Historia de la Familia Warren

Las “travesuras” de Annabelle

En una de las vitrinas de este increíble Museo del Horror, encerrada en una urna de cristal, destaca, sin dudas, la famosa y temida muñeca “Annabelle”, un juguete diabólico que los Warren lograron llevar a duras penas a su casa después que aterrorizara a tres jóvenes (e intentara asesinar a uno de ellos) en la década de los 70’.

Lorraine Warren recuerda que “nosotros logramos concluir que un espíritu inhumano demoníaco era el que empezó a mover a la muñeca para captar la atención de estos jóvenes y poseer así a cualquiera de ellos. Después que estos muchachos nos contactaron sometimos a la muñeca a un ritual religioso y la llevamos a nuestra casa, pero durante el trayecto sentimos una atmósfera de odio vicioso. El auto en que íbamos empezó a fallar, así que Ed roció a la muñeca con agua bendita. Inmediatamente los disturbios del carro cesaron y pudimos llegar a salvo a casa. Pero en los días siguientes Annabelle comenzó a levitar y a presentarse en algunos cuartos de la casa, pese a que mi marido la había dejado en su estudio, sentada en una silla.”

“También Annabelle se hizo “amiga” de un gato negro que, ocasionalmente, se materializaba al lado de ella. El padre Jason Bradford, un exorcista católico que ya había trabajado con Ed en algunos casos, nos visitó una vez y se manifestó bastante interesado por la historia de esta muñeca, pero cuando la vio la encontró bastante inofensiva y, después de dejarla en la silla donde estaba, nos dijo: “No se preocupen, sólo es una muñeca de trapo y no puede lastimar a nadie”.

“Cuando se fue de la casa una hora después, le dije al padre que tuviera mucha cautela al manejar y que nos llamara de inmediato en cuanto llegara a su destino. Cuando se fue le dije a Ed: “Percibo tragedia para esa joven sacerdote, pero él tiene que llegar a su destino”. Unas horas después sonó el teléfono. Era el padre Bradford. “Lorraine –me dijo- ¿Por qué me dijiste que tuviera cuidado al manejar. Y yo le respondí: “Porque sentí que el carro iba a salirse fuera de control, y que estarías involucrado en un terrible accidente”.

“El padre Jason me dijo entonces: “Pues tenías razón. El sistema de frenos de mi auto falló inexplicablemente y casi muero en un accidente de tráfico. Mi auto quedó en ruinas y yo estoy vivo de milagro. Y creo que esa muñeca fue la gran responsable del accidente”.

El 23 de agosto del 2006 el infatigable Ed Warren, después de sufrir un accidente cerebro vascular, falleció en su hogar de Connecticut. A su lado se encontraba su fiel esposa Lorraine, la misma que conoció cuando tenía 16 años. Hoy, a los 87 años, la clarividente y demonóloga sigue activa y viviendo en la casa familiar, junto al museo que lleva su apellido y donde todavía permanecen los cientos de objetos malignos que su marido y ella recolectaron durante décadas de pesquisar hechos sobrenaturales y combatir a entidades maléficas. Entidades tan aterradoras como la temida muñeca Annabelle.


Vía » elheraldo.hn


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