Número: 55
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Yesod y significa “Fundación” = חסד
Significado: “Dios Eterno”
Nombre en hebreo: מֵבֵהֵיָה
Príncipe: Haniel
Planeta: Saturno
Horario de regencia: de 18:00 y las 18:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 23 y el 27 de diciembre lo han hecho bajo la influencia de Mebahiah. Otros días: 16 de Mayo, 30 de Julio, 12 de Octubre y 03 de Marzo

Ángel Mebahiah

Podemos invocar a nuestro propio ángel guardián cualquier día a cualquier hora, pero para aquellos pedidos verdaderamente importantes debemos solamente hacerlo en sus días de regencia y respetando sus horas de invocación. Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

La invocación del ángel Mebahiah es preciso que sea entre las 18:00 y las 18:20 horas.

Este ángel es invocado para tener lucidez intelectual cumpliendo con nuestros deberes hacia Dios. Mantener el sentido de la moral. Actuar con generosidad, bondad y caridad. Ver cumplido el deseo de tener descendencia. Ayuda a los que quien regenerarse

Ángel Mebahiah

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Mebahiah

  • El ángel Mebahiah se relaciona con la fecundidad, por lo que los nacidos bajo su influencia son personas fértiles, las cuales deben ser prudente y cuidarse para que sus hijos sean el producto del amor y la responsabilidad, y no solamente de un impulso sexual.
  • Se distinguen por sus buenas acciones, por su piedad y su celo en el amor a Dios y a todos los hombres.
  • Sabrá el camino que deberá seguir, entenderá los misterios divinos y no medirá esfuerzos para implantar en los hombres las verdades divinas.
  • Será propagador activo de conceptos religiosos y conservación de la moral.
  • Siempre disponible, se sentirá bien trabajando para el bienestar de la comunidad.
  • Su vida tendrá solo encanto cuando encuentre compañeros que seguirán su viaje por toda la vida.
  • Siente necesidad de que su vida tenga continuidad a través de sus hijos.
  • Comprenderá los acontecimientos principalmente los inesperados, resolviéndolos siempre con ideas creativas.
  • No tendrá apego a las cosas materiales que las considera apenas como la consecuencia lógica de la persistencia en el trabajo.
  • Le gustará cuidar su cuerpo especialmente con respecto a los músculos.
  • Su ángel se manifiesta espontáneamente cuando defiende a alguien que fue agredido injustamente o por curaciones a través de la imposición de manos.
  • Tendrá un alma mística y enigmática que siempre lo verán como un ser elevado aunque sea incomprendido. Profesionalmente tendrá facilidad para las relaciones humanas o la cultura física.
  • Podrá ser maestro de alquimia.

Aspectos Negativos (Ángel Negativo)

  • Domina la autodestrucción y la autoridad. Será enemigo de la verdad, propagador de falsas esperanzas que terminan en frustración y contribuirá a la destrucción de misioneros que ayudan a la regeneración humana.
Cita bíblica Ángel Mebahiah

“Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.”

Salmo 102, versículo 12.

Oración para invocar el Ángel Mebahiah

“Que mi lucidez mental siempre esté lista, a todas horas para preparada para reaccionar en cualquier momento. Necesito estar siempre para cumplir el deber que Dios me ha impuesto. Regenera, Señor, en mí todo aquello que esté turbio, que no sea claro y puro de acuerdo con las leyes del universo. Y no permitas que mi sentido de la moral desaparezca en los rincones mundanos de la tierra porque entonces, no valdría para cumplir mi cometido. Mi bondad estará presente para esta labor y te la mostraré cada día por medios de mis actos. Que así sea con tu voluntad, Amén”

Mebahiah: “La llegada de un alma noble y elevada”

Doce años, doce largos y penosos años habían transcurridos ya desde que el Maestro constructor, el fornido Mebahiah contrajera matrimonio con la bella Yesiah, y sin embargo la Gracia Divina no había visitado aun su morada permitiendo que el vientre materno de su amada esposa fuese fecundado.

Una profunda decepción se habla apoderado del Maestro. No comprendía como otras familias tenían hijos y más hijos, mientras que ellos por mucho que trabajaban y servían no eran recompensados con esa dicha.

Mebahiah hubiese dado todas sus riquezas si a cambio conseguía que un alma eligiera venir a su casa. Ya no era un joven, y aunque con su fuerza física era capaz de transportar el universo sobre sus espaldas, no podía decir lo mismo de su fuerza espiritual. Aquellos doce años de espera habían acabado con su fe, con su esperanza. Ya no creía en nada, y aquello le había convertido en un ser distante, insociable y brusco.

Cierto día, llego al pueblo un enviado de palacio con un edicto proclamado por el rey:

— El Soberano recompensará con el logro de cualquier deseo a aquel que le consiguiese construir un Templo.

Linda, la esposa de Mebahiah se puso muy contenta al conocer la noticia, y con ese entusiasmo fue al encuentro de su esposo, pues tenía la ilusión de que se presentara. Pero pronto aquella esperanza se desvanecería. Su esposo no quería oír hablar ya nunca más de trabajos de construcción. Había dedicado toda su vida a ello, y para qué, ¿que había conseguido?

El tiempo transcurrió y Mebahiah seguía alimentando aquel odio, pero a pesar de ello, no pudo evitar recibir aquella visita.

— Veo que estas afligido por un profundo dolor – dijo aquella suave voz a sus espaldas.

Mebahiah se volvió un poco molesto, pero tuvo que reprimir sus acaloradas palabras, pues ante él estaba el rey.

— Majestad, vos en mi humilde casa – saludo respetuosamente el Maestro constructor.

— No os asustéis, mi visita es desesperada. Mi cuerpo envejece con el paso de los años y he aquí que mi espíritu esta sediento de luz y no encuentra un lugar sagrado donde saciar su ansia. En palacio se han reunido los mejores constructores de todos los reinos, pero ninguno de ellos consigue elevar las columnas del Templo. Tan solo buscan prestigio, honores, riquezas, y lo que hoy construyen mañana aparece destruido. ¿Comprendéis ahora mi dolor? Pero. Decidme, ¿cuál es el vuestro?, pues en vuestro rostro puedo leer los rasgos de la amargura – pregunto el rey.

Mebahiah explicó los motivos de su aflicción al Soberano y este lamento no poder satisfacer su necesidad. Viendo que nada podría ofrecer, decidió no pedir nada. Pero el Maestro comprendió que debía romper su silencio y servir a su rey. Y así se lo hizo saber.

Al cabo de nueve lunas, las columnas del Templo se elevaron y ya nunca más se desvanecieron. El rey ya tenía un Santuario donde dar gozo a su espíritu, pero aquel no sería el único logro, pues Mebahiah y Linda vieron como su familia aumentaba, y ello gracias al nacimiento de un alma noble y elevada que desde el cielo decidió visitar la morada del Maestro Constructor.