No le puedo esconder nada a Dios

No le puedo esconder nada a Dios, InfoMistico.com

Un niño le dice a la madre: «¿Es verdad que yo no le puedo esconder nada a Dios?». Ella le contesta: «¿Y qué le tendrías que esconder?» El hijo le responde: «Pues mis pilatunas, mis pensamientos más secretos y mis deseos malos».

Mamá, ¿no le puedo esconder nada a Dios? Reflexiones

Ella le responde:

«Dios conoce tu pequeñez y tu grandeza porque te ha creado.
Te cuida, aunque no sepas cómo. Es la fuente de tus buenos pensamientos, acciones y deseos.
Te ama y te acepta como te ha creado, aunque espera que madures bajo su bendición, que te realices, que seas feliz en definitiva; y lo hace a semejanza de un buen papá o de una buena mamá, pues ese es también el deseo de un(a) buen(a) padre(madre) para su hijo.
Es decir, Dios espera que te conviertas en lo que estas llamado a ser.
Que dejes brotar el anhelo de bondad, de verdad, de unidad y de belleza que hay en tu ser».

El niño, que la escuchaba muy atentamente, le dice: «Pero yo ya soy el que soy».

La madre le dice: «Tú eres un proyecto. Estás llamado a ser lo que aún no eres, pero que se prefigura ya en tu ser.»

El niño le responde: «Pero mamá, eso es muy complicado».

Ella le dice: «No lo es, amado hijo. Piensa en una semilla. La semilla es una semilla, pero a la vez es un proyecto; está llamada a ser lo que todavía no es: un robusto árbol. Dios espera que tú llegues a ser lo que estás llamado a ser».

El niño le dice: «Pero, la semilla, para llegar a ser un árbol, tiene que hacer un largo camino». Ella le responde: «Sí, necesita quedarse enterrada en una tierra buena y húmeda para poder succionar la sustancia necesaria y comenzar a abrirse y echar sus raíces para que su pequeño tallo pueda comenzar a crecer. Y ya llegarán sus frutos».

El hijo le pregunta: «Y, ¿Dios que tiene que ver con eso?».

La madre le responde:

«Dios es como un jardinero invisible, te cuida porque su pasión es salir de sí mismo y darse, comunicarse. Su gozo es expresarse. No puede no amar, porque amar es su naturaleza, no puede dejar de estar atento de todos. No has de sentir vergüenza porque Dios guarda todos tus secretos dentro de su corazón infinito».

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