La espiritualidad se expresa con hechos y no con teorías, y ser espiritual no tiene nada que ver con la humildad del bolsillo, si no con la de el espíritu. La abundancia y la prosperidad son nuestra naturaleza divina y la pobreza es una enfermedad de la consciencia de no sentirse merecedor/a y heredero de la riqueza infinita y divina en todas sus manifestaciones expresadas en nuestro mundo material.

Espiritualidad y Dinero

La creencia de que el dinero y ser rico es malo o solo quitándole al otro o timándole puedes obtener, es un condicionamiento totalmente manipulado por un grupo de mafiosos de la fe que se han mantenido viviendo en una opulencia egoísta y grotesca en base al control doctrinario y la distorsión de la santa palabra.

Nuestra naturaleza, nuestro planeta, nuestro mundo es infinitamente abundante y hay suficiente para todos. No obstante nos han hecho creer que disfrutar del bienestar, la dicha, la plenitud, y la abundancia es un pecado y debemos sentirnos culpables de ello.

El dinero no es malo ni bueno

¡Piénsalo! sencillamente es un tópico al que se se asocian muchas emociones y creencias. Recuerda es sencillamente papel con caras de difuntos, un medio de intercambio, pues es corriente,es energía y necesita fluir.

Las crisis económicas en realidad tienen su base en el “MIEDO” ya que una mayoría teme gastar, invertir, o perder su dinero y luego carecer de el, es un sentimiento de carencia con el pensamiento rector: “SE VA A ACABAR, NO HAY SUFICIENTE” esto tiene su sede en una consciencia de escases.

  • Si odias a los ricos, pues nunca seras uno de ellos para no odiarte a ti mismo.
  • Si resientes de ellos, solo hecha un vistazo a la gran mayoría de inventos que han hecho tu mundo más cómodo y fácil, dando paso a la evolución y al progreso. Si prestas un servicio que la humanidad requiere y la hace mejor, por ley de correspondencia mereces y es inevitable la flexibilidad financiera en tu vida.
  • Si percibimos la vida como una lucha, pues eso mismo obtendremos pues lo estamos creando!. Es fundamental reorientarnos hacia una educación que se conciba desde la formula SER, HACER Y TENER, y no al revés como hasta ahora, y que su fuente sea la inteligencia financiera, inteligencia emocional y la inteligencia relacional, e ir dejando atrás todos esos conceptos caducos y creencias limitantes que frenan las posibilidades de bienestar y el poder de elección.

Ser pobre no es un requisito para ganarse el respeto, simpatía ni la admiración de DIOS, ni comprar a cuotas de sacrificio, lucha, sufrimiento, necesidad y carencia un lugar seguro en el cielo. Al contrario es una blasfemia no prosperar e irnos de este mundo y no dejarlo mejor de como lo encontramos.

Te reto a que canalices la REACCIÓN que te pueda causar este artículo hecho con un inmenso propósito de buscar reflexión y pienses antes de dar o hacer un comentario emocional, captando su esencia y escribas 10 creencias negativas que tengas acerca del dinero y la riqueza material, y te preguntes ¿QUIEN ME VENDIO ESTAS IDEAS?

Luego pasada la reacción y canalizada en un papel hagas 10 respiraciones conectadas y sientas el bienestar de la abundancia que te invade y reside en ti.

Para terminar te desafió a que propongas 10 obras o acciones que harías y podrías hacer cuando o si el dinero ya no es o sea una preocupación en tu vida… Medita en esto:

Un ser iluminado no es aquel que se cree DIOS, un ser iluminado es aquel que reconoce que todo es percepción, y asume el 100% de responsabilidad por la creación del mundo y las circunstancias que vive y crea.


Noé Freites