El primer y más fiel defensor de la ecología fue San Francisco de Asís, quien nos enseñó cuán importante es el respeto a la vida que ha venido de Dios mismo. Decretado como el santo patrón del medio ambiente, ecología y de los animales, los últimos años de la vida de San Francisco de Asís no sólo fueron de un intachable modelo de devoción religiosa, sino un ejemplar sentimiento a la existencia en la Tierra.

San Francisco de Asís

Él era amigo del hombre y de la bestia, admirador del sol y la naturaleza y un pacifista en todo el sentido de la palabra.

Precursor de la ecología, San Francisco de Asís nació con el nombre de Giovanni di Bernardone, llamado así por su madre en consideración de Juan El Bautista el 4 de octubre de 1181 en Umbría, Italia.

San Francisco de Asís murió en 4 de octubre de 1226 a la edad de 44 años y fue canonizado (convertido en santo) el 16 de julio de 1228 por el Papa Gregorio IX.

Empiecen por hacer lo que sea necesario; luego hagan lo que sea posible; y repentinamente estarás haciendo lo imposible.

San Francisco de Asís”

Se dedicó a servir y ayudar no solo a sus semejantes

Sino también a todos los seres vivos y a todos los animales, a los que consideraba hijos de Dios y llamaba “hermanos”, se dirigía a ellos y era escuchado por estas criaturas; le obedecían las aves, peces, y es famosa la intervención que tuvo en Greccio al lograr que un lobo salvaje no atacara más a la población.

Él estaba profundamente comprometido con el bienestar del medio ambiente y de toda la creación, a manera de un iniciante pionero nunca antes visto. Constantemente recomendaba encarecidamente a la personas mostrar respeto, humildad y amor hacia los demás miembros seres vivos del planeta.

En esta fecha que recordamos a San Francisco de Asís compartamos su testimonio y enseñanza de amor y respeto entre semejantes, a los animales y plantas como un ejemplo a seguir.

Relacionado

Cordonazo de San Francisco

Vida de San Francisco de Asís