Usos medicinales para el acebo, muérdago y flor de pascua

El Acebo, el muérdago, y la flor de Pascua son más conocidas como decoración navideña, pero tienen una historia aún más larga como hierbas curativas.

Acebo

Hay cientos de variedades de acebo, y todos comparten el género Ilex que significa “encina”. El acebo americano tiene aspecto icónico: De bayas rojas y hojas verdes con espinas.

Para las antiguas culturas de Europa Occidental, el acebo significó el ciclo de muerte y renacimiento del invierno. Para los druidas, era sagradísimo, porque se vieron favorecidos por Hel, la diosa nórdica del inframundo.

El acebo es sinónimo de sueños y magia. Pitágoras sugirió que sus ramas tienen el poder de controlar a los animales, y afirmó que las flores podrían congelar el agua. Plinio el Viejo, el famoso naturalista de la antigua Roma, dijo que el árbol podría proteger de los relámpagos a las casas, y a los hombres de la brujería.

En la medicina, la hoja es la parte que se usa con más frecuencia. Té de hojas de acebo tostado, se ha usado para tratar la enfermedad invernal, como fiebre y tos, así como para dolencias digestivas.

Varios acebos contienen cafeína; el arbusto Yaupon y yerba mate son considerablemente variedades con más cafeína. Las hojas tostadas hacen un té negro que ha servido como una bebida estimulante, y ceremonial de purificación para las tribus nativas de la tierra que ahora están al sureste de Estados Unidos.

La hoja del acebo contiene otros estimulantes, como la teobromina, un alcaloide amargo a menudo asociado con altos niveles de antioxidantes de chocolate, así como vitaminas A y C. Un estudio de la Universidad de Texas A & M, sugiere que la hoja de acebo tiene propiedades anti-inflamatorias y puede proteger contra el cáncer de colon.

Las bayas sagradas también son utilizadas como medicina, por lo general secas, y solo con gran precaución. Aunque las aves comen las bayas altamente cafeinadas, en los seres humanos causan vómitos, y pueden ser mortales en dosis altas. Nicholas Culpepper, un botánico inglés de la década de 1600, consideró a la baya del acebo, como un curativo para los cólicos, y recomendó su uso para “purgar el cuerpo de la repugnante y pegajosa flema”.

Las flores del acebo ofrecen medicina para la mente. Las esencias florales se usan para tratar el desequilibrio emocional, y el acebo se ocupa de tratar los celos y la desconfianza. Es para personas que perdieron la confianza en sí mismos y los demás, y perciben engaño cuando no lo hay.

Muérdago

El muérdago es una planta parásita que en su mayoría ha sido encontrada enredada en ramas de los manzanos. Al igual que el acebo, ha sido durante mucho tiempo asociado con el invierno, y era una planta mágica para los druidas, que prefirieron al espécimen raro que vivió fuera de los robles.

El muérdago europeo (Viscum album) es una variedad que generalmente se usa en la medicina actual, pero el muérdago americano y chino también han sido utilizados. La hoja alargada es la única parte medicinal.

Las bayas blancas de la variedad europea tienen la reputación de ser venenosas, pero muchos dudan de esta afirmación. Las bayas rojas de la variedad americana son predominantemente decorativas, sin embargo, son indiscutiblemente tóxicas.

El muérdago ha servido durante mucho tiempo como un símbolo de paz, y su efecto sedante ha hecho un buen remedio para los trastornos del sistema nervioso, como la ansiedad, ataques de pánico y epilepsia. Es ampliamente utilizado en Europa como té para bajar la presión arterial alta.

El muérdago también es asociado con la fertilidad. Es un estimulante para el útero, por eso es prohibido durante el embarazo. Sin embargo, puede ser utilizado durante el parto para facilitar las contracciones y tener un parto más fácil.

La moderna afirmación del muérdago le da fama como un remedio para el cáncer. El filósofo Rudolf Steiner, por primera vez, a principios del siglo XX sugirió la idea señalando que se comporta como un cáncer para el árbol huésped. El muérdago se convirtió en el tratamiento no convencional más popular para el cáncer en Europa Occidental.

Las aplicaciones tradicionales incluyen un té o tintura tomada por vía oral, pero para el tratamiento moderno del cáncer, un extracto de muérdago fermentado es administrado a través de inyección. Se utiliza no solo para reducir tumores, sino para contrarrestar los síntomas asociados con la quimioterapia y radiación.

Inyecciones de muérdago es utilizado en Suiza, Reino Unido, Alemania y Países Bajos, pero no están aprobados en Estados Unidos. La investigación sobre la eficacia del muérdago en diferentes tipos de cáncer parece prometedora, pero todavía carece de los ensayos clínicos rigurosos necesarios para su reglamentaria aprobación.

La flor de Pascua

Esta planta originaria de México no florece de forma natural en la parte oscura del año (como los cactus navideños), la flor de pascua no tuvo ninguna relevancia en festividades de invierno hasta mediados de 1800.

La flor de pascua no es venenosa, a pesar de la creencia generalizada de lo contrario. Comer las hojas de sabor suave se dice que produce náuseas y vómitos, pero se necesita mucho para llegar a este estado. Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio encontraron que un niño de 50 libras tendría que consumir más de 500 hojas de esta planta para tener síntomas.

La flor de pascua es principalmente un atrayente remedio. Se ha utilizado en la medicina popular mexicana para tratar verrugas y otros problemas de la piel. También se ha utilizado para el dolor de muelas y otros tipos de dolor.

Al rasgar un pétalo de la flor de Pascua usted encontrará una savia blanca pegajosa, que puede irritar la piel de las personas con alergias al látex. Este sello señala a otro remedio: Ayudar a fluir leche para madres lactantes.

La última aplicación medicinal de la flor de pascua, es como una esencia floral. Esta preparación se utiliza para aquellos que tienen problemas en expresar sus emociones.


Vía » lagranepoca.com