Número: 62
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Hod y significa “majestad” o “esplendor” = הוד
Significado: “Dios ser supremo”
Nombre en hebreo: יֹהֵהֵאֵל
Príncipe: Miguel
Planeta: Mercurio
Horario de regencia: de 20:20 a 20:40 horas.
Regencia: Los nacidos entre el 26 al 30 de enero lo han hecho bajo la influencia de Iah-hel. Otros días de regencia: 08 de marzo, 20 de mayo, 01 de agosto, 13 de octubre y 25 de diciembre.

Ángel Iah-hel

Podemos invocar a nuestro propio ángel guardián cualquier día a cualquier hora, pero para aquellos pedidos verdaderamente importantes debemos solamente hacerlo en sus días de regencia y respetando sus horas de invocación. Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

La invocación del ángel Iah-hel es preciso que sea entre las 20:20 a 20:40 horas.

  • El ángel Iah-Hel debe ser invocado por aquellas personas que buscan la sabiduría y el conocimiento de lo desconocido y poner en evidenciar verdades ocultas, favorecer la comprensión y el entendimiento entre cónyuges, abandonar los placeres mundanos por los trascendentes, obtener sabiduría, y apaciguar la violencia del mundo.

Ángel Iah-hel

 

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Iah-hel

  • Los nacidos bajo la influencia de este ángel se pueden entender como personas asociales, pero en realidad son amantes de la tranquilidad, de la meditación y del aprovechar cada momento que la vida les ofrece de la mejor manera.
  • Es difícil ganarse el corazón de estas personas, pues se muestran algo fríos y taciturnos, pero una vez se consigue ganar su confianza se mostrarán amables, cariñosos y comprensibles.
  • No se preocupan por los cambios, pues tienen claro que para evolucionar es necesario pasar por etapas de transición que requieren sacrificios y transformaciones.
  • Amarán la tranquilidad, la nobleza de carácter y la solidez de actitudes a pesar de mostrarse frecuentemente distantes, esto no quiere decir que sean huraños o retraídos, es solo que necesitan alejarse de las distorsiones de la cotidianidad para entender mejor el significado de lo que les rodea.
  • Cumplirán fielmente todos los deberes y obligaciones para consigo, su familia y la comunidad.
  • Le gustará practicar deportes.
  • Es evolucionado espiritualmente. Sabe aprovechar su energía para su propio crecimiento o el bien de la humanidad.
  • Pensará más en los otros que en sí mismo. Desde pequeño demostrará seguridad en todos sus actos dominando sus ansiedades.
  • Será un líder nato, tiene capacidad de improvisación y aprecia los desafíos.
  • Es táctico y busca siempre la victoria inmediata, ganando casi todas las batallas.
  • Será fuerte para soportar las situaciones que son adversas a su estructura emocional y sabe que para conseguir sus objetivos debe actuar con constancia.
  • Lucha por una imagen digna, transparente y verdadera.
  • A las personas que conoce en innumerables viajes de placer o trabajo las considera como experiencias que enriquecen su mundo interno.
  • Profesionalmente podrá ser atleta, profesor de gimnasia u otro deporte o dueño de un instituto de deportes.
  • Por su facilidad para mandar, podría entrar en la política, ser administrador de empresas, empresario o economista.

Aspectos negativos del Ángel Iah-hel

Domina las conductas escandalosas y depravadas, la frivolidad, el lujo, los gastos innecesarios. Será inconstante en sus relaciones, interesándose sólo por dinero. Provocará intrigas, induciendo peleas en las parejas por dar malos consejos.

Cita bíblica del Ángel Iah-hel

“Mira, oh Señor, que amo tus mandamientos; Vivifícame conforme a tu misericordia.”

Salmo 119, versículo 159.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Iah-hel
“Iah-Hel, Ser Supremo. Ve, Señor, cuánto amo tus preceptos. Según tu promesa, dame la Vida. Iah-Hel, vivifícame, Señor. Haz que las corrientes de Tu pensamiento circulen por mi cerebro regenerándolo. Haz que los latidos de Tu corazón se sincronicen con los míos. Que mi gesto sea Tu gesto, que mi palabra sea Tu palabra. Haz que en mí lo masculino y lo femenino ocupen sus puestos respectivos y no permitas que una imaginación exaltada me lleve a ambicionar otro lujo que el de comprender la maravillosa máquina del mundo que el Eterno creó. Búscame, Señor, un lugar en el que pueda exaltarte y celebrarte, y desde el que sea posible mantener contigo la permanente conexión”.
Ángel Iah-hel “¿El por qué?”

Los padres de Iah-hel no acababan de ponerse de acuerdo y discutían violentamente sin importarles lo más mínimo los sentimientos de su hijo, que estaba oyendo aquella desafortunada conversación.

— No podemos gastar más dinero en la operación, es una locura. Quedaremos en la ruina y ya sabes las esperanzas que el medico nos da. Ni tan siquiera nos asegura que con la intervención se cure.

Eran las palabras de su madre que parecía estar más interesada en la cuenta corriente que en la salud de su hijo.

— A veces creo que estoy casado con un monstruo. ¿Cómo puedes hablar de dinero cuando tu hijo va perder la vista? – le contesto muy alterado su esposo.

Mientras que esta escena seguía su curso, Iah-hel sufría desconsolado. Se sentía culpable de que sus padres se pelearan y aquel sentimiento le llevo a abandonar su hogar, pero estaba ciego y lo único que consiguió fue agravar aún más su estado, pues en su huida tropezó, con la mala fortuna de que en su caída se golpeó la cabeza.

Sus padres al oír un fuerte golpe acudieron y le encontraron desplomado y sin conocimiento en el suelo. Recordaron la advertencia del médico, no debía hacer movimientos bruscos, pues ello podría poner en peligro la operación.

Mientras que le socorrían, siguieron discutiendo y decidieron que si le ocurría algo al niño, se separarían para siempre.

Los médicos hicieron todo cuanto estaba en sus manos. Tan solo les quedaba esperar unos días para conocer los resultados. Iah-hel se había restablecido rápidamente de la operación. Su mente estaba aturdida y no era por causa del golpe, sino por las preocupaciones que le causaban sus padres.

Era un chico muy inteligente y en el colegio había conseguido ganar la admiración de sus compañeros y el respeto de los profesores. Su afán de saber era contagioso y siempre estaba investigando y preguntado el porqué de las cosas. Era tanta su afición por preguntar que le pusieron amistosamente el mote de el “¿por qué?”

Aquello no le molestaba, pues era muy modesto y nunca pretendió ser mejor que los demás. Ahora, no podía ver, no podía leer, pero aquello no impedía que su afán de saber aumentara. Cierto día, estando despierto, Iah-hel tuvo una experiencia maravillosa.

Sin saber cómo, ni porque, la oscuridad exterior desapareció y todo se llenó de luz. Noto al instante que su cuerpo flotaba y parecía volar. De repente se produjo una explosión de luz y sus ojos evidenciaron un mundo de vida diferente al que conocía. Allí los seres se vestían con ropajes de energía de diferentes colores. Cuando más maravillado estaba contemplando ese espectáculo, alguien vino a interrumpir su visión.

— ¿Hermoso verdad? Ven acompáñame, te ensenaré algo – le hablo aquel personaje de una luminosidad azulada -.

— ¿Dónde estoy señor? – pregunto Iah-hel.

— Estas en el Mundo de las Creaciones. En el habitamos mientras dormimos y cuando agotamos las experiencias con el cuerpo físico y decidimos abandonarlo -le dijo.

— Entonces ¿estoy dormido o estoy muerto? – pregunto de nuevo el joven.

— Ni lo uno, ni lo otro. Has entrado en un estado de paz interna que te da derecho a ser habitante consciente de este mundo – explicó aquel ser luminoso -. Pero ven y observa.

Iah-hel contemplo a sus padres que estaban enfadados y a punto de divorciarse. Comprendió que debía evitarlo y ese deseo le hizo retornar de nuevo al cuerpo físico. Apenas si se había dado cuenta que podía ver. Era más importante para el encontrar a sus padres y evitar su separación.

Llego a tiempo, aún no habían firmado los documentos que les separaría definitivamente. Al verle, ambos sintieron que su corazón se conmovía por aquel milagro. Aquello fue suficiente para unirlos de nuevo.

Iah-hel pidió a sus padres que buscaran un lugar tranquilo en el campo donde poder recuperarse. Allí tendría la oportunidad de buscar de nuevo a ese ser luminoso. Tenía tantas cosas que preguntarle, por algo le apodaron el ¿por que’?