A diferencia de Enero, el mes de Febrero comienza sin planetas retrógrados. Un hecho poco usual que nos viene muy bien tras un mes muy largo, a medida que avanzamos hacia un nuevo espacio energético. La energía de Febrero se siente nueva, fresca y clara, en parte porque empezamos 2017 teniendo que concluir todavía algunos remanentes de la energía de 2016.

Febrero trae muchas oportunidades para el amor

Ahora podemos inaugurar oficialmente la energía de este año, libres de las lecciones y cargas del año anterior. Febrero trae muchas oportunidades para el amor, que puede presentarse en formas inesperadas, y estaremos procesando más energía a medida que avancemos por el camino de integración de 3D/5D. Uno de los temas importantes del mes es la liberación del Paradigma de la Atlántida, que experimentaremos con el despertar de las energías divinas masculina y femenina, y con la liberación de la antigua culpa de la Atlántida, que limita nuestra capacidad para aceptar completamente el amor y nos impide amarnos completamente a nosotros mismos. Ahora que se acelera nuestro avance hacia la Congruencia Divina, nuestra intuición es nuestro navegador, nuestra intención es nuestro mapa de ruta, y nuestro destino es aquello que nos aporte mayor plenitud y alegría.

Las principales lecciones de Febrero giran alrededor del despertar de las energías divinas masculina y femenina

El tema del amor será importante, y no me refiero al día de San Valentín, el día 14

Me refiero al amor por uno mismo que está libre de culpa, de juicio y crítica: la aceptación incondicional que necesitamos darnos primero a nosotros mismos para poder obtener el amor, la validación, la aprobación y aceptación que deseamos de los demás. Nuestro deseo de amor se ve apoyado por la conjunción de Marte/Venus en Aries durante todo el mes, el primer signo del zodíaco. Aries está regido por Marte y representa la casa 12 de Venus, y se verá desafiado durante todo el mes por la cuadratura que aún continúa de Saturno/Quiron y la conjunción Urano/Eris. Jupiter en Libra aportará equilibrio, y Plutón supervisará estos aspectos, recordándonos que su objetivo es siempre la transformación.

Marte es el regente de Aries, por lo que se encuentra en su domicilio y nos proporcionará un intenso deseo de acción

Pero Venus no está cómoda en Aries, por lo que podríamos sentir su energía más apagada, aunque adquirirá un matiz espiritual que nos hará proclives hacia una actitud de mayor comprensión. Esto ayudará a que nuestro aspecto femenino demande menos del masculino y se muestre menos “débil”, procurando satisfacer nuestras propias necesidades y conceder a este despertar el tiempo que necesita. Venus estará en modo de sombra y en su fase retrógrada desde el 28 de enero hasta el 19 de mayo, sosteniendo el espacio energético para la transformación de este mes, que incluye el mencionado componente atlante. He podido comprobar que el retrógrado de Venus pone de manifiesto cuestiones relativas a las relaciones, también en lo referente al amor a uno mismo y a cómo nos relacionamos con los demás.

El trasfondo de la energía de Atlántida se presenta con fuerza y será una de las energías dominantes del mes

En mi libro “El legado Atlante” hablo acerca del paradigma que se creó después de la caída de la Atlántida. Uno de sus primeros acuerdos fue que la energía masculina dominaría en lo sucesivo para permitir la sanación y restablecer la armonía perdida (después de eones de supremacía de la energía femenina). Bien, parece que no dio resultado, sino que condujo a una privación de derechos de la energía femenina y a la dominación total de lo masculino: una reproducción de lo que había ocurrido, a la inversa, en tiempos de la Atlántida. Pero ya estamos cansados de eso; hemos podido comprobar que no funciona y que ya es momento de que estas dos energías vuelvan a equilibrarse en este año de Congruencia Armónica.

El sentimiento de culpa procedente de la Atlántida es un enorme obstáculo para ello. También creó el paradigma del Sanador Herido, con el que intentamos expiar los agravios que creemos haber inflingido a los demás. Nuestra culpa proviene de nuestra participación en la caída de la Atlántida, bien de forma directa o indirecta, cuando depositamos nuestra confianza o nuestra fe a quien no debíamos y contribuimos a la destrucción de la Tierra y de la mayor parte de su población.

Hemos expiado nuestras acciones pasadas al convertirnos en sanadores y asumir los “pecados del mundo”, creyendo que no éramos merecedores de la paz, el amor y la alegría que intentábamos proporcionar a otros con tanto esfuerzo, pero que nos negábamos a nosotros mismos. Tampoco nos permitimos acceder a las contribuciones positivas que la energía femenina tenía para el mundo y permitimos que fuera reprimida, sofocada, ignorada y trivializada. Pero para poder alcanzar la Congruencia Armónica, que es el tema de este año, necesitamos que ambas energías (el masculino y el femenino divinos) se equilibren, tanto en nosotros como en el mundo. Y es algo que podemos comenzar ahora.

La verdadera congruencia y armonía entre la energía masculina y la femenina requiere igualdad en las relaciones, respeto compartido y una visión congruente de equilibrio y armonía, un nuevo comienzo con conciencia empoderada y sabiendo apreciar las cualidades del otro. Cuando partimos de nuestro poder consciente en cualquier relación, estamos completos y somos congruentes. Ya no necesitamos sanación, sino que buscamos una mayor expansión creativa para sentirnos satisfechos. La energía de Febrero nos ofrece las condiciones adecuadas para ello: nos anima a encontrar primero nuestra propia plenitud, y a crear nuestras relaciones a partir de ella.

Tenemos dos eclipses en Febrero

Que siempre son indicadores de intensos flujos de energía. El 10 de febrero es la Luna Llena en el eje Leo/Acuario, a 22 grados, con el Sol (el regente de Leo) en Acuario, Urano (el regente de Acuario) en Aries, Marte en Aries y Saturno (el regente tradicional de Acuario), en Sagitario. Todos nos aportarán una dosis extra de energía que nos ayudará a finalizar temas inconclusos y a que puedan darse nuevos comienzos. Todo principio surge del final de algo. Los finales crean el espacio energético necesario para lo que deseamos crear a continuación. Este eclipse de Luna Llena también activará tres de los puntos fundamentales del año: la conjunción Urano/Eris, Quiron (el sanador herido), y la cuadratura Saturno/Quiron.

Tendrá lugar justo antes del día de San Valentín y nos aportará un estímulo extra, bien para enamorarnos, o bien para saber que es momento de dejar una relación

El tema central de San Valentín será el equilibrio entre el amor que recibimos y el amor que damos. ¿Están equilibrados nuestro dar y nuestro recibir? ¿Hay personas en nuestras vidas que toman nuestro amor y no nos dan nada a cambio? ¿Todos aquellos que son importantes para nosotros nos “aman, honran y respetan”? De no ser así, es posible que tomemos conciencia de que es momento de que se produzcan cambios en nuestras relaciones. Y que tengamos el deseo y la motivación de llevarlos a cabo, sean los que sean.

Jupiter empieza su retrógrado anual en la primera semana de Febrero y se vuelve directo en Mayo

Todas las lecciones que hemos aprendido en lo referente a las relaciones desde que entró en Libra, en Septiembre de 2016, vuelven ahora para que podamos tomar algunas decisiones. Aunque solemos relacionar a Libra con las relaciones, el amor y el romance, en realidad es el signo del equilibrio (su símbolo es la balanza). ¿Hay equilibrio en cuánto damos y recibimos en todas nuestras relaciones, no sólo en las románticas? ¿Estamos abiertos ahora a recibir amor de forma equilibrada, congruente y armónica? ¿Nos sentimos merecedores de relaciones amorosas con todas las personas de nuestra vida? Podremos pensar en ello durante el retrógrado de Jupiter. También hará cuadratura con Plutón en Capricornio dos veces más durante este año, por lo que tendremos más oportunidades de reflexionar acerca del equilibrio en nuestras relaciones y de llevar a cabo los cambios y elecciones necesarios al respecto.

El día 26 tenemos un eclipse de Luna Nueva en Piscis, en conjunción exacta con Neptuno, el planeta que representa la ilusión, la decepción y la espiritualidad.

Este será un tema vital durante el año: distinguir lo real de lo ilusorio y encontrar la verdad en la decepción. En nuestras realidades individuales, nos mostrará dónde hemos creado falsa congruencia (qué estamos haciendo funcionar a duras penas en nuestras vidas, con la esperanza de que salga adelante), y no verdadera congruencia (que es el flujo armónico de creación y expansión). Con la falsa congruencia hacemos lo que creemos necesario para sentirnos bien, a menudo, ignorando nuestra infelicidad. Con la verdadera congruencia, nuestra vida nos gusta, somos verdaderamente felices y nos sentimos satisfechos

No podemos forzar esta integración, aunque creamos que si fuera más rápida, nos iría mejor

Pero no es cierto. Más y más capas de verdades energéticas han salido a la luz y continuarán haciéndolo. Ahora podemos ver claramente el trauma, la culpa, la vergüenza y nuestra conciencia de víctimas. Podemos elegir permanecer en esas energías o emprender nuevos caminos que nos brindarán más poder y satisfacción. Si recordamos que siempre podemos elegir cómo usar nuestra energía y nuestra vibración energética, y las utilizamos para buscar empoderamiento, satisfacción, plenitud y congruencia, tendremos un gran mes.


Por Jennifer Hoffman

Traducción: Rosa García
Difusión: El Manantial del Caduceo en la Era del Ahora







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