En la vida espiritual existen muchos planos, tanto religiosos, mentales, metafísicos y esotéricos. Conceptos y tendencias que a través del tiempo y espacio, se han transformado en culturas, modos de vida e inclusive, referentes para encontrar respuestas a muchas preguntas, problemas y enfermedades, las cuales para muchos médicos y científicos eran incurables o irreversibles.

Realidad donde entra la energía de José Gregorio Hernández, pionero de bondad y principal protagonista en esta historia noticiosa. Ciertamente desde su vida, e incluso después de conocer la muerte, El Venerable no ha parado de hacer milagros, conceder favores y dar savia a todos aquellos que ya la habían dado por perdida.

Fenómenos espirituales que se han registrado no solo en la religión católica, sino también, en otras devociones, cultos o tendencias espirituales, las cuales se resumen en derivaciones y ramificaciones de la misma fe.

Los milagros de José Gregorio Hernández

José Gregorio, el hombre, espíritu, esa presencia universal que se entrego a servir al necesitado después de la muerte, se encuentra ahora situado en los caminos de la fe, esos senderos que han sido creados por la misma humanidad, donde “el ciervo de Dios”, ha logrado milagros indescriptibles, para sorpresa de propios extraños, incluso para la misma iglesia católica y Vaticano, quien ve con malos ojos, estas respuestas diversas generadas por la misma fe, acción que no agiliza su canonización.

Al respecto, Rodolfo Jerez, maestro espiritual, comentó, que en la mayoría de los casos donde se han registrado milagros fuera de la iglesia, es gracias a las personas que han decidido creer en otros medios, manteniendo la misma fe, sobre todo buscando economizar, y curar enfermedades del cuerpo y alma, donde nadie hasta los momentos había sabido tratar.

De verdad José Gregorio existe para hacer el bien. Nosotros lo buscamos para encontrar respuestas y curaciones a todas aquellas personas que se encuentran sin esperanzas. Incluso inyectarles vida cuando la han perdido. Sabemos que nuestros servicios y luces son muy criticados por la iglesia, pero nacimos para ayudar al pobre, necesitado y por ello somos aliados de Mano Goyo, pues él quien hace el milagro, es él que toma la última palabra, nosotros tan solo somos un medio”

Vida de El Venerable

Abriendo un paréntesis, es necesario hablar del personaje ilustre de Venezuela y el Mundo. Así fue llamado José Gregorio Hernández Cisneros, médico nacido en Isnotú, Estado Trujillo el 26 de octubre de 1864 y fallecido el 29 de junio de 1919 en Caracas, al salir de una farmacia, tras ser golpeado por un automóvil en la esquina de Amadores y Uparal, vehículo que transitaba a escasos 40 km/h.

Tuvo como padres a Benigna Hernández y Manzaneda Cisneros. Estudió bachillerato en Caracas, e ingresa en la Universidad Central en 1884, donde obtiene el título de Médico en 1888.

Viaja a Europa para estudiar en París. Fue así como José Gregorio Hernández se preparó con profundidad en las áreas de: Microbiología, Histología Normal, Patología, Bacteriología y Fisiología Experimental. Aprovecha el viaje y trae a Caracas equipos para los laboratorios del Hospital Vargas.

A su regreso en 1891, todos sus conocimientos adquiridos los vertió con en sus alumnos de la Universidad Central de Venezuela. Dicta las cátedras de Histología Normal y Patología, Fisiología Experimental y Bacteriología.

Además, fue nombrado director del Laboratorio Nacional, haciendo de éste una copia exacta del de la Escuela de Medicina de la Universidad de París. Para que luego este Educador ejemplar muera, dejando abiertas las puertas de su luz milagrosa, para quienes la necesitan.

Entre la necesidad de creer

Ahora retomando esta línea informativa, la necesidad de creer ciertamente no puede poner en duda las veracidades de un milagro. No obstante cuando aquel realismo mágico espiritual; (que cada vez día retoma un espacio en la sociedad); sale a la luz, el hecho como tal recobra su importancia.

Yo tengo más de 30 años trabajando en estos caminos de la energía y esotérica, y José Gregorio ha sido utilizado para bien desde hace mucho tiempo atrás. Claro eso depende de la fe y creencia de cada persona, pero estas ramificaciones del creer, las cuales dan resultados positivos, no pueden ser cuestionadas” comentó Ricardo Espinoza.

En resumen, la clave está en tener fe, creer en algo, un dios, un santo, una energía, pero tener la valentía de creer en algo en plena libertad existencial. Ya lo decía Ricardo Espinoza

“Necesitamos mantener y recuperar nuestras creencias, sea cual sea, sobre todo tener fe, fe en nosotros mismos par poder llamar a la luz divina y por ende el cumplimiento de cualquier milagro necesitado por nosotros”.


Fuente: Diario el Tiempo Venezuela | Hernán Arujo