Luna Llena de Pascua: significado, tradición y celebración

Luna Llena de Pascua: significado, tradición y celebración, InfoMistico.com

La celebración de la Semana Santa es conocida por tener una fecha variable, debido a una decisión tomada en el Concilio de Nicea en el año 325. En ese momento, se estableció que la Pascua de Resurrección se llevaría a cabo el domingo siguiente a la primera Luna llena que ocurriera después del Equinoccio de Primavera, que tiene lugar el 21 de marzo.

Por qué la fecha de Semana Santa varía cada año

Este fenómeno explica por qué la Luna Llena es visible en la Semana Santa cada año. Resulta interesante mencionar que la Semana Santa de la religión católica se rige por la Luna, lo cual es un anacronismo curioso.

El Viernes Santo, uno de los días más importantes de la Semana Santa, se celebra el primer viernes después de la primera luna llena que sigue al Equinoccio de Primavera. Esto significa que la Semana Santa nunca puede ser anterior al 21 de marzo ni posterior al 23 de abril.

Cómo se determina la fecha de la Semana Santa: la importancia del Domingo de Resurrección y el calendario lunar

El cálculo para determinar la fecha de la Semana Santa tiene varias explicaciones. Una de ellas se basa en el Domingo de Resurrección, que es el día en que la Iglesia Católica conmemora la muerte de Jesús, tal y como se relata en los evangelios.

En la antigüedad, los judíos utilizaban el calendario lunar para sus celebraciones y actualmente continúan haciéndolo. Por lo tanto, la Iglesia ha mantenido la tradición de seguir el calendario lunar.

El calendario de la Semana Santa se rige por el Domingo de Resurrección, que es el domingo posterior a la primera luna llena del mes de Nisán, correspondiente a los meses de marzo y abril. En otras palabras, el Domingo de Pascua se celebra el domingo posterior a la primera luna llena de la primavera.

La llamada “Luna Llena de Pascua” es un momento de gran exaltación en la naturaleza y se produce en la primera Luna Llena después del inicio de la Primavera Boreal. En ese momento, el Sol está en su máximo esplendor para el planeta, acompañado de su propia luz reflejada por la Luna Llena.

Cuaresma y la Luna Llena de Pascua: la espiritualidad y el poder transformador de la celebración de Pesáj

La Cuaresma es un tiempo de espiritualidad profunda y transformación interior, donde cualquier invocación justa puede ser respondida y cualquier decreto positivo puede ser cumplido. Es un flujo espiritual muy poderoso que bendice este tiempo sagrado.

La “Luna Llena de Pascua” es la esencia y clímax de la Cuaresma. Es una efusión espiritual que, aunque no se llame directamente “cuaresma” o “pascua”, fue utilizada de manera positiva por el pueblo judío cuando estaba esclavizado y oprimido en Egipto, para liberarse cuando Moisés decidió rescatarlos.

Cuando el faraón se negó a liberarlos, el Principio de Causa y Efecto entró en juego y le sobrevinieron las “Diez Plagas”. La última de ellas, la muerte de su primogénito, fue la peor que le pudo pasar.

Para evitar que esta plaga afectara a los judíos, tuvieron que matar un cordero y pintar el dintel de la puerta con su sangre. De esta manera, el cordero se convirtió en un símbolo de salvación y perdón de los pecados.

Después de que los judíos escaparon de Egipto, comenzaron a celebrar el día de su liberación, que ahora se conoce como “Pesáj“. Durante estos días, las energías de la Llama de la Resurrección y la Restauración del Plan de Dios sobre la Tierra se activan en todo el planeta.

En conmemoración de esta fecha, los judíos comían el cordero del perdón y el pan sin levadura. Esta festividad se conoce en hebreo como “Pesáj”, que significa “paso” o “PASCUA”.

La verdad detrás de la celebración de la Pascua: su historia, significado espiritual y la bendición de la Luna Llena de Pascua

La celebración de la Pascua es un Festival Espiritual que persigue la meta de salir del mal, que incluye opresión, sufrimiento, conflicto, necesidad y enfermedad. La Luna Llena de Pascua, que se celebra a nivel planetario y solar, trae consigo una bendición que ha sido valorada a lo largo de los siglos.

El Papa San Pío I en el año 140 fijó la fecha de la Pascua en el primer domingo después del primer plenilunio después de la entrada de la primavera en marzo. Jesús, consciente del Poder Espiritual que la Pascua contenía, celebró la “Última Cena” para conmemorar esta festividad Judía.

Durante la cena, les hizo entender a sus discípulos que no era necesario sacrificar un cordero para el perdón de sus pecados, ya que Él sería el Cordero como Alma, ya que este principio espiritual es el único que redime, salva y libera.

Jesús explicó que el pan era su cuerpo o el del cordero que ahora era Él, y el fruto de la vid, su sangre purificadora. Este hecho ha establecido una conexión espiritual única que se suma al poder natural de la Pascua desde hace dos mil años.

La Pascua: momento de reflexión espiritual y renovación

La celebración de la Pascua es un momento de reflexión espiritual y renovación que ha sido celebrado durante siglos. La historia detrás de esta festividad incluye la creencia de que la redención y la liberación provienen de un principio espiritual, y no del sacrificio de animales.

En un acto que ha generado gran controversia, un cuerpo ha sido sacrificado en nombre de una divinidad. Sin embargo, este no es el cuerpo de un animal, sino el de Jesús como “Cristo”.

Según se ha informado, este sacrificio forma parte de la comunión, donde los creyentes se unen y se convierten en uno solo al participar del pan y del vino que representan el cuerpo y la sangre de Jesús. La Pascua Judía ha sido transformada en la “Nueva Era de Piscis” a través de este acto simbólico.

La Comunión es considerada un momento sagrado de confraternidad y unión entre los fieles. La celebración de la Pascua, en este sentido, se convierte en una efusión cósmica que puede disolver confrontaciones y conflictos entre las personas.

Aunque hay opiniones encontradas acerca de este tipo de rituales, para muchos creyentes representa una forma de conexión más profunda con su fe y una manera de honrar a su deidad.

El Maestro El Tibetano: la importancia de comprender la unidad de la humanidad y su relación con el destino del mundo

Según el Maestro El Tibetano, el mundo y sus sufrimientos son una entidad única y la humanidad en sí misma es una sola unidad, aunque muchos todavía no lo comprenden. La enseñanza actual busca despertar a la humanidad para que perciba esta realidad.

El Maestro El Tibetano enfatiza la importancia de este pensamiento: en el futuro, la humanidad emergerá como una entidad depurada, disciplinada, iluminada y fusionada.

Quienes no comprendan este hecho importante, independientemente de si son beligerantes o neutrales, sufrirán profundamente como resultado de su falta de participación en el destino de la totalidad.

La Jerarquía, según el Maestro, no es neutral. Está a favor del elemento correcto de cada nación y en contra de todas las actitudes separatistas, aislacionistas y materialistas. Tales actitudes impiden la comprensión de los verdaderos valores espirituales y obstaculizan el desarrollo humano.

La Pascua en dos religiones: diferencias y similitudes entre el cristianismo y el judaísmo

La Pascua es una festividad religiosa de gran importancia tanto para los cristianos como para los judíos. Cada año, los seguidores de ambas religiones se congregan para conmemorar y recordar los acontecimientos que han marcado la historia de sus respectivas creencias… leer más»

Con información de Rubén Cedeño

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