La magia está en “Los Detalles”

Los Detalles
Los Detalles

Vivimos en un tiempo en el que el acelere y las mortificaciones son como el pan de cada día. Es tan fácil olvidar lo que es disfrutar la vida y optamos por solamente estar, cumplir y superar las adversidades que se van presentando. Olvidamos la magia de cada momento, vivir cada instante… a cada persona.

La magia está en “Los Detalles”

Olvidamos la importancia de sentir la capacidad de asombro por quienes hacen de su vida una obra de arte.

Olvidamos agradecer a quien cuida hasta el mínimo detalle para agradarnos.

Miguel Ángel, gran artista, escultor y pintor de la época del renacimiento, autor de grandes obras como La Piedad, El David y El Moisés, entre muchas otras, dijo alguna vez:

“Las grandes obras de arte, son el resultado de muchos pequeños detalles”. ¡Nuestra vida es una obra de arte!

Dios nos creo a su imagen y semejanza y como tal, somos una obra de arte magistral. Pero al paso del tiempo no falta quien descuida los detalles y opta por sólo sobrevivir. Hablando de este tema, he concluido que hay cuatro tipos de personas:

  1. Detallistas
  2. No detallistas
  3. Quienes fueron detallistas y dejaron de serlo.
  4. Quienes no lo eran pero se han hecho detallistas.

Los Detallistas

Los primeros, los detallistas son quienes sobresalen ante los demás por su forma de ser, trabajar o actuar.

Quienes hacen de cualquier momento una celebración. Esos seres que con su sonrisa, su saludo efusivo, su manera de recibirnos o de trabajar, hacen que nos resulten imposibles de olvidar. Personas que cuando cocinan, le ponen un toque especial tanto al platillo como al lugar donde sirven. Son seres que buscan siempre hacernos sentir bienvenidos.

Hace un tiempo, en mi programa de radio, me permití hacer una breve encuesta con las damas, sobre qué detalles les encantan de los hombres.

He aquí los detalles que ellas agradecen más:

La caballerosidad indispensable, que practicamos todos los hombres cuando queremos quedar bien y que, desafortunadamente, muchos olvidamos al paso del tiempo, como por ejemplo abrirles la puerta, acercarles la silla, permitir que siempre entren primero; me sorprendió la gran cantidad de mujeres que agradecen que se les tome del brazo o de la mano públicamente y que siempre se les de su lugar.

El detalle de decirles frecuentemente un “te quiero”. De contestarles la llamada con gusto; de recordar fechas que para ellas son trascendentes e importantes.

Los hombres que llamaron agradecían los detalles ¡pero muchos de ellos no los valoraban como es debido! O sea, nos encantan que nos traten bonito pero no siempre es recíproco. Nos gusta que tengan detalles con nosotros pero no siempre somos iguales.

Los No detallistas

Generalmente son así por una cultura heredada. Lo vieron, lo vivieron y tienden a copiar patrones de conducta que nunca son favorables ni en el amor, ni en la amistad, ni en el trabajo. Pueden incluso escudarse en ser así por autenticidad y evitar, según ellos, la hipocresía. Prefieren actuar así porque así son y punto.

No los critico, pero por naturaleza todos podemos cambiar y el tratar bien y hacer sentir bien a los demás, nunca debería de ser una muestra de falta de autenticidad, sino una obligación.

Tratar a los demás como nos gustaría ser tratados. Una persona no detallista, trata por igual sin medir sus consecuencias. Puede caer en la imprudencia y en la apatía. Generalmente se arrepienten de sus actos cuando ven que las relaciones se están deteriorando.

Quienes fueron detallistas y dejaron de serlo

Pueden ser dos: hombres y mujeres que se cansaron de no tener reciprocidad; o quienes al paso del tiempo se acostumbraron a tener quien los quiera y dejaron de avivar la llama del amor, (típico). Duele reconocerlo muchachos, ¡pero en el noviazgo somos encantadores!

A veces hasta ¡excelentes actores! pero conforme pasa el tiempo nos olvidamos de esas acciones que hicieron que alguien nos amara.

Quienes no eran detallistas y se convirtieron en tales

Son quienes aprenden la lección. Quienes la vida y el tiempo les enseña que los detalles marcan la diferencia en una relación. Son los padres, hijos, hermanos, amigos y parejas, que, al constatar que una relación se deteriora, optan por manifestar su aprecio, cariño o amor a través de diferentes detalles.

No olvidemos que esta vida es muy breve. Que la gente generalmente olvida lo que le digas, lo que jamás olvida es como la hiciste sentir.

Te invito a que hoy mismo, hagas un recuento de esos detalles que te diferencian de los demás. Qué acciones o palabras te hacen único e irrepetible.

¡Que tu vida sea siempre una obra de arte!

¡Ánimo!


Dr. César Lozano

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