La energía de paz

La energía de paz, InfoMistico.com

¿Cómo podemos conocer la verdadera paz, la calma y la confianza que constituyen el poder sagrado de nuestra alma y que nos acercan a la plenitud, aportándonos a su vez congruencia energética?

Entra en la calma para estar en paz

Lo conseguiremos buscando e incorporando en nosotros una energía de calma que nos permita llegar a un estado de paz. Nuestras vidas pueden llenarse de paz cuando la energía de la paz (que es no-resistencia y no-juicio) comienza a formar parte de nuestro espacio energético.

No podemos permanecer en calma en nuestro interior si no lo estamos también en nuestras vidas, al igual que no podemos sentirnos en paz cuando nos sentimos enfadados o disgustados.

La energía de paz es un requisito para la congruencia y el avance en nuestro camino de Ascensión, ya que nos coloca en el flujo de nuestra divinidad.

Permanecemos tranquilos y quietos

En su definición física, estar en paz significa que permanecemos tranquilos y quietos, sin movernos ni pensar. Sin embargo, eso va en contra de nuestra naturaleza humana y significa que debemos insistir en «no hacer» en cuanto a nuestros pensamientos y acciones.

Entonces nos sentimos incómodos, porque todo aquello con lo que no nos sentimos en paz necesita de nuestra atención y acción, y por consiguiente, que empleemos en ello nuestro ser y nuestro hacer.

Existe un aspecto superior de la paz que supone fluir con esa energía de paz, de manera que cada pensamiento, palabra y acción estén alineados e inspirados por nuestro ser más pacífico, y eso significa estar «en paz».

Estamos «en paz» cuando consideramos la paz como una energía con la que podemos alinearnos y que podemos encarnar, cuando conectamos con la vida desde nuestro centro del alma (el aspecto de nuestro ser que busca conocer la paz primero para encarnarla después) .

Podemos ser pacíficos cuando en primer lugar nos llenamos con energía de paz y después ponemos en práctica el no juicio y la no resistencia.

Las incongruencias que nos alejan de la paz

Son aquellas que nos hacen sentir impotentes, fuera de control, y que generan inquietud e incongruencia en nuestras vidas.

Aunque estén fuera de nuestro control porque están involucradas con las realidades de otras personas, sí podemos en cambio sentirnos en paz con nuestra propia realidad, no importa lo que otros hagan o piensen.

El no juicio requiere la aceptación de la soberanía energética de los demás y, efectivamente, podemos elegir como eso afecta a nuestra calma. Nuestra naturaleza más profunda busca el equilibrio y desea crear paz, pero nunca lo lograremos si esperamos que todo y todos estén alineados con nuestro deseo de paz.

Conseguir paz en nuestra realidad significa que sabemos crear límites energéticos para conseguirla y que permitimos que todo aquello que nos ayude a llegar hasta ella forme parte de nuestra realidad.

Estar «en paz» es abrazar la energía de la paz y saber que todo está en orden divino, que todo está bien, y que todo aquello que no esté alineado con el flujo de Luz y paz puede ser reconducido hacia él si permanecemos conectados a nuestro centro de calma.

Estamos «en paz» (o en el espacio físico de paz)

Cuando nos enfocamos en estar en paz. Existe una solución pacífica para cualquier situación, una que no estará centrada en el caos ni en la distracción, y que nos ayudará a sentirnos poderosos en lugar de impotentes. Pero previamente será necesario que aceptemos en lugar de juzgar, que fluyamos y no forcemos las cosas.

No te preguntes cómo puedes convencer a otra persona de que mantenga la calma, pregúntate más bien: «¿Cómo puedo generar paz para mí dentro de esta situación?.

¿Resulta tan difícil detener el diálogo mental, la agitación, el caos y el ruido que nos rodean y a los que tanto juzgamos?

Podemos sentirnos en paz cuando damos la bienvenida a la energía de la calma en nuestra vida. Podemos conectar con nuestro «centro de calma » si lo imaginamos como un destello de luz brillante que se encuentra en nuestro interior.

Una vez hayamos llevado nuestra atención hacia esa serena luz interior, podemos expandirla hacia nuestro espacio energético. Entonces estaremos en esa energía de calma y nos sentiremos en paz.

Conectar con la quietud y la calma

Es así como podremos conectar en cualquier momento con la quietud y la calma que hay dentro de nosotros, al reconocer que sentirnos «en paz» es el resultado de rodearnos de la energía de paz, dentro y fuera de nosotros, y de permanecer en ese flujo.

Incluso en medio del caos, la paz nos permitirá encontrar el sendero hacia la calma y conseguir claridad frente a la confusión. Desde de ese lugar interno de paz todas las soluciones pacíficas son posibles. Desde la energía de paz, todas las opciones pueden ser consideradas, todas las posibilidades, examinadas.

Podremos conectar con todos los potenciales posibles porque no estaremos bloqueando el flujo de energía intentando crear soluciones pacíficas sin haber conectado previamente con la energía de paz.

Y, no importa lo perturbadora que sea la energía a nuestro alrededor, siempre podemos crear paz dentro del caos si nos convertimos en el observador desde nuestro centro de calma.

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Por Jennifer Hoffman
Traducción: Rosa García
Difusión: El Manantial del Caduceo en la Era del Ahora