Virgen del Valle Venezuela

virgen de valle

Virgen Milagrosa, Patrona de Oriente y de la Armada Venezolana, Madre de los Pescadores, Defensora de los Neoespartanos, cada año, el 8 de septiembre, el pueblo de Margarita, el Estado Nueva Esparta y el Oriente de la nación la honran.

Virgen del Valle — Historia y Milagros de la Virgen del Valle

Se ponen el traje espiritual para unirse a la peregrinación de decenas de miles de feligreses que celebran con alegría la “Bajada de la Virgen” y agradecen el milagro realizado por su Reina Madre.

Momento en que todos estos peregrinos llegan a adorar a María en su templo de El Valle, municipio de García, Venezuela.

Según muchos fieles, la herencia religiosa se ha transmitido de una generación a otra. Los ancianos de El Valle recuerdan que sus madres les inculcaron el amor a la Virgen y que es “ley divina” para los orientales tener un altar de la Virgen en sus casas.

Las fiestas duran varios días, durante los cuales se puede ver a la Virgen con diversos trajes confeccionados con materiales donados por sus devotos.

Virgen del Valle

La Virgen del Valle es la imagen inmaculada de la madre de Dios más antigua del continente americano, cuya figura llegó a Cubagua, en momentos, cuando los Guaiqueríes imploraban por un milagro que pusiera fin a la barbarie de los españoles en contra de su raza.

Fue cuando esto nativos solicitaron a España se les enviará una imagen de la Inmaculada Concepción para rendirle adoración en uno de los templos que se construían en Nueva Cádiz (La Primera Ciudad Española fundada en América del Sur, Ubicada en la Isla de Cubagua).

Este lugar tuvo mucho auge en el comercio debido a la extracción de Perlas, ya que en sus mares abundaban.

Cuenta la historia, que algún anónimo artista español, del siglo VI, modeló en madera sus facciones de rostro angelical junto a brazos y manos, como un conjunto armonioso de la representación de “La Purísima”.

Sus elementos sostenidos con listones del mismo material, para darle la apariencia de la Inmaculada Concepción madre de Jesús.

Trascurría el año de 1529 cuando un galeón la llevaba a Santo Domingo, antigua isla La Española, pero la Providencia hizo que, al arribar al puerto de Cubagua, santificara al primer poblado europeo de América, para darle consuelo a los nativos guaiqueríes a la sombra de su Ermita.

El 25 de diciembre de 1541, cuando la feligresía de Cubagua celebraba en la ermita de su Patrona el nacimiento de Jesús, y la iglesia elevaba sus oraciones al cielo para alabar al Todopoderoso.

La Virgen del Valle, que llegó a Cubagua en un momento en que los guaiqueros imploraban un milagro que acabara con la barbarie de los españoles contra su raza, es la primera representación inmaculada de la Madre de Dios en el continente americano.

Imagen de la Inmaculada Concepción

Todo comenzó cuando estos indígenas pidieron a España que les enviara una imagen de la Inmaculada Concepción para poder rendir culto en uno de los templos que se estaban construyendo en Nueva Cádiz (la primera ciudad española fundada en Sudamérica, situada en la isla de Cubagua).

Debido a la abundancia de perlas en sus océanos, esta región experimentó un gran auge comercial.

Según la leyenda, un misterioso artista español del siglo VI talló en madera su rostro angelical, sus brazos y sus manos para representar a “La Purísima” en perfecta armonía.

Para darle el aspecto de la Inmaculada Concepción, la madre de Jesús, se utilizaron cintas del mismo material para sostener sus elementos.

Cuando un galeón la transportaba a Santo Domingo, la antigua isla de La Española, en 1529, la Providencia insistió en que dedicara la primera colonia europea en América a su llegada al puerto de Cubagua para consolar a los guaiqueros locales bajo la sombra de su Ermita.

Los feligreses de Cubagua celebraban el nacimiento de Jesús, el 25 de diciembre de 1541, en la capilla dedicada a su patrona, y elevaron sus plegarias al cielo en agradecimiento al Todopoderoso.

Primera llegada de la Virgen del Valle a Venezuela

La Virgen del Valle, que llegó a Cubagua en un momento en que los guaiqueros imploraban un milagro que acabara con la barbarie de los españoles contra su raza, es la primera representación inmaculada de la Madre de Dios en el continente americano.

Todo comenzó cuando estos indígenas pidieron a España que les enviara una imagen de la Inmaculada Concepción para poder rendir culto en uno de los templos que se estaban construyendo en Nueva Cádiz (la primera ciudad española fundada en Sudamérica, situada en la isla de Cubagua).

Debido a la abundancia de perlas en sus océanos, esta región experimentó un gran auge comercial.

Según la leyenda, un misterioso artista español del siglo VI talló en madera su rostro angelical, sus brazos y sus manos para representar a “La Purísima” en perfecta armonía.

Para darle el aspecto de la Inmaculada Concepción, la madre de Jesús, se utilizaron cintas del mismo material para sostener sus elementos.

Un galeón la transportaba a Santo Domingo, la antigua isla de La Española, en 1529, la Providencia insistió en que dedicara la primera colonia europea en América a su llegada al puerto de Cubagua para consolar a los guaiqueros locales bajo la sombra de su Ermita.

Los feligreses de Cubagua celebraron el nacimiento de Jesús, el 25 de diciembre de 1541, en la capilla dedicada a su patrona, y elevaron sus plegarias al cielo en agradecimiento al Todopoderoso.

Una nube oscura en el horizonte señalaba la desaparición de una ciudad que era la envidia del Viejo Mundo, el centro financiero de Europa y la representación del salvajismo, la destrucción y el exterminio de los conquistadores.

Como único ser vivo que quedaba en la devastada ciudad de Nueva Cádiz, la imagen de la Virgen fue transportada por el agua hasta las playas de Porlamar.

Como representante de la audiencia de Santo Domingo, García Fernández de Torquemada llegó a Margarita en 1576 y dió la orden de reunir a los indígenas guaiqueries en torno a tres centros espirituales donde se les enseñaría el catolicismo.

Siendo uno de ellos el Valle del Espíritu Santo, donde se construyó una ermita para la Virgen y desde donde la tradición oral de los margariteños registró por primera vez las maravillas de la Virgen del Valle.

Milagro de la Lluvia de La Virgen del Valle

Los residentes más antiguos de El Valle, conocedores del pasado, afirman que este pueblo se vio afectado por una sequía en 1608.

Margarita carece de ríos y, debido a su baja elevación, las nubes no pueden pasar directamente sobre la isla. Margarita es conocida por su escasez de lluvias, pero nunca ha estado tan seca como a principios de 1600 debido a un hecho natural.

Aquella vez, una prolongada sequía secó la zona y mató la vegetación que había ardido por el calor extremo.

Prácticamente todo se acabó: las cosechas no pudieron cultivarse y los animales murieron. Sin embargo, los habitantes de Margarita se mantuvieron firmes en su isla.

Como último recurso, los devotos elevaron sus oraciones en procesión y optaron por trasladar la imagen a La Asunción en procesión, llevando a la Madre de Dios a través de los deprimentes caseríos cubiertos de sequía y desesperanza.

Cuando se produjo el milagro, Los campos secos volvieron a la vida mientras el cielo se ponía siniestro y caía un fuerte aguacero sin precedentes… La Virgen ha seguido regando los campos desde entonces, velando por la felicidad de los margariteños y encargándose de asegurar la lluvia.

Desde aquel “acontecimiento milagroso”, los habitantes de Oriente, también extranjeros, le piden favores con más fe y le entregan su vida espiritual.

Milagro de la Perla de la Virgen del Valle

Todas las mañanas, un pobre pescador de Punda llamado Domingo se sumergía en las profundidades del océano en busca de las ansiadas perlas que habían dado fama a Cubagua y habían impulsado la invasión española de esta región del continente.

De repente, fue sorprendido por la afilada púa de una feroz manta raya que merodeaba por los criaderos de ostras mientras él inspeccionaba el manto de coral.

Salió a la superficie como pudo y llegó sangrando a la orilla, donde fue atendido por los lugareños, que intentaron sin éxito atajar la infección que le había provocado la gangrena de la pierna.

Sólo la amputación, que también significaba la muerte para un hombre de mar, pudo salvarle la vida porque la pierna se había ulcerado hasta la rodilla.

Juan, su esposa, se remitió al milagro de la Virgen del Valle cuando una consecuencia fatal parecía inminente y a los pocos días su pierna se curó utilizando sólo los rezos de su esposa creyente y sus propias oraciones.

Infinitamente agradecido, Domingo prometió a la Virgen la primera perla que encontraría una vez que volviera al mar. Volvió al mismo lugar para sacar la enorme concha de la ostra que descubrió pegada al manto coralino porque se sentía seguro gracias al aura protectora de la Virgen del Valle.

Cuando la abrió, la sorpresa en su rostro ante tan singular hallazgo fue evidente. No se trataba de una perla común, sino de una curiosa perla que, milagrosamente, trazaba el contorno de su pierna e incluso revelaba las huellas de su cicatriz.

La perla, que ahora se expone como manto en el Museo Diocesano del Valle del Espíritu Santo, tiene forma de pierna…