Ángel Daniel – Número 50 – Príncipe Haniel

Ángel Daniel
Se le conoce como el ángel de las confesiones y la misericordia, por ello se le invoca para ser consolado y conseguir la compasión divina

Número: 50
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Netzah y significa “Eternidad” = נצח
Significado: “Signo de las Misericordias”
Nombre en hebreo: דַנֻיֹאֵל
Príncipe: Haniel
Planeta: Venus
Horario de regencia: 16:20 y las 16:40 horas
Regencia: Los nacidos entre el 23 de noviembre y el 27 de noviembre lo han hecho bajo la influencia de Daniel. Otros días de regencia: 08 mayo, 20 julio, 01 octubre, 13 diciembre y 24 febrero.

Ángel Daniel

  • Se le conoce como el ángel de las confesiones y la misericordia, por ello se le invoca para ser consolado y conseguir la compasión divina, darnos remedio a todos los males, hacer renacer en nosotros nuevas esperanzas y alegría de vivir, ver el camino cuando estamos indecisos.
  • Para los abogados es imprescindible por la calidad de sus beneficios en asuntos judiciales.
  • En la imagen podemos encontrar a este ángel con un cetro en la mano, símbolo de justicia y equilibrio, mientras que en la otra sostiene una lámpara con un arcoíris en su interior, lo que nos habla de la luz producto de la acción divina.

Como invocar al Ángel Daniel

La invocación del ángel Daniel debe ser efectuada entre las 16:20 y las 16:40 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Daniel

  • A los nacidos bajo la influencia de este ángel los caracteriza la serenidad y la calma en los momentos difíciles, pues saben tomarse su tiempo para pensar bien las cosas antes de tomar cualquier clase de decisión.
  • Son personas intuitivas, sensibles y condescendientes, las cuales saben aceptar sus errores y no se dejan llevar por el orgullo o la soberbia.
  • En ocasiones se muestran lentos a la hora de actuar, pero esto se debe a su proceso para analizar las situaciones y tomar la mejor decisión, es por esta razón que son excelentes jueces y abogados.
  • Las personas nacidas bajo esta influencia serán trabajadores y ejecutarán sus actividades con mucho amor y percibirán que su intuición puede llegar a la genialidad.
  • Tendrá protección contra las enfermedades.
  • Es determinado y no gusta de nada que no sea claro y bien aplicado.
  • Paciente al extremo, será capaz de soportar casi todo de las personas, pero no acepta ser refinado injustamente, pudiendo ser agresivo.
  • No desperdicia sus esfuerzos en fantasías imposibles.
  • Motivado y justo será una persona pública con capacidad para tratar cualquier asunto.
  • Descubrirá el porqué de muchos problemas sociales y convencerá a la sociedad de sus propuestas.
  • En la infancia puede haber tenido problemas para demostrar afectividad, por eso será común verlo muy pegado a sus hijos.
  • Algunos actos de su adolescencia podrán marcar su vida dándole plena certeza de la ayuda de Dios.
  • Profesionalmente, se adaptará a actividades ligadas al comercio exterior o empresas internacionales.
  • Por su elocuencia, podrá ser orador, político o actor.

Aspectos negativos (Ángel Negativo)

Domina el chantaje, la angustia, las frustraciones, las agresiones físicas y verbales con los padres. Podrá trabar las industrias, aconsejar intrigas, traficar o trabajar en la ilegalidad.

Cita bíblica del Ángel Daniel

“Misericordioso y clemente es el Señor; Lento para la ira, y grande en misericordia.”

Salmo 103, versículo 8.

Oración para invocar el Ángel Daniel

“Daniel, insufla en mí, Señor, la virtud de rejuvenecer con mi aliento los seres y las cosas; haz que pueda revelar a los demás su potencial dormido y que yo represente para todos el nacimiento de una nueva ilusión.

Que gracias a mí descubran el frescor y la gracia de lo eterno que yace en la piedra; y que les sea revelado al mismo tiempo el fulminante efecto de los recursos morales para cambiar situaciones aparentemente irremediables.

Que pueda, Señor, ser aquel que saca a los humanos de su indecisión; aquel que les descubre perspectivas, que los torna confiantes en tu justicia después de que se hayan confesado, ante ellos mismos, sus errores. Permíteme, Señor, que encuentren en mí consuelo tras dura etapa de adversidad y rigor”.

Ángel Daniel “El Ángel de las Misericordias”

Una vez más Vesar dejó escapar una maravillosa oportunidad para conseguir superar su timidez. Si se hubiese decidido, ahora no estaría apenada y triste recordando las ocasiones que había desaprovechado para conseguir ver realizado sus sueños.

No sabía que le pasaba, pero cuando se enfrentaba ante situaciones, no acertaba a pronunciar palabra y la mayor de las veces ni tan siquiera se decidía hacerles frente. El sentimiento de frustración ahogaba su alegría y sin darse cuenta se fue convirtiendo en una joven solitaria.

Comenzó a sentir envidia de los demás. Ellos tenían tanta facilidad para tomar decisiones, que le molestaba el solo pensarlo. Aquella tristeza fue dibujándose en el rostro de la joven Vesar y su belleza se fue transformando poco a poco hasta tal punto que se convirtió en un ser horrible.

Todos sus amigos comenzaron a tenerle lastima y aquel sentimiento lo único que hizo fue aumentar aún más su dolor. Ya apenas si salía. Huía de todos y busco cobijo en la sombra de su timidez.

Cierto día, su angustia era grande y su pena tan amarga, que busco consuelo en la oración. Elevo su rostro, endurecido por las lágrimas, hasta el cielo, y fijo su mirada en una extraña nube que se le antojo la faz de Dios e invoco su nombre con humildad, diciendo:

— ¡Oh Dios mío, ayúdame!. Me siento perdida y sin fuerzas para seguir luchando contra mi debilidad! – imploró la joven.

Sin duda no esperaba respuesta alguna, pero se reconfortaba abriendo su corazón al único ser que no se reiría de ella. Pero se equivocó, pues a sus espaldas una voz la llamo por su nombre:

— Vesar, Vesar, Vesar, ¿por qué no aceptas tu condición?,¿ porque no perdonas tu debilidad, tus errores? – pregunto un ser de luz que ilumino la habitación.

— ¿Quién eres?, ¿y cómo sabes mi nombre? – contesto muy sorprendida la joven.

— Soy Daniel, el Ángel de las Misericordias, y tu nombre, Vesar, está inscrito en el Gran Registro del Cielo. Yo te ayudare, pero no podré hacerlo si tu no confiesas tu pecado. Debes saber pequeña que el Eterno es misericordioso y compareciente, lento en la cólera y rico en bondades – explico el Ángel dulcemente.

La joven Vesar se sintió descubierta, desnuda ante tan noble ser. Siempre había ocultado en lo más profundo de su ser la traición con la que un día castigo a su mejor amiga. Quería ser famosa, que todos la venerasen, pero su amiga iba a impedírselo, pues era más hermosa que ella. Debía evitarlo, y para ello decidió traicionarla. Sin embargo, a pesar de su intento, Vesar no consiguió su propósito y si en cambio perdió a su mejor amiga.

Desde entonces, no se había perdonado y aquel sentimiento de odio le impedía tomar decisiones importantes en la vida, pues el recuerdo de la traición la atormentaba.

Daniel que tenía el poder de la visión sagrada, fue leyendo sus pensamientos y vio que Vesar había aprendido la lección, y le dijo:

— Puedes ir tranquila pequeña Vesar, pues he insuflado en ti el poder de rejuvenecer con tu aliento a los seres y las cosas.

Y aunque Vesar no entendió muy bien lo que quería decir aquello, pronto pudo comprenderlo, pues su comportamiento cambio por completo. Ahora tomaba decisiones y cada vez que lo hacía revelaba a los demás su potencial dormido y la ilusión renacía de nuevo en ellos.