Al final, todo siempre será para bien

Al final, todo siempre será para bien

Muchas veces, cuando vemos algo “malo” (que parece malo, pero realmente no lo es) nos quejamos, gritamos y “nos enojamos con Dios”. Pero al cabo de algún tiempo (desde unas horas hasta muchos años después), nos daremos cuenta de que era para nuestro bien.

Así se narra la siguiente reflexion

Había una persona que debía subir a un barco, y justamente antes de abordar se rompió un pie. Debido a su fuerte dolor, ya no pudo subir y el barco partió.

Entonces, este hombre empezó a gritar, a hacer corajes y a maldecir a todo el que se le ponía enfrente. Todo porque él tenía que subir a ese barco.

Después de algunas horas, se enteró de que el barco se hundió y todos murieron en el mar. Al escuchar esto, empezó a cantar y a alegrarse de que no subió a ese barco.

Muchas veces no pensamos en lo que pueda pasar en el futuro y hacemos corajes por lo que vemos “en este momento”.

Como vimos en la historia del barco, romperse el pie fue lo que le salvó la vida, pero antes este hombre hizo corajes y maldijo por lo que le había pasado.

Una de las bases de la (fe) es

No sólo debemos pensar que todo lo que nos pasa “viene de Dios”, sino que todo lo que nos pasa (lo bueno y lo aparentemente malo) es para nuestro bien y pueden venir de los angeles que Dios envia para protegernos.

Si empezamos a armonizarnos interiormente, viviremos de una manera muy diferente: más felices y tranquilos por siempre.


Vía » judaismohoy.com