La Profecía del Kalachakra: Justicia contra Materialismo

La Profecía del Kalachakra: Justicia contra Materialismo, InfoMistico.com

Shambhala, vocablo sánscrito que resuena como Fuente de Felicidad, es un secreto al que sólo las antiguas escrituras tántricas budistas consagradas a la Kalachakra —la Rueda del Tiempo— dan luz. Y estas luminosas palabras han sido cuidadosamente interpretadas y comentadas a lo largo de los centenarios pasados.

Shambhala: El Secreto Reino de las Escrituras Budistas y Sus Misterios Ocultos en la Rueda del Tiempo

La Mística Profecía de la Kalachakra nos desvela la danza perpetua del Tiempo, en ciclos ininterrumpidos.

En un rincón casi olvidado de nuestro mundo, más allá del Río Sita —que sabios de la era moderna han vinculado al Río Tarim que serpentea en la distante región autónoma china de Sinkiang Uighur— yace Shambhala.

Sus aguas tienen origen en las imponentes montañas de Kunlun y discurren cercanas al Paralelo 42 Norte, atravesando el árido Desierto de Takla-Makán y las majestuosas Montañas Celestes, reverenciadas por los Taoístas como Tien Shan.

Aquella es una vasta tierra, escasamente poblada y envuelta en misterio, donde las fronteras se desvanecen y la política danza al son de los conflictos. Y aún en nuestros tiempos, se erige como uno de los rincones menos desvelados de la Tierra.

Mas, cuentan las antiguas escrituras, un luminoso anillo de montañas nevadas custodia a Shambhala, defendiéndola de aquellos que, carentes de la sabiduría necesaria, buscan irrumpir en su sagrado suelo.

Habitar en sus dominios es sumergirse en una atmósfera donde reina el equilibrio, donde las necesidades materiales son ajenas y las condiciones propician una sublime Ascensión Espiritual. Sin embargo, el pueblo de Shambhala no desdena del mundo material.

Al contrario, buscan comprenderlo en su totalidad. Y es este profundo entendimiento lo que les ha permitido forjar una medicina de avanzada, estudiar los astros con precisión y diseñar ingenios tecnológicos de gran sofisticación.

Shambhala y las Crónicas de Kalachakra: Monarcas, Misterios y el Camino hacia la Iluminación

En las antiguas crónicas de Kalachakra, se relatan prodigios del legendario Reino de Shambhala. Se cuenta que el magnánimo Soberano de tan insigne dominio poseía un Mirador Encantado, un espejo capaz de desvelar eventos que sucedían a inimaginables distancias de sus estancias reales.

Se habla también de artefactos voladores, fruto de conocimientos aeronáuticos que se remontan a eras olvidadas.

En las tierras de Shambhala, la vida fluye de manera prolongada y sus moradores, de no haberse sumergido en el éxtasis del Nirvana, son reencarnados ya sea en su propio reino o en algún otro Edén Celestial, donde continúan su sagrada senda evolutiva.

No todos han sido tocados por la divina iluminación, pero todos transitan hacia ella. Las hojas de Kalachakra nos transportan al año 900 AEC.

En esos tiempos, Gautama, el ilustre Buda, compartía sus últimas reflexiones en Dhanyakataka, en las tierras meridionales de la India. Según algunos relatos, este evento trascendental ocurrió durante la Luna Venerable de Wesak, cuando el cielo brillaba con el Plenilunio de Junio. Entre aquellos afortunados oyentes se encontraba Sukandra, el insigne fundador del linaje de Shambhala.

Dharmarajas o Reyes de la Verdad

El título de Dharmarajas, o Reyes de la Verdad, fue otorgado a aquellos que como Sukandra, regresaron a sus tierras después de recibir el conocimiento profundo de la Meditación Kalachakra. Y él, después de sumergirse en las enseñanzas, fue el pionero en portar tal distinción.

El paso del tiempo ha teñido de misterio la fecha exacta en que Buda dejó este mundo. Si bien es aceptado comúnmente que su partida fue cerca del 490 AEC, las crónicas de Kalachakra nos sumergen en un dilema.

¿Sería posible que el venerable Buda partiera en realidad hacia el 900 AEC? ¿O se ha atribuido, en fechas posteriores, la iniciación de Sukandra bajo su tutela?

Pero más allá de las incertidumbres temporales, las escrituras de Kalachakra nos dejan un legado: la lista de aquellos monarcas que siguieron el camino de Sukandra. Siete fueron los Dharmarajas:

  • Sukandra.
  • Devendra.
  • Tejasvin.
  • Somadatta.
  • Deveshvara.
  • Chitrarupa.
  • Devesha.

A estos grandes Reyes les seguirían los Reyes Kalki, guardianes del conocimiento y portadores de la Sabiduría:

  • Manjush Rikirti.
  • Pundarika.
  • Barda.
  • Vijaya.
  • Mitrabhadra Sumitra.
  • Ratnapani.
  • Vishnugupta.
  • Suryakirti.
  • Subhadra.
  • Samudra Vijaya.
  • Durjaya.
  • Suryapada.
  • Vishvarupa.
  • Shashiprabha.
  • Ananta.
  • Parthiva.
  • Shripala.
  • Singha.
  • Vikranta.
  • Mahabala.
  • Anirudha.
  • Narasingha.
  • Maheshvara.
  • Ananta Vijaya.
  • Rudra Chakrin.

Así, estas historias, plasmadas en las páginas de Kalachakra, nos transportan a tiempos y lugares donde lo místico y lo terrenal convergen y donde los Reyes, con su sabiduría, guían a su pueblo hacia la iluminación…