Cuantas veces intentamos esconder nuestras imperfecciones o las intentamos borrar de nuestras mentes pensando que así todo cambiará, que de un momento al otro nos transformaremos en otra persona diferente, nos transformaremos en esa persona que pensamos nos llevara al camino del éxito, al camino de la vida que tanto buscamos.

Abraza tus imperfecciones, son parte de tu perfección

La verdad es que esas cosas que llamamos imperfecciones son los elementos que nos ayudaran a crear el nivel de perfección que tanto buscamos.

Al igual que la luz no existiría sin la oscuridad, nuestra perfección humana no existiría sin la imperfección ya que nos podríamos distinguir entre una y otra, y una no existiría si la otra no existiera. Luchemos contra nuestros miedos y abracemos nuestras imperfecciones como la única manera de saber que nuestra perfección existe y está a nuestro alcance.

Cuando llegamos a este mundo llegamos con toda la perfección posible, a pesar de tener algo de influencia biológica del pasado del que fuimos creados que a veces puede contener alguna imperfección asimilada por otras generaciones de seres humanos, que fue siendo moldeada con el tiempo a través de la influencia de otros seres humanos en puntos de imperfección en nuestro ser.

Estos puntos de imperfección son los que crean el miedo a tomar un tipo de decisiones y a ser de un manera que nos parece más natural a nosotros, donde nosotros floreceríamos, maximizaríamos nuestras capacidades humanas y nuestra vida.

Piénsalo, ¿qué tipo de vida tendríamos si no hubieran imperfecciones? todo ya estaría establecido con tal balance que nuestra vida sería una vida sin necesidad de luchar por ser mejor o por maximizar nuestras capacidades como seres humanos.

Nuestras imperfecciones son nuestras lecciones de vida, nuestra razón de vivir y por lo que vinimos a este mundo.

Si nos tomamos el tiempo a reflexionar sobre esas características personales que tenemos que sabemos nos perjudican, tienen un impacto negativo en nuestro camino de vida, nos daremos cuenta que son parte de quien somos, de quien hemos desarrollado dentro nuestro.

Eso no quiere decir que seamos esa persona totalmente, quiere decir que hemos adherido a nuestro ser, a nuestro cuerpo, unas energías que aunque nos son parte de nuestro mundo son parte de quien se expresa al mundo externo en que vivimos.

Nuestro poder, el que nos fue dado por la luz, por Dios, o por como quieras llamar a esa energía infinita, es el de poder limpiar nuestras impurezas a través de nuestra decisión de crear un mundo mental diferente que facilite el dejar de operar bajo las influencias de estas imperfecciones.

Todos tenemos este poder de decisión y poder de creación, pero solo cuando has tomado el tiempo suficiente para cuestionar quien en realidad eres y por qué te adhieres a ciertas actitudes a pesar de entender, ser consciente, de que estas son algo no grato en tu mundo, solo entonces despertaras de este sueño y versa la realidad de un mundo donde al final del día tú tienes el poder de decisión de como la película de tu vida continuara y finalizara.

Abraza a tus imperfecciones, son parte de tu perfección.

Deseándote éxitos y bendiciones.


Marc Miró

Ten presente de que atraes lo que eres