¿Practicas la ley de la abundancia correctamente?

El universo hace apología de riqueza: miles de billones de estrellas, miles de billones de flores, miles de billones de células. Si miras alrededor de ti, veras que nada es carente ni ahorrativo.

La avaricia no existe en el universo

Mira la cantidad de espermatozoides que salen en una eyaculación, mira la cantidad de estrellas, soles y planetas, la cantidad de árboles, de semillas, de variedad de especies.

La avaricia viene por miedo a perder lo que tienes, y perder lo que tienes viene por creer que es tuyo. Abundancia significa que un caudal inagotable de posibilidades surge constantemente creando nuevos seres, nuevas oportunidades, nuevas estrellas.

De manera urgente necesitamos pensar y sentir con abundancia

Las crisis muchas veces son inventadas por el gobierno secreto, por grupos de poder económico para que la gente sufra y viva pensando en las necesidades básicas y se pase la vida luchando para lograrlo sin que quede tiempo para esas “cosas raras”, como ¿para qué estamos en la Tierra?, ¿de donde venimos?, ¿quienes somos y que es la divinidad?

La abundancia es intrínseca por doquier

Observa tu sangre con microscopio, verás que aproximadamente cien billones de células recorren tu interior. Si sabes ver el prana en el aire, verás miles y miles de círculos de energía. Por todos lados la creación nos muestra abundancia. Pero… ¿por qué una persona piensa con carencia?

La respuesta radica en la mala educación de generación tras generación. Hay varios tips que circularon como verdades y son mentira. El primero es pensar que la espiritualidad y el dinero son antagónicos.

Dios está en todo lo que existe

Si Dios está en todo lo que existe, también está en el dinero, ya que el dinero es una función divina en este plano, pero por miedo a perderlo se ahorra. Hay una historia sobre uno de los automóviles de Osho, maestro popularmente conocido por su inteligencia y su fuego interior.

Su auto traía pegada detrás una calcomanía con la siguiente leyenda: “Mahoma ahorra, Jesús invierte y ¡Osho… gasta!”. Por supuesto que no vamos a ser unos inconscientes para gastar todo el dinero, pero tampoco podemos morirnos con una fortuna en el banco sin haberlo disfrutado.

Otro proverbio griego nos enseña que “Todo en su justa medida”. Organízate, piensa en abundancia, decreta lo que quieres para tu vida y espéralo con confianza, trabajo, inspiración y creatividad.

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Autor: Guillermo Ferrara