Monedas – Rituales y hechizos – Supersticiones con monedas

Las monedas han sido empleadas como ingrediente en diferentes rituales y hechizos desde épocas remotas. Incluso han sido objeto de una gran cantidad de supersticiones. Antiguamente los marineros introducían una moneda en el huequecillo hecho en los corchos que sostienen la red para recordarle a Neptuno que estaban dispuestos a pagar por la pesca. Todavía hoy, cuando se bota un pesquero se pone una moneda debajo del mástil para asegurar buena suerte.

Supersticiones con las monedas

También se ponía monedas entre los dientes del difunto para hacer frente al pago del barquero Caronte que le llevaría al otro lado de la laguna Stigya.

Solía asimismo ponerse una moneda en los cimientos de un edificio cuando se inauguraban las obras, costumbre que ha tenido continuación hasta nuestros días; claro que en los siglos primeros antes de Cristo también solía enterrarse, junto a la moneda, un animal vivo e incluso una persona, víctima sacrificial con la que se honraba al dios local, al espíritu de la tierra sobre la que se edificaba.

La moneda, acuñada por primera vez hace tres mil años en Lidia, región del Asia Menor, ya era arrojada al aire en la Antigüedad para poner en manos de los dioses el camino a seguir.

Julio César instituyó en el siglo I antes de Cristo esta práctica, generalizada mucho antes en el ámbito popular.

Se trataba de lanzar al aire una moneda en cuyo haz aparecía el rostro de César: si arrojada al aire salía la cara de César, al caer, se tenía por buen agüero y daba respuesta positiva a la pregunta formulada antes del lance, y debido a la fuerza que tenía este dictamen, la prueba zanjaba pleitos: tal era el fervor y respeto en que se tenía a la figura de César.

Es asimismo antigua la convicción de que la moneda encontrada tras la tormenta ha caído del cielo, y como tal se la considera amuleto propiciador de la suerte.

Para tener siempre dinero no se debe dejar el bolso o la cartera vacío

Sino guardar en su interior una moneda, preferentemente agujereada, y sobre la que conviene escupir en cada luna nueva antes de devolverla al bolsillo. Por escaso que sea su valor, no debe dejarse una moneda en el suelo: debe recogerla la persona a quien se le cayó, de no hacerlo se torcerá su destino.

No es bueno desprenderse de la primera moneda que uno ganó o encontró, ya que es la primera en una lista de felices hallazgos, y quien se deshace de ella truncará su buena racha.

Encontrar una moneda acuñada en el año del nacimiento de quien la hallare trae a éste buena suerte

Para procurar desgracia a quien nos desea mal o nos ha robado, hay que echar una moneda al fuego tras doblarla, traer a la memoria su rostro y pronunciar mientras tanto su nombre.Una moneda doblada tiene el don de hacer bajar la fiebre, e incluso de curarla si se coloca durante nueve noches bajo la almohada del paciente.

Es asimismo eficaz amuleto capaz de desviar la mala suerte que el aojador envía. Muchos la llevan en el bolso o cartera, sobre todo cuando estrenan esos artículos; e incluso existe la creencia rural de que una moneda doblada evita que se corte la mantequilla mientras se elabora.

Todavía hoy muchas personas de toda condición engarzan a la correa de su reloj una monedita, o la cuelgan al cuello con otros amuletos, costumbre antigua, de cuando las monedas eran de plata, mineral mágico que en contacto con la luz de la luna se convertía en fuente de ventura.

Rituales y hechizos con monedas

Ritual para ser aceptado por la familia de nuestra pareja

Este ritual servirá para que la familia de la persona a la que amamos nos acepte en su seno y nos valore por lo que somos, por lo que podemos darle a su familiar. Es importante intentar ganarse al grupo, pues es comprensible que puedan sentir rechazo por alguien que, de la noche a la mañana, aparece como un miembro más.

Para este ritual se emplea una moneda que debe tener algún valor en el país en el que nos encontremos; no servirá una moneda antigua, extranjera ni falsa.Preparación:Adoptar una posición cómoda en alguna zona en la que sepamos que no vamos a ser molestados por personas ni ruidos.

Tomar la moneda con la mano derecha y cerrar los ojos, suavizando la respiración y preparándose para una visualización.la práctica contemplativa del budismo tibetano.

Sentir en nuestro pecho el flujo natural de la energía, una corriente de hilos blancos luminosos que recorren el torso en el sentido opuesto a las agujas del reloj. Visualizar, superpuesta a nuestra propia imagen y en el mismo lugar y posición en el que estamos, la imagen de nuestra pareja, con su propio flujo de energía de color más rojizo y girando en el mismo sentido.

Imaginar a nuestro alrededor, en orden de mayor a menor edad y de derecha a izquierda, los miembros de la familia de nuestra pareja. Ver en su interior el flujo de energía de cada uno, coloreados según lo que sintamos hacia ellos y lo que creamos que sienten hacia nosotros.

Los tonos rojos indicarán una fuerte implicación emocional; los azules, distancia; los verdes, una armonía lejana o una empatia particular; los anaranjados serán indicadores de una relación afable que tiene muchas posibilidades de mejorar. Sentir la moneda como un punto brillante en la palma de la mano derecha, impregnada de una luz amarilla.

Visualizar otra moneda, de energía similar, en la mano izquierda de cada familiar. Ver cómo de nuestra corriente de energía mezclada con la de nuestra pareja se separa un hilo que recorre nuestro brazo derecho difundiendo calor por donde pasa, hasta llegar a la mano derecha.

Sentir cómo la energía entra en la moneda. Imaginar cómo, desde la moneda, la energía recorre el aire dividiéndose entre los miembros de la familia y entrando en las monedas que ellos portan en su mano.

Visualizar la energía entrando por la mano de ellos, recorriendo el brazo izquierdo de cada uno hasta llegar al torso, donde se unirá a su propio flujo energético iluminándolo y volviendo su color cada vez más claro hasta convertirse en blanco.

Disolver la visualización lentamente, dejando de imaginar primero a los miembros de la familia de izquierda a derecha, luego a nuestra pareja. Después, disminuir la luz de nuestra moneda y, finalmente, la de nuestra energía interna. Sin abrir los ojos, recitar la oración, concentrándose en la oscuridad y sin pensar en nada salvo en lo que estamos recitando.

Abrir los ojos. Dejar la moneda en algún lugar de la casa de la familia de nuestra pareja, sin importar que puedan verla, tomarla o utilizarla, pero sin que sepan que somos nosotros quienes la hemos dejado.

El objetivo de la visualización es transmitir nuestra energía a cada persona de la familia que nos rechaza. Así debemos tener claro qué sentimos hacia ellos y qué creemos que sienten hacia nosotros; debemos pararnos un momento a pensar en cada persona del entorno de nuestra pareja y analizar qué significan en nuestro mundo.

La moneda es un catalizador, un amplificador para la señal que enviamos a la familia; sin ella, nuestra energía no llegaría de la misma manera. Al utilizarla en la visualización, quedará cargada con nuestro deseo. Cuando dejamos la moneda en esa casa, el deseo que surge de ella e impregna el hogar nos acercará a esas personas que, por algún motivo, parecen rechazarnos.

Ritual para quitar verrugas con una moneda

Objetos necesarios: Una moneda de curso legal y un paño blanco.

Preparación

Frotar la moneda en la verruga. Envolver la moneda en el paño blanco.

Entregar el paño con la moneda dentro a alguien de confianza. Esta persona deberá tirar ese objeto en un cruce de caminos o de calles, hacia atrás, o bien en un lugar donde el agua circule; como por ejemplo en un río

Ritual para quitar verrugas con sal gorda y una moneda

Este método, proviene de Oriente y es sumamente antiguo. Posiblemente se recitara alguna oración al ejecutarlo pero, lamentablemente, no ha llegado a nuestros días.

Para ello, se requiere los siguientes elementos: tantos granos de sal gorda como verrugas tenga la persona que ha de ser curada, un pañuelo sucio, un pañuelo limpio, una moneda; no importa su valor, pero ha de tener alguno en el país en el que se practique el rito.

Preparación

Frotar las verrugas con los granos de sal. Un grano por verruga. Depositar los granos de sal dentro del paño sucio. Mezclar la sal con la moneda. Dejar el pañuelo sucio dentro del limpio. Cerrar el pañuelo limpio, a modo de bolsita. Dejar el paquetito en una encrucijada, en un cruce de caminos o de calles sin mirar luego hacia atrás.

Ritual de la vela para pedir un deseo de dinero

Este es un sencillo ritual que podremos practicar siempre que queramos para pedir un deseo asociado con el dinero.

Se requieren los siguientes objetos: una vela amarilla, dos velas blancas, un cono o varita de incienso con olor a canela, un paño del color del billete de mayor valor que se utilice en el país en el cual esté el oficiante, una moneda de curso legal, un plato pequeño.

Preparación

En una habitación tranquila, extender el paño en el suelo. Sentarse delante de él y disponer los elementos del ritual como se indica.

En las dos esquinas más alejadas del paño, colocar las velas blancas. Entre las dos velas, en el centro, poner la vara o cono de incienso. Poner el plato delante del oficiante. Poner, la moneda y la vela amarilla dentro del plato.

Con una cerilla de madera u otra vela que no pertenezca a los ingredientes del ritual, encender las velas blancas, primero la de la izquierda y luego la de la derecha. Recitar la primera oración, para pedir permiso a la Luna y la noche.

Encender el incienso. Encender la vela amarilla. Echar unas gotas de cera de la vela amarilla sobre el plato y pegar allí la moneda. Una vez que la moneda esté fijada al plato, echar sobre ésta más cera para pegar allí la vela amarilla. Pedir un deseo y ver cómo arde la vela, atendiendo a la forma de la llama y su manera de consumirse. Cuando la vela se apague, recitar la segunda oración.

Consumida la vela, despegar la cera del plato, rescatar la moneda y ponerla en la billetera, envuelta en un paño o papel para no confundirla con las demás.la hora de observar la llama debemos prestar atención a varios factores que nos indicarán hasta qué punto nuestro deseo puede cumplirse. Es recomendable practicar este ritual en jueves, pues el dios Júpiter nos favorecerá en todo aquello que esté relacionado con lo económico. Tendremos que hacer el ritual de noche.

Cómo arde la vela

  • Si la llama es alta y viva, nuestro deseo está bien encaminado.
  • Si la llama es baja y titubea, puede que no tengamos claro qué es lo que queremos en realidad.
  • Si la cera chisporrotea, posiblemente encontremos varios obstáculos en nuestro camino.
  • Si la llama tiene un tinte azulado muy pronunciado en su base, nuestro deseo se cumplirá sobradamente. Es posible que surjan cosas muy buenas e inesperadas.
  • Si la vela se consume del todo, el deseo tardará en cumplirse, pero lo lograremos.
  • Si la vela se apaga antes de terminar de consumirse, habremos pedido menos de lo que somos capaces de conseguir, con lo cual lo recomendable es hacer nuevamente la ceremonia tratando de conseguir más cosas.
  • Si la llama sube y baja, cambiando de intensidad, habrá personas que se opongan a la realización de nuestro deseo.
  • Si se apaga poco después de ser encendida y la tenemos que encender varias veces, el deseo será muy difícil de cumplir y tendremos que trabajar con más dureza de la que cabía esperar.

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