Pedir desde la abundancia

La abundancia no se adquiere, se sintoniza
La abundancia no se adquiere, se sintoniza

Seguramente a muchos buscadores en temas esotéricos, metafísicos y espirituales les es familiar la frase que se menciona tanto en decenas de libros acerca de manifestar la realidad que deseas que dice: “Pide desde la abundancia” y la respuesta de muchos con algunas variantes es: “Pero cómo lo voy a hacer si no lo tengo y por eso lo quiero”. Bien pues trataré de explicarlo en breves palabras.

Pedir desde la abundancia

Hay aspectos principales a tomar en cuenta:

  1. Tienes/eres todo lo que necesitas, desde un punto de vista espiritual, no físico o material.
  2. Esencialmente eres Espíritu y no materia/cuerpo, pero estás más convencido de lo segundo que de lo primero.
  3. La abundancia a la que se refiere esa frase es esencialmente espiritual no material y por lo tanto no puedes comprenderla sino a través de metáforas, de revelaciones o bien de practicar estados meditativos, jamás lograrás comprenderla únicamente leyendo libros. Un erudito jamás lo comprenderá, un sabio sí.

Partiendo de lo anterior, la manera de darte cuenta de ello es dando y compartiendo porque es la manera en la que saldrá de ti y así te podrá ser evidente, es decir: Quieres paz, se paz.

Quieres felicidad, se feliz. Quieres amor, ama. Quieres libertad, se libre.

Generalmente lo que te impide lograrlo son tus emociones, cargas emocionales enormes como bolas de nieve que hacen casi imposible que no te desesperes o pierdas la paciencia ante algunos o muchos intentos que sientes fallidos.

En las emociones radica el primer paso es decir, mientras menos preocupado, estresado, triste, desesperado o enojado estés, más fácil te va a parecer ver más allá de lo evidente, de lo material y del cuerpo y verás con los ojos de tu Espíritu pues le quitarás obstáculos, verás así que no estás rodeado de obstáculos sino que el mundo será para ti un laboratorio con todos los implementos que necesitas y de donde puedes echar mano para crearte la vida que deseas.

El segundo paso consiste en checar tus creencias limitantes en las que te apoyas para sentirte como te sientes y deshacerte de ellas.

De manera simultánea tendrás que mejorar tus hábitos, en el orden que prefieras.

Si esto te parece demasiado, considera que la persona que el día hoy eres, que es el conjunto de lo que sientes, piensas y decides, no ha logrado tener lo que desea, así que tendrás que transformarte para que tu entorno también lo haga.

No es tan difícil como parece, deshazte de tus ideas de carencia para que puedas crear desde la abundancia:

Del “no puedo, es difícil” al “lo haré hasta que me salga”.


Vía » indigos.com.mx