Pensar en negativo resulta más fácil…

Pensar en negativo resulta más fácil...
Pensar en negativo resulta más fácil...

Hay una cierta tendencia humana de ver las cosas negativas más que las cosas positivas. En muchas ocasiones cuando vamos a emprender algún proyecto, alguna idea ó si pensamos en el futuro nos sentimos abrumados y nos dejamos invadir por la constante negatividad. Es una especie de virus, empieza con un pensamiento y si le damos cancha, se sigue por todo nuestro ser.

Pensar en negativo resulta más fácil…

No sólo con nosotros mismos pensamos de forma desalentadora, también ocurre en cómo hablamos y vemos nuestro ambiente.

Esta negatividad suele estar anclada en situaciones pasadas, ó formas de pensar que tienden hacia lo negativo. Cuando esto ocurre, lo más probable es que nuestra esperanza para cumplir algún sueño, se vea truncada. Si algo nos está yendo mal en ese momento, concentramos todo nuestro pensamiento en lo mal que estamos y que no podemos salir de esa situación, no al menos fácilmente.

Una forma de pensar en positivo es empezar a cambiar nuestra plática interna. Si logramos percatarnos de estos pensamientos damos un giro de lo negativo hacia lo positivo. Darse cuenta de lo que pensamos nos ayuda a detenernos en ese momento. Esto puede resultar un desafío porque estamos muy acostumbrados a facilitar la negatividad en la vida.

La negatividad es una tendencia humana, ó al menos generalizada, de irse hacia abajo

Se debe luchar con gran tenacidad para cambiar a la brevedad la forma de ver un suceso, evento ó situación. Esto logrará grandes modificaciones en el contexto donde nos desenvolvemos: ya sea casa, trabajo, amigos, negocios, medio ambiente, etc.

Las personas positivas logran que se mejore su entorno, porque actúan de tal forma que logran hacer cambios. Estos cambios son obtenidos por la voluntad de no dejarse aplastar por los pensamientos negativos.

Allí es cuando justamente debemos actuar, cambiando el pensamiento negativo por uno positivo. Es decir, si decimos “no puedo hacerlo”, seguramente no podremos hacerlo. Pero si cambiamos a decir: “Sí, yo puedo hacerlo” es una forma de sentirlo y de crear esa confianza que nos ayudará en ese momento y en lo sucesivo. Es empezar con frases cortas, motivadoras, que se mantengan en el presente, focalizando nuestros pensamientos.

Es mucho más fácil tener un pensamiento y una actitud positiva si nos centramos en los buenos momentos que tenemos en nuestra vida en lugar de los malos.

Hay muchos ejemplos de gente emprendedora que logra un cambio, ¿Por qué?, porque ven la misma situación pero desde otra perspectiva. Misma situación que el pesimista, pero con la diferencia de verlo desde otro ángulo, el ángulo de la ventana de oportunidad y el aprendizaje. Esto llevará tiempo y esfuerzo, pero si controlamos nuestros pensamientos nocivos -y no al revés-, podremos abordar nuestra vida, para actuar de forma positiva, promoviendo el éxito en lo que emprendamos ahora y en el futuro.


Vía » Diario Judío