Es difícil poder dar un buen consejo, sobre todo cuando no sabe todo lo que en realidad pasa dentro del matrimonio. Solo los que viven juntos saben la realidad de su relación. Juzgar y dar opiniones siempre es una opción fácil, después de todo ¿Quién no tiene una opinión o una recomendación, sobre todo cuando no se trata del pellejo propio?

¿Cómo saber cuándo es el momento para divorciarse? ¿Cuál sería el mejor consejo que se puede dar a una persona que esta confundida y lastimada?

Las opiniones de las otras personas

Muchas veces pueden ser útiles, siempre y cuando se considere que cada relación tiene su historia y además las condiciones de cada pareja son específicas. Dar un consejo u opinión acerca de romper un matrimonio es peligroso. No es conveniente tomar la responsabilidad para decidir por otras personas, uno no está dentro y hay muchos factores que se desconocen.

Es fácil dar consejos a los demás, después de todo uno no vive las consecuencias de lo que el otro sufre.

Entonces que se dice cuando una persona está desesperada y está buscando apoyo y a lo mejor quisiera validar sus sentimientos para poder tomar una decisión adecuada. Dentro de los factores que se debe considerar es importante recordar que:

  • Cuando las cosas entre la pareja ya no funcionan en ningún aspecto, no hay comunicación, respeto y además, no hay hijos de por medio.
  • Cuando uno deja de ser mejor persona porque la pareja discute o se ignoran a tal grado que solo saca lo peor de cada quien.
  • Cuando hay abuso, infidelidad, mentiras y la vida se pone en peligro, cuando hay agresión, falta de seguridad o comportamientos que ponen en riesgo la salud y la paz emocional, entonces desde luego que el divorcio no se cuestiona. Este no es solo una opción, sino que también es una necesidad.

Pero que pasa en las situaciones donde hay hijos de por medio y una familia formada

Cuando hay una larga vida juntos, pero las circunstancias se complican o se atoran, en momentos, la situación económica se agrava y se cometen muchas tonterías por la desesperación y la falta de recursos, o porque hay pérdidas o simplemente, la visión de la vida es distinta los valores ya no coinciden y la manera de vivir es diferente… Entonces la consideración del divorcio es complicada. Puede haber mil motivos para terminar, y al mismo tiempo mil otras razones por las cual uno debiera de seguir.

El divorcio pudiera ser una solución o no. De hecho, hay ocasiones que terminar el matrimonio, solo es una puerta que invita a tener problemas más grandes y complicados.

Lo que queda claro es que no se puede, ni se debe de vivir en conflicto y deteriorar una relación por no tomar una decisión. En la pareja, cada quien es responsable por sus acciones. Si uno engaña y el otro lo permite, si uno grita y el otro caya… cada quien tiene sus cuestiones., que resolver tanto el que hace como aquel que lo permite.


Becky Krinsky en exclusiva para Diario Judío México







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