La Cruz de Caravaca entrega protección contra todo tipo de males, protege al hogar y a sus habitantes, rechaza el mal de ojo y los daños. Su poder defensivo es ilimitado. Sin embargo, como sucede con los amuletos y talismanes, existe una forma para potenciar su influencia. Debemos tener en cuenta que se trata de un objeto, que fue adquirido en un local comercial o lo recibió de regalo, en esos casos antes de usar la cruz como objeto personal conviene hacer un ritual para purificarla.

También puede suceder que haya perdido fuerzas con el tiempo. Las causas pueden ser muchas, descuido, desuso, mudanzas, que haya estado al contacto de otras personas etc. En cualquiera de estos casos antes de recibir su ayuda deberá de bendecirla y devolverle su fuerza original.

Primer paso — Suplica a Santa Ana

Es recargar la cruz, es decir, elevar una oración a la Madre de la Virgen María. Para rezar, sostenga la cruz en su mano derecha cerrando el puño con la cruz sobre su pecho cerca del corazón y decir lo siguiente:

Ana, Ana, Madre de la Santa Madre, Abuela del Divino Niño,
al igual que la luz que en Belén se mostró a los santos de corazón,
te pido que intervengas.
Que por tu intermedio, el Señor pose su mirada sobre esta
Santa Cruz, y me brinde amparo.
Que la luz de tu Santo Nieto
ilumine mi corazón. Que así sea.”

Cuando finalice la oración encienda dos velas blancas y ponga la cruz al medio de las dos velas y dejar hasta que se consuman totalmente. Luego retire la cruz, que ya estará lista para la segunda parte del ritual.
Segundo Paso — Bendición casera para recargar la Cruz de Caravaca
Un paso fundamental para potenciar el poder de los símbolos sagrados es la Bendición. Para ello, solo se necesitará agua bendita y su cruz.

Trabaje en una mesa despejada, ponga al centro la Cruz de Caravaca, se debe quedar recostada sobre una de sus caras.

Tome el agua bendita, moje un dedo de su mano derecha y trace un círculo alrededor de la cruz. Dibuje la circunferencia en sentido horario (a igual dirección que las agujas del reloj).

Concentre sus pensamientos, cuando el círculo de agua se haya secado, debe de dar vuelta la cruz, para que la otra cara quede a la vista. Vuelva a trazar el círculo protector de agua bendita. Cuando se haya secado diga lo siguiente:

Agua Santa,
que ahuyentas el mal
y todo lo transformas en Bien,
devuélvele a mi cruz,
su pureza original, para que brille
sobre mi corazón como una estrellas de bondad. Así sea

A continuación persígnese y retire la cruz de la mesa… (continúa página 2)

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