Equinoccio de Otoño

Equinoccio de Otoño / Autumn Equinox
El equinoccio de otoño, que se produce este jueves 22 de septiembre, señala el comienzo del otoño en el hemisferio norte y de la primavera en el hemisferio sur.

Equinoccio de Otoño — 22 de Septiembre

El Sol entra en Libra en este día, según el movimiento zodiacal aparente. Desde el punto de vista astronómico, el día y la noche duran lo mismo en prácticamente todo el planeta, a excepción de los polos. Por eso la palabra “equinoccio” deriva del latín aequs-nox, que significa “noche igual”.

Por eso hablamos de la armonía entre la luz y la oscuridad en su interminable danza, porque son energías complementarias en lugar de ser opuestas (y en el equinoccio se anula por un momento la dualidad, para retomar su juego polar, el perenne solve et coagula).

La balanza, la justicia y la belleza

Además, representa el equilibrio, la equidad y la elegancia del ritmo, así como el signo de Libra. El Sol sale directamente hacia el este y se pone directamente hacia el oeste en el día del equinoccio.

El equinoccio, el gran marcapasos de la naturaleza, es la luz que hace visibles los ritmos de la naturaleza. El comienzo del otoño ha llegado oficialmente al norte (una precisión que apenas se mantiene debido al cambio climático).

En el pasado, la gente agradecía a la Tierra la generosidad del verano, compartía la cosecha y empezaba a prepararse para el invierno, cuando debía conservar sus energías mediante la reflexión.

Es en este día cuando la naturaleza pasa verdaderamente; la luz se apaga como las hojas que caen de los árboles. En realidad, el renacimiento de la luz se conmemora durante el solsticio de invierno.

El equinoccio de primavera también se conmemora el 22 de septiembre

El equinoccio de primavera, que se produce en el hemisferio sur el 22 de septiembre, anuncia el comienzo de la primavera y, con él, la celebración de la luz al elevarse a su máxima intensidad, la fructificación de los propósitos y la aparición de las flores materiales y espirituales que adornarán el verano.

La alegría juvenil de su vibrante eclosión.

Adaptación a las diferentes estaciones

En la llamada “Biblia de la acupuntura”, el Clásico Interior del Emperador Amarillo (Huangdi Neijing), se explica que el ser humano debe adaptarse a las distintas estaciones, ya que cada una de ellas tiene cualidades diferentes.

En particular, el hombre tiene menos acceso a la energía vital (qi) cuanto menos luz solar hay en el entorno. Esto puede llevar a desarrollar los siguientes comportamientos de protección, según la estación del año:

  • En invierno, hay que dormir más y levantarse más tarde. El cuidado del riñón es extremadamente crítico en esta situación.
  • En primavera, hay que dormir hasta tarde y levantarse temprano. La energía del hígado recibe una atención extra durante esta estación.
  • En verano, hay que acostarse y levantarse temprano. Aquí hay que proteger el corazón.
  • El otoño exige acostarse y levantarse temprano. Aquí se cuida la energía del pulmón.

Comprender que estamos influenciados por los ritmos del cosmos y que cada momento es único y tiene una energía única, es el significado fundamental de los equinoccios y solsticios.

La salud integral solo puede lograrse aprendiendo a vivir en sintonía con los patrones energéticos naturales que la Tierra refleja claramente.

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Con información de pijamasurf.com