Ángel Hahahel – Número 41 – Príncipe Rafael

Ángel Hahahel Número 41
Aquellos que nacen bajo el influjo del ángel Hahahel se distinguen por ser pacientes, honestas y llenas de esperanza, por lo cual suelen ser excelentes consejeros y grandes pastores.

Número: 41
Árbol de la vida: se sitúa en la esfera de Tiphereth significa “Belleza” = תפארת
Significado: “Dios en tres personas”
Nombre en hebreo: הֵהֵהֵאֵל
Príncipe: Rafael
Planeta: Sol
Horario de regencia: de 13:20 y las 13:40 horas
Regencia: Los nacidos entre el 8 y el 12 de octubre lo han hecho bajo la influencia de Hahael. Otros días de regencia: 29 abril, 11 julio, 22 septiembre, 04 diciembre y 15 febrero

Ángel Hahahel

  • La invocación del ángel de la armonía se realiza en contra de las personas impías, aquellas que atacan nuestra religión y ejercen toda clase de calumnia en nuestra contra.
  • Hahahel nos conduce hacia Dios y cambia a quienes practican religiones arcaicas para penetrar en el mundo de la unidad, sinónimo de fe, seguridad y esperanza.
  • Este ángel representa la honestidad, la iluminación y la espiritualidad. Elevar los ojos al cielo y dar gracias a Dios despues de la invocación.

Como invocar al Ángel Hahahel

La invocación del ángel Hahahel es preciso que sea entre las 13:20 y las 13:40 horas.

Para invocar su fuerza y poder, primero reza el salmo o salmos elegidos, después llámalo por su nombre y por último realiza la petición concreta que quieres hacerle.

Los nacidos bajo la regencia del Ángel Hahahel

  • Aquellos que nacen bajo el influjo del ángel Hahahel se distinguen por ser pacientes, honestas y llenas de esperanza, por lo cual suelen ser excelentes consejeros y grandes pastores.
  • Por otra parte su altruismo y capacidad de hacer el bien los caracteriza y destaca entre los demás, mientras que su generosidad y humildad los convierte en grandes religiosos.
  • Ama la verdad y es cumplidor de sus deberes y obligaciones. Fuerte poder de concentración y sabiduría para discernir y juzgar.
  • Enfrenta los problemas con naturalidad y en su existencia siente que Dios le reserva una gran misión, pero nunca sabe cuando ésta va a comenzar.
  • Probablemente su misión comienza cuando encuentra la pareja ideal, pues el cumplimiento de esta misión debe estar acompañado de la persona amada.
  • Tendrá voluntad de tener hijos para que éstos continúen con las enseñanzas de la verdad.
  • El Ángel de regencia le concede también el don de la comunicación, el carisma y la facilidad de aprendizaje de los más diversos asuntos, principalmente en el área esotérica.
  • Probablemente comenzará a trabajar muy temprano, teniendo tendencia a los trabajos ligados a la espiritualidad.
  • Buscará la verdad en las enseñanzas de los grandes maestros profundizando en el estudio de los libros apócrifos (los que no fueron canalizados para la Biblia), y estará siempre al servicio de Dios.
  • Buscará siempre la armonía y enseñará a las personas a convivir en una nueva religión, aquella que trasciende el templo y que viene del corazón.
  • Tendrá muchos amigos y adeptos a sus ideas y podrá tener puntos de vista que entrarán en conflicto con otras religiones.
  • Será especialista en dialectos religiosos y un experto en descifrar datos sagrados.
  • Gran transformador del mundo, vivirá una vida espléndida y será feliz.
  • Profesionalmente tendrá éxito como profesor, médico, enfermero, asistente social, psicólogo, sociólogo o en actividades ligadas al esoterismo.
  • Encontrará su vocación ligada a la espiritualidad, al esoterismo y a la metafísica.
  • Podrá ser un gran misionero, dentro o fuera de alguna orden religiosa.

Aspectos negativos del Ángel Hahahel

Domina la necromancia, la deshonra, la adoración de ídolos, rituales profanos, ceremonias eróticas y escándalos. Tendrá conductas impropias, menospreciará a los humildes y a los que tengan dificultad de aprender. Podrá pregonar una falsa religión o usar sus conocimientos espiritualistas en forma equívoca, para beneficiarse con recursos materiales.

Cita bíblica del Ángel Hahahel

“Libra mi alma, oh Señor, del labio mentiroso, Y de la lengua fraudulenta.”

Salmo 120, versículo 2.

Oración para invocar la ayuda del Ángel Hahahel

“Hahahel, Transmíteme, Señor, tu aliento, con la fuerza implacable de quien da un hachazo, para que tu mensaje penetre en mí violentamente, y no pueda perderse ni una sola gota de ese Amor en mundanos devaneos.

Ayúdame, para que ese Amor que de ti recibo, vuelva a las fuentes primordiales enriquecido con mi propio amor humano, tejido de obras y sacrificios. Permíteme, Señor, ser el gran protagonista de tu pureza y no toleres que mis labios exijan de otros aquello que yo mismo debo restituirte.

Mantenme, Señor, atado a Tu Luz, para que pueda ser, en todo momento y en todo lugar, tu perfecto misionero”.

Ángel Hahahel “El Sumo Sacerdote”

Las campanas de la alta torre de la iglesia repicaron con tristeza en aquella mañana de frio invierno. En esta ocasión tenían la desagradable misión de anunciar la perdida de un ser querido, pero también con aquel acompasado repique llamaba a las puertas del cielo donde seria recibido con alegría y regocijo.

Hahamiah, había sido durante 40 años el Sumo Sacerdote del reino de Hoch y no había un solo habitante en él, que no le amase. Su bondad, su humanidad, su sabiduría había ganado los corazones de todos ellos, y ahora no podían evitar el sentir egoístamente su marcha. El rey de Hoch se encontraba profundamente conmovido. Habamiah había sido como un segundo padre y durante toda su vida no había conocido a otro ser mas sabio. Su guía espiritual y sus consejos, le habían permitido reinar durante todos aquellos años en la mas esplendorosa paz.

— ¿Quién sustituiría a Habamiah? – se preguntaba en aquellos difíciles momentos el rey. Muchos eran los aprendices que el sabio tenía a su cargo, pero hasta ahora ninguno de ellos había demostrado su eficacia como sacerdote. El Monarca temía no encontrar al sustituto adecuado y por ello convoco al Gran Consejo y le expresó su preocupación.

— Amigos míos, el reino ha quedado sin guía espiritual y como bien sabéis no podemos gobernar si una de las dos columnas del Templo falta. Os he reunido para que le asesoréis sobre que camino he de tomar. ¿Quién ocupara su lugar? – advirtió el rey.

— Compartimos tu preocupación Majestad – dijo uno de los ancianos -, y hemos pensado que entre los aprendices debe haber alguno que pueda sustituir al sabio Habamiah.

— Debe, debe… – exclamo el rey enfadado -, no quiero suposiciones, quiero hechos.

— Pongámosles a prueba – dijo otro de los ancianos -, pidámosles que elaboren un ritual que sea digno para dar sepultura al Maestro Habamiah. Aquel que mejor lo haga, ese será el que ocupe su lugar.

Así se les comunico a los cuatro candidatos y estos se pusieron a trabajar. Al cabo de dos días los trabajos estaban terminados, y se lo expusieron al consejo de ancianos precedido por el rey.

El primero de los aspirantes se preocupó de alabar sus grandezas. Glorifico su nombre semejándolo a Dios.

El segundo hizo un cantico poético que con dulzura exaltaba la pureza del Maestro.

El tercero, escribió un largo discurso donde narraba la vida del sabio.

En cambio el cuarto no había escrito absolutamente nada, pero cuando le preguntaron, dijo:

— Nuestro corazón esta triste porque hemos dicho adiós a un amigo, a un Maestro. Pero no olvidemos que también es un hombre, y el alma humana no pertenece a este mundo. Su patria está más allá de estos confines, allí donde reina la armonía de las esferas creadas por Dios. Por lo tanto elevemos nuestros corazones y pidamos al creador que guie sus pasos por el sendero de la Luz, para que pronto pueda fundirse con él.

Aquel aspirante era Hahahel, y con sus palabras gano la confianza de todos. A partir de aquel día Hahahel sería el nuevo guía espiritual, y lo haría también. – Que no echarían en falta la ausencia de Habamiah.