Combatir el ego y las quejas — El ego no quiere que cambiemos

El ego
El ego

Michael Berg nos relata una historia verdadera acerca de un hombre que desesperadamente quería una bendición por parte de un líder espiritual; un maestro al cual este hombre amaba, escuchaba y de quien había aprendido mucho durante varios años.

Luego de obtener la bendición y partir, su respuesta inmediata fue ir a quejarse acerca del maestro con el que acaba de reunirse diciendo que este líder estaba utilizando un reloj que era demasiado costoso como para que lo utilizase un líder espiritual. Eso fue lo que sacó de su encuentro.

¿Te suena familiar este caso? ¿Observas tú a alguien (un maestro, un mentor espiritual o incluso un líder del gobierno) y encuentras que de repente comienzas a ver cosas que están mal en esa persona y las fallas que tiene? ¿Sí? Entonces, felicidades… ¡eres humano!

Pero ¿qué tiene la humanidad que siempre encontramos algo malo en cualquier maestro, guía o líder?

La respuesta yace en el ego.

El ego no quiere que cambiemos. Cuando el ego ve a alguien que tiene el potencial de influir en nosotros positivamente, llega con historias y quejas porque sabe que si terminamos escuchando a esa persona, su poder sobre nosotros será eliminado. Y no hay nada que asuste más al ego que el pensamiento de su desaparición. Así que, el ego comienza a crear quejas acerca de estas personas y lo que nos dice que no las escuchemos.

Esto es especialmente verdad cuando un amigo, un miembro de la familia o nuestra pareja viene y nos dice algo que parece tener algún nivel de crítica. El ego dice: “¿En serio? ¿Esa persona, con este problema y este otro, me va a dar consejos a mí?”.

Esto no ocurre de manera consciente, pero debemos recordar que el ego es muy inteligente y su primera línea defensiva cuando ve que viene alguien que tiene una pequeña o gran influencia sobre su poder, es crear quejas y reclamos.

¿Por qué? Porque es una ley espiritual: si alguien te va a ayudar a crecer, tu ego tendrá muchas razones de por qué no deberías escucharlo.

Por otro lado, tenemos que estar atentos al hecho de que, si tienes a alguien (un maestro, un guía o un mentor) de quien nunca has encontrado razones de por qué no deberías escucharlo; es porque esa persona no te está pidiendo que hagas nada importante, recuerda que si alguien tiene el potencial para ayudarte a cambiar y hacer una verdadera conexión con la Luz, entonces las quejas tendrán que surgir.

El trabajo para nosotros es pelear en contra de las quejas cuando aparezcan, porque el ego creará esas historias y mentiras. De hecho, el simple hecho de estar en la presencia de personas que pueden ayudarnos positivamente a cambiar comienza a hacernos sentir incapaces e inadecuados.

La primera línea de defensa del ego es encontrar qué está mal. Y, por ejemplo, ya que ese líder espiritual está utilizando un buen reloj, nuestro ego nos dirá que no tenemos que escucharlo. Pero sólo si batallamos contra las razones y las quejas del ego tendremos la oportunidad de que esa persona nos asista realmente para cambiar.

Sabiendo esto, se hace más fácil ver por qué nuestra pareja es la persona que tiene la habilidad de hacernos enfadar más que cualquier otra persona.

¡Ellos presionan nuestros botones como nadie! Pero no podemos crecer si nuestros botones no son presionados. Nuestras parejas son como espejos que reflejan los cambios que debemos hacer en nosotros mismos. Sin embargo, nuestra reacción inicial es, por lo general, la ira. Es mucho más fácil estar enfadado con alguien más en lugar de pensar que tenemos la responsabilidad en lo que está ocurriendo. Esa ira es el ego. El ego preferirá siempre utilizar la culpa y estar enojado con la otra persona en lugar de dejarte cambiar.

La próxima vez que encuentres a tu mente siendo inundada con razones de por qué no deberías escuchar lo que el maestro, el guía espiritual, el amigo o la pareja tienen que decir acerca de ti, intenta detenerte y tomar un respiro.

Date cuenta de que todas esas excusas provienen del ego. Está consciente de que si estás teniendo todas esas dudas acerca de esa persona, es una señal de que allí existe una increíble oportunidad para crecer.


Vía » Centro de Kabbalah Internacional