Mi hijo se porta mal solo conmigo

Dejas a tu hijo al cuidado de su abuela o en la guardería y te dicen que es un niño muy tranquilo, tierno, que se porta muy bien. Pero parece que nada más llegas tú y se convierte en otra persona, hace berrinches, grita, golpea y te sientes la peor madre del mundo.

¿Por qué mi hijo preescolar se porta mal solo conmigo?

Entonces, miles de preguntas invaden tu cabeza: ¿Qué pasa? ¿Por qué parece que mi hijo se porta de manera adecuada con otras personas y conmigo es otro? ¿Acaso soy una mala influencia? ¿Lo tengo demasiado consentido?

Si esta escena te pareció conocida, estás en la misma situación que yo y miles de madres en el mundo. Todas nos preguntamos lo mismo: ¿Por qué mi hijo se porta mal solo conmigo? ¿Qué hice para merecer esto?

Las razones del mal comportamiento

Un estudio, realizado por el doctor Leibowitz del Departamento de Psicología de la Universidad de Washington en Estados Unidos, descubrió que los niños se portan 800% veces peor en presencia de la madre, en comparación a cuando se encuentran con otras personas o solos. Esto es impresionante.

El estudio se realizó con 500 familias y los especialistas se encargaron de analizar los momentos donde los niños hacían berrinche, pedían muchas cosas, tiraban juguetes y solicitaban mayor atención.

El 99.9% de los niños podía estar jugando tranquilamente y al entrar su mamá en el cuarto, empezaban a llamar su atención con estos comportamientos. La conclusión fue que al percibir el olor de sus madres, los hijos sentían la necesidad de llamar su atención constantemente.

Mamitis

Creo que nadie necesitaba de un estudio para confirmar que los niños se portan diferente en presencia de sus mamás, todas lo hemos vivido y hacemos lo mejor que podemos.

Esto es un comportamiento normal, una mamitis que todos los niños tienen y nos afirma que nuestros pequeños necesitan la atención y los cuidados de su persona favorita en el mundo. Somos todo para ellos.

Tips para mejorar el comportamiento

  • Manejar límites y reglas con nuestros hijos
  • Aplicar técnicas de disciplina positiva
  • Ser madres presentes, dedicarles tiempo suficiente y de calidad
  • Darles pequeñas responsabilidades para mantenerlos ocupados
  • Armarnos de paciencia porque a veces no se podrán evitar las crisis.

Cuando los hijos decepcionan…

Uno de los dolores más grandes que se puede llegar a sentir, es cuando un hijo engaña o defrauda a su familia, sobre todo a sus padres. Ya sea por su mala actitud, por su poco aprecio a la vida o por su falta de responsabilidad.

Terra México