Fin de Año 2015

En España… las doce uvas. ¿Y en el resto del mundo? El planeta está lleno de tradiciones curiosas y quizá poco conocidas.

Uvas de la Suerte

Las doce uvas de la suerte

Las doce uvas de la suerte

La tradición de Nochevieja más seguida en España es comer doce uvas acompañando las doce campanadas que anuncian la llegada del nuevo año. El origen de esta práctica se remonta 103 primaveras atrás, cuando en 1909 hubo un excedente de cosecha y en las casas se aprovecharon las uvas para tomarlas la última noche del año.

Algunas referencias apuntan a que, incluso en el siglo XIX, los burgueses ya habían instalado la costumbre de tomar este producto para dar la bienvenida a 365 nuevos días.

El número de uvas coincide con dos puntos clave. En primer lugar, doce son los meses del año. Además, las doce es una hora que coincide con el final del año y el principio del siguiente, por lo que ese número está cargado de un fuerte simbolismo al que los más supersticiosos le auguran todo lo bueno. El problema llega cuando las campanadas van más rápido de lo que nuestras mandíbulas pueden aguantar… ¡Cuidado, no te atragantes!

Besarse en Estados Unidos

Besos en Estados Unidos en Fin de Año

Besos en Estados Unidos en Fin de Año

La tradición más romántica la encabeza Estados Unidos, un país donde no puede faltar el beso de medianoche.

Aunque no se conoce con precisión el origen de este rito, hay explicaciones para todos los gustos. La más curiosa sitúa la fecha de inicio en la época romana, cuando durante el festival de Saturnalia –con fecha próxima al Año Nuevo– todos los asistentes se besaban. Los estadounidenses creen que no dar un beso justo después de las doce de la última noche del año asegura 365 días de soledad.

Incluso hay estudios sobre el tema, como el que llevó a cabo el Washington Times. En su análisis se afirmaba que dos tercios de la población de Estados Unidos esperaban compartir el beso de Año Nuevo con alguien, y únicamente un 10% de ellos no tenía expectativas de poder cumplir con la tradición.

La parte más curiosa del estudio llega en cuanto al tiempo que se deseaba que durase el contacto. El 69% afirmaban que el beso sería de unos segundos, mientras que el 11% confesaba que el encuentro labial se demoraría durante un minuto o dos. El 6% más atrevido esperaba no separarse de su pareja hasta la mañana siguiente.

Las lentejas italianas

Lentejas de Fin de Año

Lentejas de Fin de Año

Símbolo de riqueza y dinero, un buen plato de lentejas no puede faltar en la mesa de ningún italiano durante la cena de Nochevieja, y poco a poco esta costumbre va instalándose en España.

Cuantas más se comen, más se gana. Una creencia que viene de lejos, puesto que los romanos regalaban a principio de año estas legumbres con la intención de que se convirtieran en monedas de oro que incrementaran su poder adquisitivo.

Se crea o no en viejas supersticiones, las lentejas son un plato muy sano con muchas cualidades nutricionales para el organismo, así que nunca está de más comerse un plato de esta riquísima receta.

Dinamarca a Romper la Vajilla

Dinamarca a Romper la Vajilla

Dinamarca a Romper la Vajilla

¿Peligrosa? Sí. ¿Desestresante? También. La manera en la que los daneses dan la bienvenida al nuevo año es una mezcla de estos dos adjetivos. La tradición manda romper los platos tras la cena de Nochevieja.

Antiguamente –y todavía en algunas zonas– la vajilla se estampaba contra la puerta de los seres queridos, que quedaban encantados con la acción puesto que representa cariño y buenos presagios para el año siguiente.

Curioso también el rito de saltar desde lo alto de una silla a las doce en punto. Esta tradición afirma que trae buena suerte a todo el que lo hace, por lo que no es raro ver a grandes y pequeños encaramándose al mobiliario de sus casas para atraer todos los vaticinios positivos que les sea posible…

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