Ángel Nanael – Número 53 – Príncipe Haniel

Ángel Nanael – Número 53
Este ángel es conocido por ser quien humilla a los orgullosos, y se invoca para favorecer los estudios, a los profesionales en leyes, eclesiásticos y docentes.

Número: 53
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de  Netzah y significa “Eternidad” = נצח
Significado: “Dios que hace caer a los orgullosos”
Nombre en hebreo: נֻנֻאָאֵל
Príncipe: Haniel
Planeta: Venus
Horario de regencia: de 17:20 y las 17:40 horas
Regencia: Los nacidos entre el 8 y 12 de diciembre lo han hecho bajo la influencia del Ángel Nanael. Otros días de regencia: 11 de mayo, 23 de julio, 04 de octubre, 16 de diciembre y 27 de febrero.

Ángel Nanael

  • Este ángel es conocido por ser quien humilla a los orgullosos, y se invoca para favorecer los estudios, a los profesionales en leyes, eclesiásticos y docentes.
  • Se invoca para tener inspiración y apoyo material para grandes realizaciones.
  • Nuestro rejuvenecimiento físico e intelectual a través de aliviar patrones negativos.

Como invocar al Ángel Nanael

La invocación del ángel Nanael es preciso que sea entre las 17:20 y las 17:40 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Nanael

  • Se distinguirán por conocer las ciencias exactas, amará la vida tranquila, la paz, la meditación.
  • Su luz es trascendente y atrás de esta deja ver su inocencia y verdad.
  • Podrá tener vocación religiosa o metafísica.
  • Digno de confianza, nunca acomete una acción imprudente o interesada.
  • Tiene relaciones sólidas y es el amigo que todos quisieran tener.
  • Dotado de gran afectividad vive en función del amor y todo lo bello lo conmueve.
  • Por ser tradicionalista da mucha importancia al casamiento y los hijos.
  • Sabe controlar sus instintos sin reprimirlos.
  • Su inteligencia se desenvuelve más por experiencias que por estudios.
  • Podrá tener problemas de salud en la infancia o adolescencia pero a pesar de su fragilidad física posee un espíritu extremadamente ágil y guerrero y sabe disfrutar de las buenas cosas de la vida.
  • Profesionalmente tendrá éxito en actividades relacionadas con países extranjeros, como importación/exportación, diplomacia, intercambio cultural y tecnológico.

(Ángel Negativo)

  • Domina la ignorancia, la tristeza, la melancolía, la pereza, la culpa y el autocastigo.
  • No cuidará su aspecto, será incapaz de trabajar por causas nobles gratuitamente y estará obsesionado por bienes materiales.

Cita bíblica del Ángel Nanael

“Conozco, oh Señor, que tus juicios son justos, Y que conforme a tu fidelidad me afligiste.2

Salmo 119, versículo 75.

Oración para invocar el Ángel Nanel

“Haz Nanael, que duerma en paz, y que me levante lleno de vida. Extiende sobre nosotros el pabellón de la paz y favorece tus felices inspiraciones.
Ayuda para el amor de tu nombre. Protégeme en la persecución y aflicción.

Cúbreme a la sombra de tus alas. Protege nuestra entrada en la vida y nuestra salida, y gratifícame ahora de la paz eterna. Ya que eres, Nanael, nuestro Encargado y nuestro Protector, nos preservas de todas las cosas malas y las angustias de la noche.”

Ángel Nanael “La luz de la meditación”

La familia de Nanael era humilde y muy pobre. Su padre aunque trabajaba de sol a sol sin desfallecer, apenas si ganaba para alimentar a sus doce hijos, y a pesar de ello, nadie se quejaba, bueno excepto uno, puesto que Nanael soñaba con ser alguien famoso, influyente y poderoso.

Ignorando los muchos esfuerzos que sus padres hacían para poder sobrevivir, su orgullo le llevo a despreciar aquel modo tan humillante de vivir, y decidió abandonar su hogar y salir en busca del prestigio y de riquezas.

Siempre había querido ser un gran mago y había oído que en la Ciudad Sagrada admitían a aprendices que buscaban dominar la Alta Magia. Así que dirigió sus pasos hacia donde nacía el Sol. Allí le aguardaba su destino.

Tras cuatro días de camino, nuestro joven protagonista logró llegar hasta las puertas de la Gran Ciudad. Un silencio armonioso le sobrecogió. Estaba ante la entrada y ya podía respirar el particular aroma del Misterio.

Dos Querubines custodiaban con espadas flameantes el acceso al Santuario. Nanael tras recuperar su aliento, quiso penetrar en su interior, pero una voz paro en seco sus pasos.

— ¿A dónde crees que vas extranjero? – le interrogo uno de los Querubines mientras le apuntaba con su espada.

— No soy extranjero, vivo a…

No pudo seguir hablando el joven, pues fue bruscamente interrumpido por el Querubín.

— ! Calla insolente! Todo el que Es, no Es y todo aquel que no Es, Es.

Nanael un poco asustado no entendía aquel juego de palabras. Pensó que sería un enigma y dirigiéndose al Guardián del Templo, le dijo:

— ¿Acaso es un misterio que debo resolver?

— Así es muchacho. Medita, medita, y cuando tengas la respuesta llama de nuevo – le ordeno el Querubín -. El osado joven se sintió muy desilusionado. Nunca había pensado que fuera tan complicado ser mano, y menos aún aprendiz de mago.

Meditar, ¿acaso tenia paciencia para meditar? Si estuviera allí su padre, el sí sabría cómo hacerlo. Siempre le aconsejaba lo mismo:

— Hijo mío, cuando siembras la semilla de un árbol hay que tener paciencia hasta que dé sus frutos. Observa como la semilla se protege en la tierra y satisfecha crece poco a poco con el afán de dar al final sus frutos, esos apetitosos y dulces frutos que nos alimentan.

Cuánta razón tenía su padre. Ahora él estaba solo y debía tener paciencia.

Busco un lugar donde poder meditar y se entregó a ello en cuerpo y alma. Al principio se irritaba, pues su mente era como un avispero rabioso. Sus ideas revoleteaban sin sentido en su cabeza, pero aquel silencio armonioso fue penetrando lentamente en su interior y sin saber cómo, una luz emergió de él.

“El que Es, no Es, y todo aquel que no Es, Es”.

Aquel mensaje tomo forma en su mente y dejo que fluyera libremente.

No quería que aquella luz se apagara, y pensó en la luz. En ese momento todo se convirtió en una luz intensa, y de repente la respuesta apareció milagrosamente. Era el espíritu. Esa era la respuesta. El espíritu, por eso él era extranjero. El Eterno, no es extranjero y sin embargo, al ser invisible, no Es, pero al no ser de este mundo, Es habitante del Templo.

Las puertas del Santuario se abrieron para Nanael, pero el joven pidió a los Querubines que las cerrasen de nuevo, pues comprendió que debía volver a su hogar donde tenía una labor que hacer.

De sus ojos se había desprendido la venda de orgullo que hasta ahora le había cegado, pero la luz había abierto ante el un hermoso camino.