocio»

La riqueza de Hod había crecido considerablemente en los últimos años. Sus habitantes eran hábiles comerciantes y entre ellos el más sobresaliente era Anauel, un rico banquero que con talento había conseguido amasar una enorme fortuna.

Había prosperado tanto en sus negocios que muchos despertaron una vil envidia que les llevó incluso a planear accidentes donde con un poco de suerte, pudiera perder la vida. Pero la fortuna no tan solo le sonreía en los negocios.

Anauel parecía tener un pacto hecho con el cielo, pues a pesar de lo bien planeados que estaban los accidentes, de nada servirían, el joven banquero ni tan siquiera se llegó a enterar de aquellos intentos de asesinato. Todos se preguntaban cuál seria el secreto que le hacía ganar tanto dinero.

La verdad es que no se trataba de ningún misterio. Anauel era inteligente, muy inteligente, y sabía bien vender su género. Nunca mentía, pero tenía un arte especial, un don mágico para convencer al cliente de que su producto era el mejor. Pero no todo se puede tener en la vida, lo que para muchos, aquella riqueza hubiese sido suficiente razón para sentirse feliz, para Anauel no acababa de satisfacerle.

Quería hacer algo importante, un gran negocio.

El destino pareció leer sus pensamientos, y cierto día, llegó hasta el pueblo un mensajero real con un edicto urgente:

«Su Majestad el rey Log, anuncia que a partir del próximo Sol, los impuestos subirán para poder cubrir los gastos reales. El que incumpliese esta orden será obligado a ello».

Aquella nota despertó una protesta general en todo el pueblo de Hod. Desconocían a qué era debido aquella medida, pero no estaban dispuestos a ser avasallados de esa forma. El consejo de comerciantes se reunió con el propósito de buscar una solución. Tras muchas horas de hablar y hablar, fue Anauel quien tomó la palabra y dijo:

— Seré yo quien vaya a palacio y averiguaré lo que sucede. Mi reputación me asegurará una audiencia con el rey en la cual intentaré convencerle de su error.

Todos aprobaron aquella propuesta, pues vieron la oportunidad de matar dos pájaros de un tiro. Pensaron que tal vez no volverían a verle y ello significaba acabar con su más fuerte rival.

Anauel llegó al palacio y como el pensó, su nombre le abrió las puertas. Sería recibido por el rey Log.

— Majestad, en el rico pueblo de Hod no comprendemos porque es necesario subir tanto los impuestos – explicó Anauel.

— Los últimos gastos de palacio han arruinado mis arcas. Nada tengo, ni tan siquiera para poder alimentarnos – contestó afligido el rey.

— ¿Cómo es que estáis en la ruina, si las arcas recaudaron una importante cantidad?, yo mismo ofrecí un importante donativo – dijo el joven.

— Recibí de los condados una petición de dinero. Decían que iban a custodiar el palacio de las hordas enemigas. Accedí gustosamente a ello, pero no tan solo no me han defendido, sino que entre ellos ha estallado la guerra.

— Debéis imponer vuestra autoridad y debéis hacerlo uniendo todos los condados en uno. Todos deben vivir un mismo suelo y hablar una sola lengua. Todos deben dar fe a un mismo rey y defender como un solo brazo su reino. Ese es el secreto de la riqueza. Que vuestro mensaje los cure de su mal, de su ambición, de sus deseos egoístas que les lleva a la división y a la guerra. Que vuestra voz, sea lúcida y sensata y no caigáis en la locura de prodigar vuestra riqueza para financiar vanas empresas.

— Dejad que mi oro sirva para unir todos los condados en una sola nación.

Así fue, como aquel hábil comerciante pudo realizar el mayor negocio de todos los tiempos. Sus riquezas sirvieron para sanar a un pueblo que estaba enfermo y que desde aquel día dejaría de estarlo.