Número: 61
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de  Hod y significa «majestad» o «esplendor» = הוד
Significado: «Dios por encima de todo»
Nombre en hebreo: וָמֵבֵאֵל
Príncipe: Miguel
Planeta: Mercurio
Horario de regencia: de 20 a 20:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 21 y el 25 de enero lo han hecho bajo la influencia de Umabel. Otros días de regencia: 22 de mayo, 5 de agosto, 18 de octubre, 28 de diciembre y 9 de marzo.

Ángel Umabel

Podemos invocar a nuestro propio ángel guardián cualquier día a cualquier hora, pero para aquellos pedidos verdaderamente importantes debemos solamente hacerlo en sus días de regencia y respetando sus horas de invocación. Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

La invocación del ángel Umabel es preciso que sea entre las 20:00 y las 20:20.

  • Relacionado a la bondad y la sensatez, este ángel se invocado para lograr la amistad con alguien y llevar a cabo buenas relaciones, vivir una vida según las leyes divinas, hacer recapacitar a aquellos que se apartan de los mandamientos.
  • También favorece los negocios y las sociedades.

Ángel Umabel – Número 61 –  Dios por encima de todo

 

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Umabel

  • Los que nacen  bajo esta influencia amarán  los viajes y los placeres honestos.
  • Serán muy amorosos y sensibles.
  • Tendrán conciencia de la forma correcta de actuar, es también una persona introvertida, afectuosa y no se adapta a los cambios fácilmente.
  • Serán tradicionalista manteniéndose fiel a los valores enseñados por sus padres.
  • Dotados de muchísima intuición, está abierto a todo lo que está a su alrededor, pero sin involucrarse.
  • Para sentirse bien en una posición social o de trabajo necesita tener ideales y crearlos como si fuera una religión. Necesita soporte ideológico.
  • No le gustan las personas agresivas o indescifrables.
  • Es paciente al extremo y capaz de soportar todo de la persona amada o algún familiar.
  • Cuando no recibe afecto prefiere el aislamiento. Su fuerza vital se manifiesta en la paternidad o la maternidad.
  • Busca establecer con las personas una imagen filial, será estimado por su  equilibrio, dulzura, amabilidad y afectuosidad.
  • No estará interesado en modificar las situaciones de un grupo o clase social. No es un revolucionario pero sí utiliza las energías en las personas más allegadas o en un caso específico.
  • Organiza su vida de acuerdo con su conciencia, manifestada libremente a través de buenos actos y compañerismo.
  • Los principios fundamentales de estas personas se rigen por las manifestaciones de la naturaleza, en donde encuentran alivio para sus aflicciones y es un refugio seguro a la hora de la meditación.
  • Profesionalmente serán psicólogos, adaptándose bien a los niños.
  • Tendrá éxito al expresar sus emociones en romances y poemas.
  • Se realizará como oráculo o astrólogo.

Aspectos negativos del Ángel Umabel

Domina el libertinaje, la indiferencia, la infidelidad. Adquirirá vicios contrarios a la naturaleza, se aislará al extremo, se auto-destruirá o mentira a sí mismo por no poder enfrentar la realidad. Podrá también depender del padre o de la madre en forma enfermiza.

Cita bíblica del Ángel Umabel

«Sea el nombre del Señor bendito Desde ahora y para siempre.»

Salmo 113, versículo 2.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Umabel
«Hacia ti, Umabel, enciendo mi alma. Da a conocer tus propias vías. Enseña tus propias sendas. Hazme ir en tu verdad y enséñame, ya que eres mi único guía. En ti, Umabel, esperare todo a lo largo del día. Acuérdate de tus misericordias, Según tu bondad de corazón, acuérdate de mí.»
Ángel Umabel «El aspirante a monitor»

Había estudiado mucho en los últimos 150 años, Umabel no se conformaba con su condición de aprendiz de Arcángel y quería demostrar a todos que podía llegar a ser un guía excelente en el que se podría confiar.

Con ese propósito se dirigió una vez más a las oficinas de reclutamiento. Allí era donde debía entregar su solicitud para ser admitido como monitor de Arcángeles. Había soñado tanto con llegar a ser uno de ellos, que estaba dispuesto a pasar cualquier prueba para conseguirlo.

— El siguiente – pudo oír el aspirante Umabel. Era el. Había llegado su turno. Tenía en sus manos la oportunidad, y esa oportunidad era un cuestionario que relleno con sus respuestas.

— ¡Ajá!, veo que dices tener vocación para ocupar el puesto. Ya veremos si es así. Vamos, adelante.

Ya estaba dentro. Delante de él una larga fila avanzaba lentamente y al principio de esa cola los solicitantes iban siendo entrevistados. Umabel observo como muchos volvían sobre sus pasos y quiso saber el motivo de ello.

— ¿Por qué te marchas compañero? – le preguntó interesado.

— No sirvo para el puesto – contestó entristecido.

— Vaya – pensó Umabel – al parecer no será tan fácil como creía. No tardó en llegar su turno, y sin que le diese lugar a respirar, le preguntaron.

— ¿Cuál es tu especialidad?

Viendo que no acababa de salir de su asombro, le repitieron una vez más.

— Vamos no tenemos toda la eternidad. El mundo nos necesita ahí abajo. Responde, ¿cuál es tu especialidad?

— La amistad – dijo rápidamente Umabel.

— Veamos que tenemos por aquí. A ver…, sí, creo que ha habido suerte. Tenemos un caso de amistad, pero mucho me temo que no te resultara fácil. Otros lo intentaron pero fracasaron.  ¿Qué dices, lo aceptas?

— Si lo acepto – contesto entusiasmado el joven aspirante.

— Pues ponte en camino cuanto antes. Tienes cuatro días para conseguirlo.

Así fue como el Arcángel Umabel se trasladó urgentemente al lugar donde debía realizar su misión.

Allí estaba Mercur, solo, muy solitario. Se le hacía raro el sabor de la soledad, pues siempre había tenido al lado a un buen amigo, pero desde que le hizo aquella faena, el odio pudo más que la amistad. El corazón de Mercur estaba destrozado. Se había enamorado de alguien muy especial, pero su mejor amigo se cruzó en su camino y la alejo de él. Su mejor amigo, tenía gracia.

No muy lejos de allí, se encontraba aquel que un día fuera su sombra. Había compartido con el todo cuanto tenia. Sol no pudo evitar el enamorarse de la misma chica que su amigo. Ella eligió y le escogió a el, pero no duraría mucho, pronto le abandonaría y aquello le hundió. Ahora se cobijaba en la droga, ella era su única compañera.

Umabel comprendió que debía actuar y pensó un plan.

Mercur se sintió atraído extrañamente hacia un lugar. Jamás  iba a el, pero aquel día le apetecía hacerlo, pero cuando se encontraba en camino unos malhechores le asaltaron. Eran muchos contra él y sabía que iba a ser castigado y maltratado. Cuando ya todo parecía que iba a recibir una gran paliza, una voz vino a socorrerle milagrosamente.

— Buscáis dinero para droga. No os molestéis yo os lo facilitare, pero dejad al muchacho.

Era Sol el que acababa de salvarle. Metiendo su mano en el bolsillo de su chaqueta saco toda la droga que había en él y se la entregó a aquellos rufianes, los cuales se conformaron con el cambio.

Sol quedo frente a Mercur. Se miraron a los ojos y el recuerdo de un hermoso y feliz pasado hizo que de ellos brotasen gruesas gotas que cubrieron su rostro. Lloraban de amor. Un sentimiento que siempre habían compartido el uno por el otro y que durante un tiempo había permanecido acallado.

Umabel había conseguido su misión. Ya podía volver al cielo de donde vino. Allí seria recibido como un excelente monitor.