Historia de la Familia Warren

Los casos más escalofriantes

En 1965 el matrimonio Warren visitó una casa supuestamente embrujada donde rondaba el espíritu de una niña llamada Cynthia, por lo que Lorraine se puso en contacto con ella después de entrar en una especie de trance. Ed relató que “en ese momento descubrimos que ella estaba buscando a su madre. Nosotros pensamos: “Esto es horrible. Ella está buscando a su madre constantemente día tras día. ¿Cómo podemos ayudar a esa niña?”.

A contar de ese momento no comenzamos sólo a experimentar con las apariciones, sino que ahora nos propusimos ayudar a la gente a como diera lugar. Así que comencé a entrevistar a decenas y decenas de clérigos de todas las creencias para interiorizarme mejor de estos temas. Así me enteré de la existencia de los exorcismos. Después de trabajar en conjunto en varios casos de índole sobrenatural con la Iglesia, llegué a ser el único demonólogo laico de los 7 demonólogos reconocidos en ese tiempo en Estados Unidos. Los seis restantes eran todos sacerdotes.

El 14 de noviembre de 1974 la madre de Ed Warren falleció de cáncer. Lo curioso es que su certificado de defunción marcaba como hora de su muerte las tres y cuarto de la madrugada, el mismo día y la misma hora en que en una casa de un condado de Nueva York, un sujeto identificado como Ronald DeFeo, supuestamente guíado por una voz demoníaca, asesinó con un rifle a los seis miembros de su familia, en un caso que sería conocido como “la casa maldita de Amityville” da como “Terror en Amityville”).

Los Warren, sorprendidos por esta extraña coincidencia, fueron uno de los primeros investigadores psíquicos que pisaron esta casa, reportando allí voces de dudosa procedencia, olores raros, ruidos y drásticos cambios de temperatura. Ed, incluso, logró fotografiar al aterrador fantasma de un niño parado junto a la escalera que llevaba al segundo piso. Además de atender el aterrador caso que afectó al matrimonio Perron y sus 5 hijas en su casa de Rhode Island, una familia acosada por el espantoso fantasma de una bruja del siglo XIX y que inspiró la famosa película “El Conjuro”, los Warren atendieron una gran variedad de pesquisas de lo paranormal, incluyendo avistamientos de fantasmas e investigaciones demonológicas.

Ed Warren, por lo general, era el “hombre de acción”, pero él mismo reconocía que no podía hacer gran cosa sin su esposa. “Lorraine era esencial en mi trabajo, porque los médiums y videntes nos permiten saber si hay espíritus y fantasmas en un lugar determinado. Los espíritus se sienten atraídos por un médium-clarividente como una polilla se siente atraída a una llama. A través de los casos que atendimos conseguimos miles de fotos de fantasmas. Y no estoy hablando de material de tipo ectoplásmico o vaporoso, si no que de espíritus que aparecían tan claros como tú y yo. En muchos de estos casos trabajamos con clérigos de todos los credos, porque la mayoría de las religiones enseña el amor de Dios y el amor al prójimo”.

Ed Warren destacó, como anécdota, que su mujer y él consiguieron en 1989 que un tribunal de justicia reconociera que una mujer y su joven hijo habían sido expulsados de su casa por … fantasmas.

“Ella vivía en Hebrón, Connecticut y el agente de bienes raíces que les había arrendado la casa los estaba demandando por dos mil dólares. Ella nos pidió que entráramos en la casa y consiguiéramos pruebas que demostraran que allí había fantasmas. Fuimos a la corte de Rockville y ganamos el caso, estableciendo un precedente en los Estados Unidos, porque presentamos una evidencia muy sólida, con fotografías, grabaciones y testigos bastante creíbles”.

La Dama de Blanco de Easton y el Museo del Horror de los Warren

Además de filmar fantasmas, ataques de espíritus contra personas y criaturas extrañas como duendes, Ed Warren recuerda también cuando logró filmar durante varios segundos, el 1 de septiembre de 1990, a las 2:40 am., a la denominada “Dama Blanca de Easton”, el fantasma de una mujer que había sido visto durante más de 50 años en torno al cementerio de la Unión, ubicado en la Ruta 59 de Easton.

“Aparqué mi furgoneta en el cementerio y esperé en silencio con mi grabadora de vídeo. La única luz que se veía era una luz de la calle, que estaba a 50 metros de donde yo estaba sentado. De pronto escuché una mujer llorando y me asomé lentamente. Vi cientos de luces fantasmas que flotaban alrededor y formaban la figura de una mujer. Yo no podía distinguir los rasgos faciales, pero pude ver que tenía el pelo largo y oscuro y que estaba vestida de blanco. Me emocioné un poco, así que comencé a caminar hacia ella para filmarla mejor, pero ella desapareció. Olvidé en ese momento que nunca hay que caminar hacia un fantasma, sino que hay que dejar que el fantasma venga a ti, porque puedes cambiar el campo molecular y magnético cuando un fantasma se está materializando”.

Los Warren durante sus espeluznantes investigaciones recolectaron cientos de artículos supuestamente poseídos y embrujados, como juguetes, libros, esculturas, cuadros y máscaras, que en la actualidad se pueden admirar en el “Warren Occult Museum” (“Museo de lo Oculto de los Warren”), único en su especie en el mundo y ubicado en un cobertizo de la propia casa de los Warren, en Monroe, Connecticut.

Ed Warren precisó que “en este museo oculto hay cosas que son tan peligrosas que con sólo tocarlas la gente puede contaminarse con el mal, al contrario de lo que ocurre cuando se toca cualquier artículo en una iglesia. Cuando un sacerdote bendice una reliquia sagrada, una cruz o una estatua, lo que hace es proyectar las vibraciones de la santidad en la estructura molecular de dicho elemento. En nuestro museo todos los artículos que se exhiben aquí están cargados de malignidad porque fueron utilizados en brujería, rituales satánicos, magia negra y maldiciones. Algunos nos criticaron por exponer estas cosas tan peligrosas a los visitantes, pero ellos no saben que el mal se nutre precisamente de la ignorancia de la gente, de las propias creencias de algunas personas ingenuas que cree que el mal y el diablo no existen”.


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