Los Egrégores se alimentan de tu preocupación, angustia y tristeza

Los Egrégores — Mundo Paranormal
Los Egrégores — Mundo Paranormal

Una palabra que tal vez te resulte nueva: “Egregor”, tiene que ver con tus pensamientos. ¿Recuerdas a ese personaje de los Picapiedra a quien todas las desgracias lo perseguían y siempre tenía encima de él una nube negra?, pues eso no era una nube, en realidad era un Egregor.

Los Egrégores

“Egregor” [Del griego Egregoroi] significa velar. Egrégora también proviene del mismo término y designa la fuerza generada por la sumatoria de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas cuando se reúnen con cualquier finalidad.

A los Egrégores Eliphas Levi, el escritor ocultista francés, los denomina príncipes de las almas. Rizardo da Camino en su Diccionario Masónico, dice que es un “Cuerpo Místico que se forma con sus propias peculiaridades, después de la apertura del Libro Sagrado, cuando todos se unen con las mentes para el acto de crear”.

Al Egregor se le supone un centro de conciencia dévico, entendiendo por dévico a las reacciones del espacio por cualquiera de los estados de conciencia humanos.

El término Egregor se usa dentro del mundo de la magia para designar a seres que se forman gracias a nuestros pensamientos y los de un grupo de personas. Son entidades que cobran vida y vibran de acuerdo a lo que pensemos en la antigua Grecia significaba Ángeles o hombres de la luz de Dios.

Son también transmisible de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente.

Los pensamientos son energías

Que se acumulan en nuestros cuerpos y otra parte de ellos se expande y sale a la atmósfera. Son cuerpos, tienen masa y al salir de nuestro cuerpo mental adquieren vida, personalidad, son una entidad que entra a funcionar según la dirección que les hemos dado, nuestro cuerpo humano no esta capacitado para ver a simple vista estas energías, sin embargo, si las sentimos y nos afectan, ya sea de forma positiva o negativa.

Estos seres sutiles no son buenos ni malos, solo son frecuencias a las que alimentamos… así que debemos tener cuidado con lo que pensamos a solas y públicamente.

Pensamientos Negativos

Estos son opacos, de baja vibración, afectan adversamente al pensador y a todos aquellos a quienes van dirigidos, rodean al individuo que los emitió en una atmósfera siniestra, pesada, que entorpece su evolución ascensorial en todo orden.

Lo vuelven una persona desagradable, antipática, indeseable, da a su fisionomía una expresión amargada, lo afea, aleja de si los afectos familiares, amigos etc, lo hace neurasténico crónico, así crea lo que llamamos egregor negativo, sembrándole cada vez nuevos pensamientos depresivos que lo van envenenado.

Otro efecto del Egregor negativo es que vamos creando rencores y los vamos arrastrando en nuestro cuerpo etérico por centenares de vidas que a veces se manifiestan en enfermedades físicas y mentales.

Pensamientos Positivos

Estos siembran en nuestro subconsciente un semillero maravilloso, con vibraciones luminosas que salen de nuestro cuerpo mental estimulando las en sentido positivo. Nos proporciona, salud, belleza, energía, etc. Al descargar esta energía se convierte en materia y riquezas materiales.

Por otra parte, podemos crear Egrégores positivos, por mencionar algunos: el espíritu de triunfo en un equipo de fútbol, el poder de la oración colectiva, la meditación grupal, etc.

Muy importante es saber que con la mente gobernamos las células de nuestro cuerpo y nada hay mas obediente que la materia. Lo que ocurre en nuestro cuerpo mental es un espejo: “tal como piensas, así eres”. Tanto el valor como el miedo son actitudes mentales.

Ejemplo:

  1. Ves el noticiero de la noche y anuncian que la inflación en tu país está aumentando, que no hay alimentos en el supermercado, peleas por diferencias políticas o religiosas, que el planeta se esta contaminando, que quieren empezar una querrá nuclear, lo mismo pasa con las noticias de epidemias, catástrofes y siniestros.
  2. Discusiones y diferencias entre familiares, amigo, novia, en las cuales quedas muy lastimado porque te hicieron una gran canallada.
  3. Los recuerdos también le sirven a los Egrégores para “pegarse” a nosotros. Si te acuerdas con impotencia y rencor de una relación romántica que fue un fracaso hace 15 años, el Egregor de esa frecuencia y que anda flotando en el ambiente llega de nuevo a ti para sientas otra vez la tristeza y el dolor de aquella época, solo que ahora “recargada”… y para rematar, ves la telenovela todas las noches y trata precisamente de relaciones románticas con miedos, traiciones y frustraciones… para darle de comer a su hijo Egregor que tiene hambre.
  4. El pensamiento colectivo también influye en darle fuerza a estos seres. Situémonos en una época de elecciones políticas: resulta que al paso de los días, empezamos a pelearnos con nuestra pareja, familia o amigos solo porque tienen una preferencia política diferente a la nuestra, cuando eso no debe ocurrir un año después de las campañas electorales.

Esto es un claro ejemplo de cómo esa energía con forma astral toman forma e influye en nuestros pensamientos, acciones y decisiones y se alimentan de tus preocupación, angustia y tristeza.

Cuando se recibe lógicamente este tipo de noticia nos indignamos y nuestra mente comienza a emitir pensamientos de ira, de despecho, de venganza y hasta lo expresamos con palabras, en este momento sale de nuestro cuerpo mental una carga electrónica (en la ciencia existe el electroencefalograma: aparato que registra en una cinta que al pensar emitimos ondas eléctricas).

Esa carga electrónica fue de carácter negativo y salio hacia el espacio donde se encontró con otras cargas afines, es decir, con ondas electrónicas similares, pensamientos de odio, de tristeza, decepcionantes, etc. emitidos por otras personas y por simpatía se unió a ellas.

Los Egrégores se alimentan de tu preocupación, angustia y tristeza

Estas fuerzas electrónicas negativas lanzadas al espacio inconscientemente, toma cuerpo y fabrica un ente de condición negativa, cargado de mala intención, de tristeza, de dolor, de odio, de todo orden negativo.

Por correspondencia, este ente pertenece a quienes lo fabricaron y periódicamente regresa a ellos y les “recuerda” frecuentemente qué los hirió, acomplejo, etc., entonces se convierte en “un recuerdo” y se vuelve a sentir exactamente lo mismo que en un principio y hasta mas poderoso porque el Egregor se fortalece

Crece a tu costa y cada vez te domina más, haciéndote tan fuerte que lleva al individuo hasta la locura o al suicidio, y este mismo mal lo esta recibiendo también miles de personas débiles quienes están bajo esta influencia de condiciones iguales, así se forma una conciencia colectiva de tristeza, miedo, depresión y derrota.

Estos seres sutiles están ahí, esperando a que los llames, para tu bien o para tu mal. Puedes atraerlos consciente o inconscientemente, por lo que debes tener mucho cuidado sobre lo que piensas, lo que ves, sientes y el ambiente en el que te desempeñas.

El Egregor, siendo básicamente una creación mental -ya sea en un sentido positivo o negativo- ofrece la particularidad de estar dotado de una conciencia embrionaria con capacidades de acción y de reacción, así como de un alto espíritu de supervivencia.

Tiene capacidad de absorción de las energías y también de expansión de las mismas, oponiendo resistencia a las fuerzas que tratan de destruirle.

Los Egrégores influyen muy directamente en la historia humana estructurando ambientes psíquicos que determinan el grado de civilización y cultura. Jesús formó el Egregor del cristianismo Hitler el del nazismo.

Por otro lado, esta influencia de Conciencia Colectiva Negativa, afecta de igual manera a Nuestra Madre Tierra, pues estas energías se concentran en su atmósfera y de alguna manera se manifiesta, en guerras, terremotos, desastres naturales, etc. Cuando pasa, no comprendemos que nosotros hemos contribuido a crear este tipo de fenómenos y luego preguntamos ¿porque? o echamos culpas a diestra y siniestra.

Recomendación
  • Vigila tus pensamientos. Revisa conscientemente en qué piensas cuando te levantas, cuando vas a tu trabajo, cuando hablas con tus amigos y cuando estás a solas.
  • Aprende a aquietarte, a comprender las situaciones, a mejorarlas y a evolucionar espiritualmente, una herramienta poderosa es la meditación u oraciones que contengan una vibración armoniosa.
  • Elige lo que te llega de información. Es molesto estar cerca de personas quejumbrosas o chismosas… aléjate de ellas para que no te compartan sus Egrégores. Ve menos televisión y noticiarios, normalmente la energía de esos programas es negativa.
  • Selecciona a tus contactos en las redes sociales y analiza si la información que comparten te ayuda a tu progreso. Detente a observar las letras de las canciones que cantas y escuchas.
  • Realiza limpiezas energéticas frecuentes para eliminar de manera más rápida a los Egrégores negativos.
  • Rodéate de belleza: acude a escuchar música instrumental y alegre, ve a una obra de teatro que te haga reír, lee libros con mensajes positivos.
  • Hazte amigo de tus Egrégores. No hay nada más hermoso que reconciliarse con lo que nos detiene. Reconocer que esas energías no nos están ayudando a avanzar, resultas útil para convivir con esa energía… y hacerle una merecida fiesta de despedida a los Egrégores que ya no queremos.
  • Cuando lo pongas en práctica constante y conscientemente te liberará, te perdonará, así como la(s) persona(s) que te agravió, ya no creas mas estos egregores negativos, y si vuelves a caer, concientizate inmediatamente de ello y transmútalo, hasta que llegues a dominar bien tus pensamientos, y emociones.

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