Este año el día en que la naturaleza posibilita sentir cerca y más directamente a aquellos familiares que han muerto, no es el 2 de Noviembre, sino el 12 de Noviembre. ¿Por qué?.

Rituales para el Día de todos los Santos y Muertos

Esta festividad está, originalmente, unida a la luna nueva que culmina ese mismo día, el 12 de noviembre antes mencionado.

Antes de que la iglesia católica hiciera suya las fechas del 1 y 2 de noviembre, poniéndole un día en el calendario, se sabía que la combinación única, durante el año, de la debilidad de la luz solar con la fase de la luna menos luminosa, ejercía y ejerce sobre nosotros, que también somos luz, un movimiento energético hacia nuestro interior.

Este estado nos permitiría y nos sigue permitiendo conectarnos con mayor facilidad que en el resto del año, con aquellos que están al otro lado.

Si a este hecho sumamos que, tanto las festividades lunares del año como las solares estaban interrelacionadas con las labores del campo y el ganado — las solares para la agricultura y las lunares para el ganado –, tenemos una explicación de este perjudicial olvido en nuestra cultura industrial.

Primer ritual Día de todos los Santos y Muertos

Por todo ello, un primer ritual sería que plantaras un tubérculo o un bulbo; un tulipán, una jacinto, unos lirios, o incluso un arbolito y que se los ofrecieras a la Madre Tierra, como símbolo de agradecimiento por todo lo que nos da en tiempos de cosecha y por todo lo que recibimos de ella, protección y cobijo, cuando, aparentemente, está dormida.

Para ello, mientras siembras tu ofrenda, muestra tu gratitud y tu silencio agradecido, con unas sencillas palabras o una oración. Deja que tu creatividad conecte con tu corazón…

Segundo ritual Día de todos los Santos y Muertos

Otro ritual sería hacer una ofrenda a la Tierra. En un rincón tranquilo y silencioso de la casa puedes encender una vela, del color que tú sientas y prefieras, verde, marrón claro, blanca o rosa, estaría bien, pero te puedes dejar llevar por tu intuición y preferencias.

Al tiempo que ofreces una fruta propia de la estación, unos frutos secos o unos dulces de estos días, buñuelos, huesos de santo, o cualquier postre típico de tu localidad, como agradecimiento por todo lo que el planeta nos da y por todo lo que, en su momento, nos quita también.

El día de Todos los Santos o el Día de Difuntos, puedes degustar tu ofrenda con profunda gratitud y respeto.

Relacionado

01 de Noviembre – Celebración del Día de Todos los Santos

Tercer ritual Día de todos los Santos y Muertos

El tercer ritual podrías hacerlo preferentemente el día 12 de noviembre. Toma una foto de un ser querido que ya no se encuentre con nosotros en este plano físico y enciende una vela. Puedes rezarle una oración sencilla agradeciendo todo lo que hizo por nosotros y sintiendo que, fuera lo que fuese, lo realizó como mejor supo hacerlo.

O bien puedes permanecer en silencio mientras contemplas amablemente la foto de tu ser querido dejando que afloren tus emociones libremente. Todo está bien y no hay nada que forzar.

La tercera opción es meditar, respirando lentamente y observando cómo se mueve la energía. Inhala el aire por la nariz y exhálalo por la boca. Este proceso te puede durar entre cinco y quince minutos o el tiempo que tú sientas conveniente. Después agradece desde el corazón.


reikiarjun — Lo sencillo está en tus manos