Satanás – Príncipe de los Demonios – Demonología

Satanás

Satanás o Satán es el término por el que las religiones abrahámicas designan a una entidad suprasensible que representa la encarnación suprema del Mal. En las religiones judía, cristiana y musulmana es llamado el Príncipe de los Demonios o Príncipe de las Tinieblas.

Satanás – Príncipe de los Demonios

La tradición de la Iglesia Católica señala que Lucifer era el ángel más hermoso de todos, antes de caer era el querubín protector, músico, se cree que era el director de la alabanza a Dios, su posición era la más encumbrada de todos los seres angelicales que Dios creó, Satanás era uno de los ángeles más bellos.

Cuenta la leyenda que al ver su poder, belleza e intelecto, deseó ser superior a Dios. Así que formó un ejército de ángeles rebeldes que se enfrentaron a otros ángeles y a Dios. Hubo una batalla sangrienta en la que Dios salió victorioso y terminó por castigarlos.

Satanás cayó en las sombras del infierno y allí hizo su reino el cual compartiría con sus ángeles, los cuales también fueron expulsados del Cielo.

Lucifer

Luzbel
Y aún desde el abismo se le oye gritar: ¡Prefiero ser Rey en el Infierno, que servir en el Cielo!

El término proviene del latín lux (‘luz’) + fero (‘llevar’) ‘portador de luz’, dado que aunque suene contradictorio, no debemos olvidar que Lucifer no es mas que un ángel.

En la mitología romana, Lucifer es el equivalente griego de Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος)

Portador de proviene de la antigua dama oscura Luciferina. Provenientes de la mitología judeo-cristiana, son muchos los nombres que se le atribuyen: Satanás, Belcebú, Belial. Y otros muchos son nombres de demonios que encarnan al mal: Mefistófeles o Mefisto, Astaroth (y sus ayudantes: Aamon, Pruslas y Barbatos), Azazel, Behemot, Leviatán, etc.

Entre los griegos un demonio no tenía necesariamente porque ser malvado dado que eran espíritus de naturaleza divina y existían de dos tipos: los demonios buenos y los malignos, agatodemones (αγαθοδαίμονες) y cacodemones (κακοδαίμονες), respectivamente. Mientras que los agatodemones se asemejan a la noción judaica de ángel protector, los cacodemones, por su parte, no serían otros que los ángeles caídos a los que se refiere la tradición judeo-cristiana.

La expresión Demonios también es usada para indicar aspectos malignos o miedos del ser humano, generados a través de su conducta o instintos y que hacen daño al mismo individuo o a otras personas; refiriéndose a ellos como demonios interiores del ser humano, o su mente.

Etimológicamente proviene del griego Δαίμων(ιον) (Daimon(ion)) y en latín Dæmon(nium). Demonio también es un sinónimo de diablo de la raíz del verbo griego διαβάλλω (diabálló), que significa, entre otras cosas: calumniar, falsear, mentir. De facto, endemoniado es el estado supernatural que se ha descrito generalmente como espíritu malévolo, demonios introducidos en el cuerpo de una persona a la cual le provoca encolerizar.

A continuación fabuloso video donde Fernando Jiménez del Oso presenta evidencias que avalan que Satanás no es enemigo de Dios, sino un servidor suyo.