La gran manipulación del mundo — Divide y Vencerás

Divide y vencerás o dividir para reinar es ganar y mantener el poder mediante la ruptura en piezas de las concentraciones más grandes, que tienen individualmente menos energía. Dívide et ímpera, — divide y domina — estas palabras fueron utilizadas por el gobernante romano Julio César donde aconseja a quien desee controlar un gobierno con poco esfuerzo, debe crear confusión y sembrar la desconfianza y el emperador corso Napoleón utilizo esta estrategia años después.

Divide y Vencerás

En el año 338 a. C. Roma derrotó a su mayor enemigo de la época, la Liga Latina, una confederación de unas 30 aldeas y tribus aliadas para bloquear la expansión romana.

No obstante, tras la victoria, los romanos se enfrentaban a un nuevo problema, relativo a cómo gobernar la región evitando que el vacío de poder dejado por la caída de la liga, allanase el camino a otro enemigo aún mayor.

La solución que adoptaron fue la que más tarde se denominaría divide et impera, lo que se convirtió en el fundamento estratégico sobre el cual se forjaría su nuevo gobierno.

Esta estrategia  esta orientada a mantener bajo control un territorio y/o una población, dividiendo y fragmentando en el poder de las distintas facciones o grupos allí existentes, de tal manera que no puedan reunirse en pos de un objetivo común.

Gobierno despótico

La técnica permite a un gobierno despótico, o una gobernación, compuesta por un número relativamente pequeño, gobernar y dominar a una población mucho más numerosa, y de una forma relativamente simple.

La característica típica de esta técnica, consiste pues en crear o alimentar disputas y controversias entre las facciones originales. Al proceder de esta manera, se contribuye al debilitamiento y posterior deterioro de las relaciones entre las partes, haciendo imposible o dificultando las alianzas entre ellas.

Otra característica que puede ser utilizada, es la de eventualmente promover la cooperación financiera no reembolsable , y asimismo apoyar cualquier asunto o tendencia que sea fiel a esta regla, pues una forma de quitar autonomía es creando dependencia económica para que el empresario quiebre su empresa.

Guerras subsidiarias

Una versión moderna de esto son las “guerras subsidiarias” (o “proxy wars”, en inglés), que son:

“Un tipo de guerra que se produce cuando dos o más gobiernos utilizan a terceros como sustitutos, en vez de enfrentarse directamente”  normalmente se prefiere utilizar a guerrillas, mercenarios, grupos terroristas, saboteadores o espías para golpear al oponente indirectamente.

El objetivo es dañar, dislocar o debilitar a la otra parte sin ir a un conflicto abierto.

Rara vez es posible librar una guerra subsidiaria pura, pues los bandos utilizados tienen sus propios intereses, algunos de los cuales divergen de los intereses de los lideres que los gobiernan.

Por desgracia, esta actitud ha generado y aún genera una cantidad incalculable de sufrimiento, destrucción y heridas, que difícilmente sanan con el tiempo.

Quizás Dante en su obra tenía razón, sepultando en el inframundo a estos seres que gobiernan sin escrúpulos.


Samira Adján