Festival de los Fantasmas Hambrientos

Festival de los Fantasmas Hambrientos
Festival de los Fantasmas Hambrientos

El mes fantasma es una curiosa festividad celebrada en muchos países de Asia, especialmente aquellos de tradición Taoísta y Budista, como es el caso de China y Japón. Se conmemora durante el séptimo mes del calendario lunar.

Festival de los fantasmas hambrientos

Estos fines de verano significa para los chinos la liberación de los viejos fantasmas, la aparición de los espíritus vengativos que buscan en la Tierra liberarse de una antigua maldición, y tanta es su fé en estas leyendas chinas que se encierran en sus casas a mediados de ese séptimo mes al caer las noches. El día 15 de ese séptimo mes lunar es el más temido por todos.

No sólo los espíritus benignos se echan a las calles, sino los más malvados. Las almas castigadas se pasean por las calles entre los susurros de la noche dispuestos a vengar su propia muerte; a capturar de entre los vivos a quienes les sustituyan en su fatal purgatorio. Son estos fantasmas hambrientos, generalmente, seres que murieron sin descendencia y que lo hicieron de una forma trágica o que se suicidaron.

En estas culturas asiáticas donde se mezcla el Confusionismo, el Budismo, el Taoísmo y los rituales en honor a los ancestros, se considera que la vida en el más allá es una especie de continuación de la vivida en la tierra; por eso durante este mes se honra a los ancestros ofreciéndoles incienso, comida, vino, té y papel de dinero en hermosos altares construidos en las aceras de las casas.

El mes fantasma además de ser una época para recordar a los familiares que ya no están en este mundo, también tiene un lado oscuro, es el más peligroso del año, pues es cuando los espíritus malignos salen en busca de almas.

Durante este mes la tradición oriental desaconseja realizar caminatas nocturnas, viajar, mudarse de casa o empezar un nuevo negocio. Muchas personas evitan pasear junto a los ríos, donde las creencias populares creen que se reúnen todas estas almas perturbadas. También evitan nadar porque creen que en el agua habitan muchos espíritus que podrían intentar ahogarles, tener especial cuidado cuando se conduce a altas horas de la noche o cuando se viaja a destinos fuera de su casa.

El primer día cuando según la tradición, las puertas del infierno se abren para permitir a los fantasmas y espíritus acceder al mundo de los vivos. Los espíritus de los fallecidos pueden visitar a sus familiares, cenar con ellos y en caso de no ser recibidos como deberían, salen a buscar víctimas.

La noche de los fantasmas hambrientos

El décimo quinto día del mes, se celebra el festival fantasma o festividad de los fantasmas hambrientos. Celebración de origen Budista, Ullambana en sánscrito, pero que con la introducción del budismo a China también se le conoce como Yu Lan Pen, y que para los taoístas es conocida como Zhongyuan Jie.

Tanto taoístas como Budistas realizan ceremonias este día para aliviar el sufrimiento de los fallecidos.

Durante este día las vías de comunicación entre los tres reinos (Cielo, Infierno y Tierra) están interconectadas, lo que facilita la comunicación con los seres que habitan estos lugares, y hace que los rituales en su honor y de sanación sean más efectivos y poderosos.

En esta noche las ofrendas se hacen en casa, en el marco de elaborados banquetes; tradicionalmente se dejan algunas sillas vacías para que los espíritus de los antepasados puedan tomar asiento en torno a la mesa, puesto que se cree que las almas de los estos seres asistirán a la cena preparada en su honor.

Casi tan importante como honrar a los ancestros, es el dar ofrendas también a los espíritus que carecen de familiares para evitar que estos puedan causar daños.

Por lo que se podría decir que es una festividad similar al Halloween y al Día de los difuntos celebrado en México.

Una rica cultura y tradición ha surgido en torno a este festival. En Japón por ejemplo en el festival de O-bon, se acostumbra comprar o fabricar botes de papel o linternas, los cuales son dejados en las corrientes de los ríos y lagos, para que así sirvan de guía a los antepasados en su camino de regreso al inframundo. Se cree que mientras más lejos flota la linterna más suerte tendrá la familia en el año venidero.

Los fantasmas hambrientos

Según la tradición son criaturas con enormes estómagos vacíos, con bocas demasiado pequeñas y cuellos demasiado delgados como para poder ingerir alimentos. Algunas veces poseen aliento de fuego, otras veces la comida que intentan comer se convierte en cenizas en sus bocas, por lo que están condenados a vivir con un hambre incesante.

Nadie sabe quienes son, ni cómo son. Pueden engañarlos haciéndose pasar por mujeres o por hombres, por animales domésticos o salvajes, o simplemente, ser una sombra que se desliza a tu lado con un suave silbido y una brisa que refresca tu cara. Son muchos los casos que se achacan a estos fantasmas hambrientos, y quizás el más famoso de ellos sea el que se conoció como el brote de las coletas cortadas.

Hay escritos de un raro suceso acaecido en Taiyuán, donde en el año 1844, muchos hombres que portaban sus coletas, de repente veían cómo éstas caían al suelo. Todo ocurría a la luz del día y nadie sabía encontrar una explicación a qué ocurría. el pánico cundió en aquella población ante el temor de fantasmas que atentaran contra lo más sagrado de la presencia de un chino: su coleta. Y tanto fue así, que durante mucho tiempo, aquellos chinos, no sólo andaban siempre con el temor a vigilar sus espaldas, sino que se peinaron e hicieron la coleta hacia delante en lugar de atrás.

Aquel mismo suceso se repitió 32 años después, en 1876, en Xiamen. Todos los miedos acaban el último día del séptimo mes lunar.

Según la tradición oriental, el reino de los fantasmas hambrientos es uno de los seis reinos del Samsara en los cuales los seres vivos pueden renacer. Se entienden más como estados mentales que como físicos, se puede llegar al reino de los fantasmas hambrientos al dejarse llevar por una vida de adicciones, obsesiones, avaricia y celos.

La festividad de los fantasmas hambrientos se realiza como una forma de aliviar por un momento el sufrimiento de estos seres, ofreciéndoles comida y realizando juegos, danzas y ópera en su honor.

Orígen del Festival de los fantasmas hambrientos

Sus orígenes se encuentran en el Sutra Ullambana, en el cual un discípulo de Buda al enterarse de que su madre había sido condenada a renacer como fantasma hambriento, le ofrece un plato de comida pero antes de que pudiera comérselo éste se transforma en carbón ardiente, lamentándose Mahamaudgalyayana fue a buscar a Buda para que le instruyera sobre lo que debía hacer para ayudar a su madre.

Buda le dijo a Maudgalyayana (o Mulian) que a partir del 15º día del séptimo mes lunar, toda la comunidad debía llenar cuencos limpios con comida y frutas, junto con otras ofrendas tales como incienso y candelas para ser ofrecidos junto con rezos y mantras en altares construidos para la ocasión.

Al hacerlo siete generaciones de ancestros son liberados de los reinos más bajos, (fantasmas hambrientos, animal o infierno) y podrán recibir los alimentos ofrecidos y ser bendecidos por 100 años.

El día en que se cierran las puertas del infierno:

El último día de este mes, las puertas del averno vuelven a cerrarse. Con cánticos y repiques de campanas, un sacerdote agita la llamada “espada de las siete estrellas” con la que se anuncian a los malvados espíritus que su tiempo en la Tierra ha pasado y que deben volver al más allá, y es la hora de regresar a su confinamiento en el inframundo, mientras estos se despiden con un gemido sobrenatural.

Vía » Criptogramas