Ángel Ariel – Número 46 – Príncipe Rafael

Ángel Ariel
Los nacidos bajo su influencia se destacan por ser personas iluminadas y lúcidas, las cuales logran alcanzar los mayores galardones en su vida gracias a su creatividad y capacidad de observación

Número: 46
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Tiphereth y y significa “Belleza” = תפארת
Significado: “Dios es mi luz”
Nombre en hebreo: עָרֵיֹאֵל
Príncipe: Rafael
Planeta: Sol
Horario de regencia: de 15:00  a 15:20 horas
Regencia: Los nacidos entre el 03 y el 07 de noviembre lo han hecho bajo la influencia de Ariel. Otros días de regencia: 04 mayo, 16 julio, 27 septiembre, 09 diciembre y 20 febrero

Ángel Ariel

  • El ángel Ariel desde la antigüedad ha sido relacionado a los sueños y a las revelaciones, por ello no es extraño que sea invocado para lograr comprender lo desconocido y agradecer a Dios por los beneficios recibidos.
  • Ariel también posee un cuerno en una de sus manos como otros ángeles, pero a diferencia de ellos esta abundancia hace referencia a la sabiduría y el conocimiento.
  • Él ayuda al Arcángel Rafael a sanar a los seres humanos, a los animales y a las plantas. El Ángel Ariel ayuda a las personas a establecer sus objetivos y a lograr sus ambiciones.
  • Si usted tiene un gran deseo y no sabe por dónde empezar a organizar su vida hacia conseguirlo, llame al Ángel Ariel para que le ayude a establecer y ordenar los pasos que puede tomar para lograr aquello que tanto anhela.
  • Es importante siempre recordar que las peticiones a los Ángeles se hacen desde la energía y el amor del Creador de Todo lo Que Es. Es nuestro amado Dios quien en su voluntad y su gran amor, nos envía a sus Ángeles para que, si así lo deseamos y pedimos, intercedan y nos ayuden en todos nuestros asuntos.

Como invocar al Ángel Ariel

La invocación correcta del Ángel Ariel deberá ser realizada entre las 15 a 15: 20 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Ariel

  • Los nacidos bajo su influencia se destacan por ser personas iluminadas y lúcidas, las cuales logran alcanzar los mayores galardones en su vida gracias a su creatividad y capacidad de observación.
  • También cabe recalcar que la sabiduría entregada por Ariel a sus tutelados se manifiesta por medio de los sueños, los cuales son el pilar de toda sabiduría.
  • Tendrá ideas geniales, pensamientos sublimes, espíritu fuerte y sutil. Será discreto, pero con capacidad de resolver los problemas más difíciles, tomando sus decisiones en el momento correcto. Le gustará meditar y conocer formas para llegar al entendimiento de los asuntos místicos.
  • Hará descubrimientos que beneficiarán a la purificación del espíritu a través del servicio en favor de sus semejantes. Utilizará medios tecnológicos como la informática, radiestesia, radiónica y técnicas de transcomunicaciones para aplicar a su búsqueda espiritual.
  • Ocupará un lugar de destaque en la sociedad, su lema de vida es: conversando es que la gente se entiende.
  • Nunca faltará el respeto a las personas con experiencia todos los aspectos de su vida estarán dispuestos al triunfo.
  • Su gran intelecto hará que astralmente tenga una corona de oro que representa la luz de la sabiduría.
  • Representará el poder y la conquista de la armonía del hombre en su búsqueda divina.
  • Profesionalmente, tendrá éxito en actividades relacionadas con los recursos humanos.
  • Su interés por el estudio de los minerales, los cristales y la botánica le abrirá el camino.
  • Por su belleza y seducción, podrá vivir y trabajar en el medio artístico.

Aspectos negativos del Ángel Ariel

Domina la ruina, la indecisión, la inmadurez, el robo y el escándalo. Podrá ser débil de espíritu, inconsecuente y vivir atormentado por atribulaciones espirituales.

Cita bíblica del Ángel Ariel

“Bueno es Señor para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.”

Salmo 145, versículo 9.

Oración para invocar el Ángel Ariel

“Amado Ángel Ariel, te saludo con amor y gratitud. Y a pesar de que en este momento pueda sentirme confundido sobre qué objetivos y pasos debo tomar para cumplir mi sueño: (Mencione aquí su sueño o deseo), yo elijo aquí y ahora recibir  de ti claridad en mis ideas  y me abro a escucharte y permitirte interceder por mí en mis objetivos y su cumplimiento exitoso.

Tengo mi alma y mi corazón abiertos para entender los pasos que puedo tomar para cumplir mi gran anhelo. Mi intención es clara y entiendo que todo viene del Creador de Todo lo Que Es.

Gracias Ángel Ariel, por tu compañía, tu guía, tu iluminación y por todo aquello que puedas y desees darme para mi mayor y mejor beneficio y el de aquellos que me rodean. Así es, y hecho está. Amén.”

Ariel: La Belleza de la Armonía

Acababa de llegar de la escuela y se sentía muy agotada. Era la época de exámenes y ello exigía hacer mayores esfuerzos para poder aprobarlos. Aquella noche apenas si ceno. Estaba tan cansada que decidió ir a la cama pronto.

Así lo hizo. Despidiéndose de sus padres, la joven Ariel busco el reconfortarle descanso que le iba a facilitar el sueño.

Dormiría durante horas -se dijo -, había acabado los exámenes y aquel pensamiento la tranquilizo.

Apenas recordaría a la mañana siguiente si tardo mucho en dormirse, lo cierto es que no hizo más que apoyar la cabeza en la almohada cuando su espíritu, dejo el desgastado cuerpo reponiendo energías.

Mientras que esto ocurría, el espíritu de Ariel viajo veloz por la región de los “Anhelos”, allí donde todo es posible con tan solo desearlo. Alguien la estaba esperando. Era un anciano, aunque su avanzada edad no le impedía moverse con una maravillosa agilidad. Sus ropajes eran de una luz azulada muy intensa y su voz era melodiosa y angelical.

— Sígueme Ariel, te guiare al lugar donde deseas ir- le dijo el anciano.

— ¿Y cómo sabes cuales son mis deseos?- pregunto extrañada la joven.

— Yo sé de ti todo cuanto debo saber. Pero no te preocupes de eso y ahora ven conmigo- le contesto enigmáticamente el anciano.

La joven Ariel le obedeció y vio como en un abrir y cerrar de ojos, se encontraron en un lugar totalmente distinto. Pero que maravilloso era. Ante sus ojos tenia aquello con lo que tanto había soñado, la belleza.

— Escoge ahora que tienes la oportunidad de hacerlo- le dijo el anciano.

La joven Ariel tomo un rostro y un nuevo cuerpo, y se sintió la mujer mas bella y hermosa del universo. Se volvió para dar las gracias a su benefactor, pero este ya no estaba. Tendría prisa –pensó Ariel–, y siguió sus pasos. De repente se vio en su casa, con su familia. Su vida era normal, pero con la diferencia de que era la mas guapa de todas las chicas de la comarca. Aquello la hizo feliz, pero su felicidad cambio muy pronto, pues todos los que habían sido sus amigos hasta ahora le daban la espalda, pues se mostraba engreída y arrogante.

Aquella decepción la atormentaba, y entonces deseo con fuerza volver a ser como antes, sencilla y humilde.

— También puedes mejorar eso- dijo una voz a sus espaldas.

Era de nuevo el anciano, que le sonreía dulcemente.

— ¿Qué debo hacer para conseguirlo?- pregunto la joven Ariel.

–Fácil querida niña, ¡desearlo!- le dijo el sabio anciano.

Así fue, como la joven Ariel se encontró de nuevo siguiendo a su benefactor. En esta ocasión un paisaje diferente se le mostró. Ante ella había tres cofres. Uno contenía poder, otro riquezas y otro armonía. La joven tomo el último y entonces, un fuerte alboroto hizo que el espíritu de Ariel retornase rápidamente a su descansado cuerpo. Miro por la ventana y vio como dos niños peleaban. Les llamo por sus nombres y al instante ambos dejaron la lucha para abrazarse cariñosamente.

La joven Ariel había adquirido una especial belleza, más duradera que la física, la del amor que sabe llevar a los demás la paz eterna.